Preocupa a Córdoba el impacto sobre el gasto

Más que la suba de la deuda -que superó $100 mil millones, insisten en que la variable a seguir es el alza de salarios por inflación respecto a una recaudación que se desinfla. El plan de obras, en la mira. Creen que la clave para aquietar la corrida es acordar el ajuste presupuestario

31/08/2018 – La alocada carrera del dólar, que ayer quedó al límite de $40, encendió todas las alarmas en el Centro Cívico, donde el gobernador Juan Schiaretti sigue con atención la coyuntura y, particularmente, el impacto sobre la recaudación y el gasto, entre ellos las erogaciones salariales y de obra pública.
Más que las consecuencias de la devaluación sobre la deuda -que ayer superó $100 mil millones (v er aparte)- en la Provincia preocupa cómo la suba del dólar golpeará los precios y, en definitiva, el gasto en salarios que indexa por inflación a partir de la vigencia de la cláusula gatillo, que garantiza que suban en línea con el costo de vida.
Sucede que las erogaciones salariales, además del pago de jubilaciones, representan más de 50% del gasto total, no sólo inelásticas sino ahora ajustadas por una inflación que, como nunca en muchos años, sube por encima de la recaudación.

En ese marco, fuentes del Ejecutivo aseguraron a Comercio y Justicia que, por ahora, no habrá revisión de la “cláusula gatillo”. En rigor, los acuerdos salariales firmados con los estatales incluyen un punto en el que condicionan la aplicación de la mejora por inflación a que la recaudación suba en igual porcentaje.
Concretamente, si el aumento porcentual de los salarios supera a la suba de los recursos, la cláusula puede revisarse. Hoy, si bien la recaudación creció en julio por debajo de los precios, los ingresos tributarios (propios y envíos nacionales) desde enero a esta parte, siguen por encima de la inflación. Y seguramente continuarán en esa tónica al menos hasta octubre o noviembre pero difícilmente terminen el año por encima. En ese marco, parece un hecho que en los próximos 90 días habrá una revisión de los acuerdos.
Por ahora, el Gobierno prefiere no avanzar en esa hipótesis que, en este contexto, sería echar leña al fuego. Los conflictos con los estatales sólo se circunscriben a EPEC.

El otro frente ineludible es el de la obra pública. Ayer este medio informó que los costos de los insumos en julio habían subido en el año incluso hasta tres veces por encima de la inflación y también de la recaudación.
Sin fondeo externo y tampoco de giros nacionales, al menos en línea con los comprometidos para obras, el financiamiento del plan de trabajos públicos debe costearse con recursos propios, en buena medida con el ahorro corriente de la Administración Central y con el remanente de recursos que quedaron de las emisiones de deuda de los últimos dos años.
En ese marco, es un hecho que la desaceleración de las obras públicas será inevitable. Probablemente no afectará a trabajos claves como el cierre de la Circunvalación, pero sí a otros proyectos en marcha. El ahorro corriente deberá preservarse en parte para cubrir necesidades corrientes que serán cada vez más exigentes. En esa línea, el panorama es complejo.
Ayer, el ministro de Finanzas, Osvaldo Giordano, estuvo en Buenos Aires en reuniones con funcionarios nacionales por diferentes temas.
En tanto, el ministro de Hacienda y Finanzas, Nicolás Dujovne, admitió que hubo encuentros entre ministros provinciales y autoridades de su cartera buscando avanzar en un acuerdo para ajustar el proyecto de Presupuesto para 2019. Por lo pronto, fuentes consultadas admitieron a este medio que recién el martes próximo habrá reunión entre los funcionarios de Economía de las provincias, en este caso peronistas más Santa Fe.

“El tema pasa por asegurar cómo será el recorte para 2019, dar certidumbre política de que hay acuerdos sobre ese punto”, resumió una fuente provincial al tanto del avance de las negociaciones. Ayer se especulaba que podría haber un llamado del presidente Mauricio Macri a los gobernadores para avanzar en el tema ya con una impronta más política y de cara a garantizar la gobernabilidad.
“Hablar de una reunión para el próximo martes es a esta altura una eternidad”, admitieron en el Centro Cívico.
Habrá que ver cómo sigue la película hoy. O bien el lunes, cuando el ministro Dujovne anuncie una serie de medidas, además de precisiones sobre el financiamiento que enviará el Fondo Monetario Internacional.
Por ahora, la Provincia no planea ninguna medida de excepción y sólo espera que se estabilice el panorama, sea al valor que sea para el dólar, pero que se detenga la corrida.
Recién allí se podrá evaluar el panorama y qué medidas tomar.
“No habrá retiros ni pasividades, tampoco se piensa en discontinuar contratos”, insistieron ayer en el Gobierno provincial.

Respecto al panorama para 2019, la postura de la Provincia sigue siendo similar: que no todo sea recorte y que parte del ajuste de los 100 mil millones de pesos que se les pide a los distritos federales pase por mejorar los ingresos. Eso implica que parte de las rebajas impositivas previstas en el Acuerdo Fiscal queden desactivadas. Los más extremistas entre los mandatarios peronistas piden incluso subir retenciones a la soja y a las mineras.
El miércoles, una reunión entre gobernadores peronistas, Miguel Pichetto y Sergio Massa, fijó postura para avanzar en un proyecto de Presupuesto alternativo. No hubo representantes de Córdoba ni Salta, casualmente los más próximos a Macri.
“El panorama está abierto y cambia día a día”, resumió al fin una fuente provincial. Por ahora, Schiaretti prefirió mantener la cautela y no abrir opinión más allá de su ya conocido apoyo para que el Gobierno nacional pueda encauzar la situación.

Fuente: Comercio y Justicia