Por qué aumenta la pobreza?

07-12-2019 – Este jueves el Observatorio de la Deuda Social de la UCA dio cifras del nivel de pobreza en nuestro país, que según sus datos y los que maneja el INDEC se ubicaría en la Argentina en torno al 40% de la población; pero para erradicarla definitivamente de nuestro país hay que determinar cual es la causa de su incremento, y la respuesta es clara, aunque muchos no lo entienden; es el crecimiento de los ingresos familiares por debajo del incremento de la inflación, lo cual lleva a que cada vez más gente en nuestro país sea considerada pobre o indigente, ya que sus ingresos quedan por debajo del nivel de las canastas de pobreza e indigencia establecidas, que van ajustándose en su valor de acuerdo a la inflación de esos bienes y servicios, que incluso es mayor al incremento en el nivel general de precios, ya que la composición de esa canasta siempre muestra mayor evolución que la que se toma para la medición del indice de precios al consumidor, ya que en esta última se computan algunos bienes y servicios que no son esenciales.

Puesto esto en consideración, podemos decir que la verdadera causa del incremento de la pobreza es la inflación y que para combatirla a esta última hace falta un plan económico consistente como lo fue la convertibilidad en la década de los 90.-

Si alguien cree que la pobreza se va a reducir generando más planes sociales y aumentando el gasto público a través de la emisión monetaria, la verdad que está muy equivocado; al contrario va a haber más pobres, porque esa expansión monetaria sin respaldo para cubrir  erogaciones para la cual no hay fondos genuinos, significa un elemento determinante para acelerar el proceso inflacionario y de presión para el tipo de cambio que, con la aplicación del cepo, ha quedado fijo (retrasado) en torno de los 63 pesos con una inflación del 4 o 5% mensual, incrementando la brecha con los tipos de cambios paralelos.

Atar la solución de los problemas a un acuerdo social y a la emisión monetaria para poner dinero en los bolsillos de la gente, previendo que el resultado de estas medidas esté relacionada a que la población, el empresariado y el sector productivo tengan credibilidad sobre el mismo y expandan su frontera producción sin ningún tipo de recaudos suena un poco inverosímil, en un contexto en el que la economía se mueve con un 40% de capacidad instalada ociosa, una inflación del 50% anual, totalmente indexada y presión tributaria altísima.

El nombramiento de Martín Guzman al frente del Ministerio de Economía para negociar la deuda pública con privados y con organismos multilaterales de crédito y la de Matías Kulfas en el Ministerio de Producción que tendrá a cargo el diseño de políticas económicas dentro de la economía doméstica, no tendrán éxito si antes no se estabiliza la economía.

Lo mismo sucede con la pobreza, no habrá política pública exitosa para bajar la pobreza si no se baja la inflación y no se generan las condiciones macroeconómicas necesarias para que crezca la inversión privada que genere empleo de calidad, que es la mejor forma de ponerle plata en el bolsillo de la gente.