Suba por decreto vs. movilidad: pierden fuerte los jubilados de más de $ 19.000 hasta agosto

19-05-2020 – El Gobierno suspendió en diciembre la fórmula de ajuste de la ley de movilidad sancionada en la gestión de Macri (en diciembre 2017). Y a partir de ese momento hace ajustes discrecionales, por decreto, en las jubilaciones y pensiones.

En marzo pasado, dispuso por decreto un incremento para el trimestre marzo-mayo de 2,3% más un adicional de 1500 pesos para todos los haberes de jubilados y pensionados.

A partir de junio , el ajuste será 6,12%  (trimestre junio-agosto) para todos los jubilados. Mientras que con la fórmula de la ley de movilidad (que se fija un 70% en base a inflación pasada y un 30% en base salarios de trabajadores formales -RIPTE-)  hubiese sido de 10,9%. Es decir, una pérdida de casi 5 puntos porcentuales en todos los rangos de haberes, respecto de lo que correspondía para junio por la ley de movilidad.

Si el cálculo se realiza para el primer semestre del año (computando los aumentos de marzo y junio), los aumentos dispuestos por decreto por Alberto Fernández son los que figuran el gráfico siguiente: 19.9% acumulado para los jubilados de la mínima; 16,1% para quienes cobran 1,5 veces la mínima ($ 25.200); 14,2% para quienes perciben 2 haberes mínimos ($ 33.700); 13,1% a los que cobran 2,5 haberes mínimos ($ 42.100) y así hasta llegar a la jubilación máxima que paga la Anses ($ 118.000), que sólo tendrá un aumento de 10,1% acumulado. Con la aplicación de la movilidad previsional hubiera correspondido 23,7% de aumento para todas las jubilaciones.

Con este ajuste, la jubilación mínima pasaría de 15.891 a 16.864 pesos . Sin embargo, con la fórmula anterior el haber sería de 17.404 pesos. Es decir, una quita de 540 pesos por mes. Sin embargo, los jubilados de la mínima recibieron en diciembre pasado un bono extra de $ 5000, en enero otros $ 5000 y en abril un bono extraordinario por la cuarentena de 3.000 pesos.

Esos bonos mejoraron su situación, al menos durante el primer semestre de 2019, incluso por arriba del 23,7% de aumento que les hubiera correspondido por la movilidad previsional. Si se consideran los bonos de enero y abril ($ 8000 total extra) el aumento sería para los jubilados de la mínima de 26,9% acumulado entre enero y agosto. Mientras que si se le agrega el bono de diciembre ($ 13.000 extra total) el aumento acumulado entre diciembre y agosto sería de 30,1%.

Distinta es la situación de aquellos jubilados que cobran más de la jubilación mínima, que terminan financiando “solidariamente” los bonos extraordinarios para los que menos cobran. Por ejemplo, una jubilación que hasta mayo era de 19.064 pesos tendrá una disminución respecto de la ley de movilidad de 1.010 pesos mensuales.  Mientras que los jubilados que cobraban 32.605 pesos tendrán una pérdida respecto de fórmula anterior de 3.017 pesos por mes. En el extremo más alto de la pirámide, los jubilados con el máximo haber de 106.900 pesos hasta mayo sufrirán una pérdida por el ajuste discrecional de haberes de 14.032 pesos mensuales en relación a la movilidad previsional.

A diferencia del trimestre pasado (marzo – mayo) en el cual algunos jubilados y pensionados recibieron un porcentaje por encima de la ley de movilidad jubilatoria, el ajuste por decreto que estableció para el trimestre junio-agosto implica que ningún haber ni beneficio supere a la fórmula anterior.

Según nuestra estimaciones, en el periodo marzo-mayo de 2020, en el agregado de las jubilaciones se generó ahorro fiscal de 9057 millones de pesos, respecto de lo que establecía la movilidad suspendida. En cambio, en el caso de la AUH, Pensiones no Contributivas y  Pensión Universal para Adulto Mayor tuvieron un incremento del gasto de $ 1.235 millones. Así se generó un ahorro total de 7.820 millones de pesos.

Con el nuevo ajuste, el ahorro fiscal para el trimestre junio-agosto de 2020. En el caso de las jubilaciones y pensiones es de 32.500 millones (10.833 millones por mes), en AUH $ 2.750 millones y en las pensiones no contributivas el ahorro fiscal es de $447 millones.  En total el “ahorro” en el trimestre, siempre respecto de la ley de movilidad, asciende a 35.700 millones de pesos.

Considerando los dos aumentos por decreto, el “ajuste previsional” llegaría a 43.520 millones de pesos, es decir, ése sería el “ahorro” estimado por los 2 ajuste para el periodo marzo-agosto de 2020 por el cambio de fórmula.

Sin embargo, en enero Gobierno otorgó un bono de 5.000 pesos  para jubilados y pensionados de hasta $ 19.000, AUH, pensiones no contributivas y PUAM (Pensión universal adulto mayor)  y adicionalmente en abril, para amortiguar el efecto de la pandemia , otorgó otro bono de 3100 pesos para los jubilados de la mínima y de 3000 pesos para beneficiarios de la AUH y Pensiones no Contributivas. Estas medidas tuvieron un costo fiscal de $60.540 millones.

En síntesis, el ahorro fiscal por el cambio de fórmula en el sistema previsional  ($43.500 millones de pesos) en el periodo marzo- agosto de 2020 fue más que compensado por el incremento discrecional de bonos para jubilados, pensionados y beneficiarios de AUH (60.540 millones de pesos). Dicho de otro modo, hasta ahora, la suspensión de la movilidad sirvió para financiar la mayor parte de la mejora mediante bonos por única vez de las jubilaciones mínimas con los ingresos que dejaron de percibir quienes cobran más que la mínima, la llamada “solidaridad previsional”.

Se suspendió la ley con el riesgo de tener una avalancha de litigios previsionales. Pero eso permitió que el aumento de haberes mínimos (siempre con sumas fijas y extraordinarias por ahora), no implicaran un desborde del gasto previsional porque en la mayor parte lo terminaron “pagando” los jubilados con haberes mayores a 19.0000 pesos.

Fuente: Plan M