Reforma tributaria: para el Gobierno llevará al menos una década que se note una baja en los impuestos

Cerca de Macri dicen que llevaría diez años volver al nivel de 2003. Los expertos son más escépticos: sostienen que Argentina debe olvidarse de regresar a aquellas tasas.

Muy cerca de Mauricio Macri insisten que uno de los temas al tope de su agenda es la reforma tributaria. Aunque esta sería para después de octubre. Confían que para entonces “habremos fortalecido nuestro bloque de diputados”.

Clarín conversó sobre los lineamientos y ejes de la propuesta con funcionarios de distintos ministerios y oficinas próximas al Presidente. Todos coinciden: al país le espera un largo camino para reducir, de a poco, lo que se denomina en la jerga internacional como presión tributaria, esto es, la participación de la recaudación respecto al tamaño de la economía (PBI). Cuando asumió Néstor Kirchner, en 2003, la ‘presión’ era casi once puntos menos que en la actualidad (cerca de 32%, ver infografía). El Gobierno calcula que en un lustro podría llegar a alrededor de 28%. A continuación, 10 definiciones de funcionarios sobre el plan para la reforma tributaria:

Reforma tributaria: para el Gobierno llevará al menos una década que se note una baja en los impuestos
La evolución del presión tributaria en Argentina en los últimos años

1- “Tardaremos al menos diez años en bajar la presión tributaria al punto de partida. En 2000 era 22%”.

2-”Aspiramos en llegar en 3 o 4 años al equilibrio fiscal. La modificación del esquema impositivo no puede dejar de ser pensada sin ese objetivo”.

3-“El primer año cedimos recursos por un punto del PBI. Ahora la idea es bajar la presión 0,5 puntos por año”.

4-“Si fuera empresario no tendría demasiadas expectativas de que la situación impositiva cambie mucho tras la reforma. Será gradual”.

5-”Con el kirchnerismo la presión tributaria subió casi 11 puntos del PBI. Esto no implica que ahora se puedan bajar impuestos indiscriminadamente. Necesitamos mejores impuestos”.

6-”No podemos tirarnos un piletazo como hizo Cavallo en los 90 con la baja de aportes patronales”.

7- ”Si sale la reforma que impulsamos, los que pagan experimentarán una rebaja. Pero otros no porque eliminaremos exenciones al IVA y bajaremos la evasión”.

«No creo que ​la presión tributaria sea como la de hace diez años. La sociedad quiere más gasto público» (Daniel Artana, economista de Fiel)

8-”¿Si reducimos impuestos perdemos recaudación? Argentina cobra 21% de IVA y recauda 7,2% del PBI. Nueva Zelanda cobra 15% y recauda 9,8% del PBI”.

9- ”La lenta recuperación de la economía es, en parte, por la carga tributaria. Pero no podemos subir el déficit”.

10-”El eje de la reforma será aumentar la base imponible, bajar la evasión e incentivar el crecimiento”.

Hace una semanas, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y su vice, Sebastián Galiani, presentaron un informe de casi 150 páginas en la Rosada con los lineamientos y propuestas. Del encuentro participaron el Presidente, Marcos Peña, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui. La reunión duró unas dos horas. Macri escuchó y solicitó estudiar algunos aspectos más del borrador.

«Hay que descartar que Argentina vuelva a tener los niveles de impuesto de hace 15 años porque hoy el gasto es mayor» (Marcelo Capello, titular IERAL-Fundación Mediterránea)

El trabajo técnico es coordinado por Hacienda. Un pizarrón blanco para marcador repleto de gráficos y números en el octavo piso es testigo de ello. Tras aquella presentación al Presidente, y de analizar otros detalles en estos días, el equipo económico se apresta ahora a reunirse con ministros para exponer la propuesta. La eliminación de exenciones y la introducción de nuevos gravámenes enfrentará a algunos ministerios con sus sectores. Hacienda contestará estos rechazos diciendo que Argentina necesita modernizar su esquema tributario como hicieron Chile y Uruguay en años recientes.

El road show de la reforma tributaria incluye además a las provincias. Dujovne hizo saber a algunos gobernadores la intención del Gobierno Nacional de por ejemplo bajar ingresos brutos. En público todos se muestran de acuerdo con ello. Las economías regionales están asfixiadas por gravámenes después de todo. La presión tributaria pasó de 3,8% del PBI a 5,7% en las provincias en estos 10 años. Pero al mismo tiempo, los gobiernos no desean ceder ingresos. Hacienda piensa qué zanahoria darles.

«No tendremos la reforma ideal, vamos a tener la reforma posible» (Luciano Laspina, diputado PRO)

La política será protagonista del debate sobre los cambios en los ingresos tributarios. Los legisladores aprovecharán los detalles y cuestiones puntuales del proyecto del oficialismo para posicionarse. El debate podrá significar también una oportunidad para oxigenar el paisaje político. El diputado bonaerense del Frente Renovador, Jorge Sarghini, reconoce que “sirve que el Gobierno Nacional plantee la discusión. Es un tema clave”. El resultado de las elecciones en términos de composición del Congreso Nacional no dejará grandes cambios. Ningún bloque contará con mayoría por sí solo para impulsar una iniciativa sin acuerdos y consensos. ¿Surgirá alguno como cuando por ejemplo el Frente Renovador apoyó la salida del default? El déficit fiscal es menos acuciante para la macroeconomía que el default de 2016 pero no menos dañino. No por mucho tiempo más los inversores seguirán callarán la sostenibilidad del país en el tiempo para hacer frente al pago de su deuda si esta sigue subiendo. “Seguramente no tendremos la reforma ideal, vamos a tener la reforma posible”, reconoce Luciano Laspina, diputado del PRO y presidente de la Comisión Bicameral para la reforma tributaria.

«Las reformas son más fáciles de hacer cuando la economía crece» (Jorge Sarghini, diputado bonarense FR)

El positivismo de Laspina obedece también a las restricciones de la economía. Otro economista, y experimentado legislador, así lo entiende. “Las reformas son más fáciles de hacer en períodos en los que la economía crece”, apunta Jorge Sarghini. El diputado bonaerense sabe de los que habla. Fue el último secretario de Hacienda que pasó de tener déficit fiscal en sus planillas a superávit. Fue en el primer trimestre de 2002, con Remes Lenicov en el ministerio: retenciones, default y rebote.

El economista y titular del IERAL de la Fundación Mediterránea, Marcelo Capello, descarta la posibilidad de que el país vuelva a un nivel de presión tributaria como hace 15 años atrás. “El gasto público tiene componentes que en esa época no existían como las jubilaciones y moratorias. Y el Gobierno observa que esto es difícil porque la rebaja de subsidios es compensada por el gasto previsional” (ver más aparte). Daniel Artana, de Fiel, opina similar. “No creo que se vuelva a la relación entre recaudación y PBI cercana a 20%. La sociedad quiere un gasto público mayor ”.

Fuente: Clarín