Por cada quintal de soja que se vende, además de las retenciones, cada productor pierde $ 2.000 que se lo queda el estado

Por el Cr. Gustavo Peretti

21/06/2022 – Mucho se ha hablado en estos días de la renta extraordinaria del sector agropecuario derivada del aumento de las commodities como consecuencia de la invasión de Rusia a Ucrania.

Sin embargo, esto no es así, ya que la soja actualmente oscila su cotización entre los $ 4.800 y $ 5.000 por quintal de soja; esto es producto de una soja que se ubica entre los 600 y los 640 dólares la tonelada, con un dolar de $ 122,50 y un impuesto a la exportación (retenciones) del 33%.

Sin embargo, y como hemos calculado y analizado en una nota anterior, el precio del dólar ajustado por inflación debería ser de $ 173 si hubiera seguido la dinámica de la inflación desde Enero de 2021 en adelante; el precio actual de la oleaginosa debería estar alrededor de los $ 7.000 el quintal.

Si nosotros tomamos el precio de la soja el 30/12/2020 veremos que el mismo era de $ 2.900 el quintal (U$S 343 valor FOB), y en la actualidad es de $ 4.900  (U$S 400 valor FOB) aproximadamente , es decir un 69% de incremento nominal en pesos y un 16% en dólares , cuando la inflación acumulada fue del 95% en dicho período.  Es decir que para haber mantenido su poder adquisitivo, la soja debería valer entre $ 5.700 y $ 5.800  si la oleaginosa hubiera mantenido el mismo precio en dólares que en aquel momento y el tipo de cambio hubiera evolucionado a la par de la inflación.  Es decir que no hubo ganancia extraordinaria, sino todo lo contrario, una pérdida en términos reales de alrededor de un 15-16%.

Pero como la soja aumentó en dólares, la pérdida se acentuó aún más  hasta un 40% aproximadamente en términos reales.

Es por ello que el productor agropecuario, además de toda la carga tributaria que soporta, que incluye retenciones y un impuesto a las ganancias totalmente distorsionado, tributa además un impuesto oculto por atraso cambiario que llevado a números significan aproximadamente 2.000 pesos por quintal producido.

Esa es la verdadera causa por la cual el gobierno no logra restablecer sus reservas, porque el dolar oficial está muy por debajo de su verdadero valor, lo que implica que se generen mayores expectativas de devaluación de la moneda a futuro, reteniendo por ello exportaciones y acelerando o generando mayores importaciones.

Igual situación se genera con el mercado del combustible, donde se produce un exceso de demanda, porque el precio en nuestro país ha quedado, por la misma causa del atraso cambiario, artificialmente muy por debajo del precio en los países vecinos.

Si el gobierno no resuelve esta problemática, seguramente se va a ir generando una verdadera olla a presión, que terminará acomodándose, como ha sucedido en el pasado, de manera abrupta y totalmente descontrolada.