Por la duda, absolvieron al acusado de un salvaje asalto a jubilados

Río Tercero. “Tengo la íntima convicción de que fue él, pero no tengo certezas para poder pedir una pena”, señaló el fiscal de Cámara Gustavo Martin al solicitar, en el final del juicio, la absolución del acusado por la brutal golpiza a cinco jubilados, ocurrida hace siete años en la localidad de 
Hernando, que culminó con la muerte de una de las víctimas.

Tras ese pedido, la Cámara del Crimen absolvió finalmente a Andrés Pérez (32) por los delitos de homicidio en ocasión de robo, violación de domicilio y robo calificado por lesiones.

En la tarde del 28 de agosto de 2010, en una de las casas más antiguas de Hernando estaban tomando mate los tres hermanos 
Ferraris: Juan Carlos (99), Emma (92) e Ida (96). Al encuentro se sumaron Flora Soljan de Castellano (75) y Ernesto Ferraris (77), sobrino de los anfitriones.

Todos quedaron envueltos en un violento hecho que aún estremece a esta ciudad del departamento Tercero Arriba. El resultado del robo fue la muerte de Soljan, tras cuatro meses de agonía.
La investigación marchaba sin avances y tomó fuerza recién tres años después del hecho, cuando la concubina del ahora absuelto brindó detalles que lo ponían en la escena del crimen.

Durante el juicio, por jurado popular, la mujer señaló que era víctima de violencia doméstica y que estaba amenazada por Pérez, a quien ella conocía como Leonardo Gigena y a quien no denunció antes por miedo.

Así surgió la verdad sobre el imputado. Es que en Hernando usaba una falsa identidad. Hasta el propio acusado admitió que había llegado a esa ciudad “huyendo de un crimen”.

Sin certeza

Un buzo manchado con sangre, que varios testigos identificaron como perteneciente a Pérez, fue encontrado al lado de una caja fuerte en la casa de las víctimas. Era una de las pruebas que tampoco asomó como suficiente para incriminarlo: los análisis de ADN a la sangre no aportaron certezas.

Tampoco tomaron fuerza los dichos de la concubina de Pérez, ya que otros testigos la tildaron de “fabuladora y mentirosa”.

Mientras la defensa adhirió al pedido del fiscal por la absolución, el abogado querellante, Federico Sánchez, opinó que el acusado “es un lobo con piel de cordero” y solicitó 22 años de prisión.

Finalmente, los jueces absolvieron al único acusado y requirieron que se lo investigue por un supuesto crimen en Buenos Aires.

“La investigación no debe darse por finalizada”, dijo el fiscal al terminar el juicio.

Al recuperar la libertad, luego de dos años de prisión, Pérez –quien siempre dijo que era inocente– dijo a La Voz : “Encuentren a quien lo hizo”.

Por su parte, familiares de la mujer fallecida se retiraron de la audiencia envueltos en dolor, sin entender el fallo absolutorio.

Fuente: La Voz del Interior