Plazos fijos: ¿cuál es la demanda potencial de dólares?

11-04-2019 – Las colocaciones a plazo fijo en pesos del sector privado equivalen en la actualidad a más de u$s25.000 millones. Esto representa ahora más del 32% de las reservas del BCRA, gracias al último desembolso del FMI. Entre los depósitos privados a plazo en pesos y aquellos nominados en dólares, el total asciende a cerca de u$s54.000 millones y representan más del 70% de las reservas totales del BCRA. Frente al actual contexto macro y electoral no deja de ser un monto nada despreciable. Sin embargo, a la hora de evaluar cuál es la demanda potencial de dólares frente a nuevas turbulencias cambiarias, resulta interesante analizar cuál es la composición y estructura temporal de las colocaciones a plazo fijo en pesos.

Al respecto, los datos del BCRA muestran que entre los depósitos a plazo fijo en pesos no ajustables, el 65% está pactado al cortísimo plazo de 30 a 59 días ($728.000 millones), otro 14% ($159.000 millones) entre 60 y 89 días, y el 15% ($166.000 millones) entre 90 a 179 días. El resto, un 5% ($60.000 millones) entre 180 y 365 días y 1% ($9.300 millones) a más de 366 días de plazo. De modo que acá ya hay un indicio de cuánto podría ser la demanda potencial, digamos de cortísimo plazo, sobre el mercado cambiario: aproximadamente unos u$s16.200 millones.

Están además los depósitos a plazo fijo ajustables que suman más de $30.000 millones. Cabe señalar que dentro de las colocaciones totales el segmento de los grandes depositantes (de más de un millón de pesos) representa unos $633.000 millones (unos u$s14.000 millones). En su mayoría son grandes inversores, empresas y fondos. Que son los que tienen los reflejos más agudizados a la hora de cambios de cartera.

Por eso resulta relevante profundizar cómo es la estructura de la tenencia de los plazos fijos. En ese sentido, un relevamiento de MacroViews sobre datos del BCRA da cuenta que del total de depósitos en pesos a tasa fija el 62% pertenece a personas físicas y el resto a empresas. Mientras que por el lado de los depósitos en pesos ajustables el 80% son colocaciones de más de un millón de pesos. Con respecto a las colocaciones en manos de personas casi el 11% son montos inferiores a los $100.000, porcentaje que se eleva al 18,5% para el caso de los plazos fijos de entre $100.000 y $250.000. A partir de ahí crecen los montos y aumenta el nivel de concentración ya que el 21% de los depósitos son por montos de entre $250.000 y $500.000, y otro 21% entre $500.000 y $1 millón. Mientras que las grandes colocaciones, de más de un millón, representan el 29% del total. O sea, el 71% son colocaciones de montos importantes, que se podría inferir pertenecen a ahorristas con mayor grado de información y conocimiento sobre la toma de decisiones financieras.

Similar panorama se observa en las colocaciones a plazo fijo no ajustables de las empresas. El 93% de estos depósitos son por montos promedio de más de un millón de pesos. El 4% son por montos de entre $500.000 y $1 millón y el 2% de entre $250.000 y $500.000. Los depósitos más chicos, de entre $100.000 y $250.000, sólo representan el 1%.

Por lo tanto, no solo hay una alta concentración de depósitos de corto plazo sino que además, gran parte de ellos, son de montos importantes. Claro que las empresas, sobre todo, estacionan liquidez de corto plazo en depósitos a plazo y no con fines de inversión, pero a la hora de las turbulencias todos salen a refugiarse, más allá de que el Gobierno crea que el sector privado ya tiene la “cuota” de dolarización a pleno.

El cortísimo plazo también se replica en los depósitos a plazo fijo en dólares del sector privado ya que de los u$s7.400 millones, casi u$s4.100 millones están pactados entre 30 y 59 días (u$s950 M a +60 días y u$s1.520 M a +90 días).

Fuente: Jorge Herrera – Ambito Financiero