Por la crisis, ya suman más de 70 mil los deudores de Ingresos Brutos

La cifra a julio es récord desde la publicación del listado, en 2017. Asimismo, es un 62% superior a la registrada un año atrás. El impacto de la recesión fue clave para el incremento del número de contribuyentes en situación irregular. Deben tributar alícuota agravada, según la normativa

03-07-2019 – El padrón de contribuyentes catalogados en Riesgo Fiscal que mantienen alguna irregularidad con la Dirección de Rentas de la Provincia de Córdoba alcanzó este mes a 70.450, casi 2 mil por encima de los registrados el mes pasado y 62,8 por ciento más que en julio del año pasado cuando se contabilizaban poco más de 45 mil deudores.
El dato al que tuvo acceso Comercio y Justicia incluye a los contribuyentes de Ingresos Brutos que registran morosidad, falta de declaraciones juradas o algún otro tipo de inconsistencia respecto al cumplimiento de sus obligaciones fiscales.
En julio y siempre según los números oficiales, hubo una incorporación de 6.730 contribuyentes al listado aunque también hubo una cifra importante de sujetos que se excluyeron. Fueron 5.175 los que salieron del padrón producto de haber regularizado su situación fiscal. Esa cifra es record respecto a la registrada en meses anteriores aunque también se ubica muy elevada la tasa de ingresos, sólo superada por los 6.789 deudores de junio pasado.
“Está claro que hay un impacto directo de la crisis sobre un sector como los contribuyentes de Ingresos Brutos, cuya situación está vinculada a la evolución de la economía”, reveló una fuente del Ejecutivo provincial.
De hecho, el aumento de la morosidad también termina golpeando a las finanzas provinciales a partir de la caída de la recaudación del tributo en términos reales. Según los datos a junio informados ayer por Finanzas, ese tributo creció apenas 27,8 por ciento, variación que, en términos reales, implicó una caída del 17 por ciento.
Por lo demás, la cifra registrada en julio es la más alta desde que se depuró el padrón a poco de debutar el régimen, hace más de dos años.
Concretamente, el listado de Riesgo Fiscal se instrumentó por primera vez en en abril de 2017 con un total de 111.719 morosos que sin embargo se redujeron a 63.705 en mayo de ese año luego de cambiar las condiciones para figurar en ese lote.

El piso de la serie se produjo en marzo del año pasado cuando llegó a 40.592 contribuyentes.
Desde entonces y al compás de la crisis económica que se agudizó con el correr de los meses, el listado fue creciendo de manera continua con alguna excepción en un mes específico. Sin embargo, desde comienzos de año la serie viene mostrando record en cada medición. Según las cifras oficiales, el listado sufrió algunas variaciones pero ya desde enero cuando llegó a 60.274 deudores, no paró de subir hasta ahora.
Así, en febrero llegó a 61.861 contribuyentes y en marzo tocó el récord de 63.095 obligados en situación irregular que luego fue superado por el de abril, el de mayo, el de junio y ahora el correspondiente al mes de julio.
La herramienta Riesgo Fiscal es un régimen de revisión continua para los contribuyentes de IIBB en función del interés fiscal que presentan y del cumplimiento de los deberes formales y materiales.
Están alcanzados aquellos contribuyentes, agentes y/o responsables de IIBB que se encuentren “con alguna irregularidad” frente al Fisco.
Deben tributar alícuota agravada, situación que desde hace dos meses es directamente informada por Rentas a quienes actuan como agentes de retención o percepción para el correspondiente tratamiento sobre el moroso.
Entre las situaciones “irregulares” que ameritan la publicación de los contribuyentes en el padrón de Riesgo Fiscal figuran quienes:
• en los últimos 36 meses no hubiesen presentado o pagado seis o más declaraciones juradas y/o anticipos;
• tengan determinada de oficio y firme la obligación tributaria y no la hayan abonado o regularizado dentro del plazo otorgado;
• prestaron conformidad por una fiscalización y no abonaron o regularizaron la deuda dentro del plazo otorgado;
• tienen deuda por la cual se haya iniciado ejecución fiscal o procedimiento de ejecución fiscal administrativa con control judicial;
• no den cumplimiento a una fiscalización electrónica o requerimiento.

En tanto, para los agentes de retención, percepción y/o recaudación se incluye a quienes:
• no hubiesen presentado tres o más declaraciones juradas;
• mantengan adeudado el saldo de una declaración jurada vencido el plazo para el ingreso de aquél.
En todos los casos, cuando dos o más notificaciones, intimaciones o requerimientos al domicilio fiscal constituido hayan sido devueltos.
Recaudación en baja
Los ingresos tributarios que recauda el Gobierno provincial mostraron en julio un crecimiento de apenas 31,6 por ciento. En términos reales, la evolución implicó una baja del 14,6 por ciento.
La magra performance de esos ingresos ya había sido deslizada ayer por el ministro de Finanzas, Osvaldo Giordano, en diálogo con Comercio y Justicia y luego de admitir que los ingresos provinciales -incluyendo los propios y los nacionales-, terminarían el año con la peor evolución de los últimos 17 años, esto es luego de la caída de la convertibilidad.
Ayer, Finanzas difundió el informe final sobre recaudación, incluyendo los ingresos propios cuyo comportamiento aún no se había proporcionado.
Según los datos finales la recaudación total de junio fue de $19.819 millones, un crecimiento nominal del 35,5 por ciento respecto al mismo mes del año pasado. Descontada la inflación, la caída fue del 12 por ciento.
Desagregando los recursos según su origen, los provinciales registraron un crecimiento nominal interanual del 31,6 por ciento, lo que en términos reales representa una caída del 14,6 por ciento.

Los de origen nacional, por su parte, presentaron un crecimiento en términos nominales de 37,6 por ciento que, neto del efecto del crecimiento de los precios, implica una caída en términos reales del 10,6 por ciento con relación a 2018.
En el mes de junio, los ingresos provenientes de Ingresos Brutos -que representaron el 73,4 por ciento del total de recursos de origen provincial-, registraron un incremento nominal del 27,8 por ciento, lo que en términos reales implica una caída del 17 por ciento respecto al mismo mes del año anterior.
Esa evolución está asociada al” contexto macroeconómico adverso y al cumplimiento de las bajas de alícuotas previstas en el Consenso Fiscal”, indicó el informe oficial.
Los denominados impuestos patrimoniales crecieron 102,3 por ciento en términos nominales (Inmobiliario 122,8 por ciento y Automotor 52,7 por ciento), lo que implica un crecimiento real del 31,4 por ciento. Tanto en el caso del Inmobiliario como en Automotor repercute la modificación impuesta en el esquema de vencimientos 2019: la mensualización de los vencimientos para quienes no optan por pago único tracciona al alza la recaudación respecto a junio 2018, ya que en junio de este año venció la cuota 5 de cada uno de los impuestos patrimoniales, mientras que en igual mes de 2018 no había vencimiento alguno. Los recursos patrimoniales en conjunto representaron el 13 por ciento del total de recursos de origen provincial en el mes de junio.
En tanto, el impuesto de Sellos mostró un magro desempeño, con una variación nominal interanual del 4,2 por ciento, lo que en términos reales implica una caída de 32,3 por ciento. La evolución se explica fundamentalmente porque hubo una “brusca caída en la base imponible de este impuesto, producto del menor número de operaciones asociadas al nivel de actividad”.

Fuente: Comercio y Justicia