Moody’s alerta que el cambio de políticas por elecciones podría llevar a reestructurar la deuda

La agencia volvió a mostrar su preocupación por el resultado electoral. Temen que se relaje el ajuste fiscal y el Gobierno no pueda financiarse

24-07-2019 – La agencia de calificación Moody’s volvió a publicar un lapidario informe sobre las expectativas económicas de la Argentina. Si bien dice que las políticas implementadas por el país para hacer frente a su reciente crisis macroeconómica han sido acertadas, «existe una creciente incertidumbre sobre la capacidad del Gobierno de seguir
implementando reformas estructurales y sostener su compromiso para hacer frente a desequilibrios fundamentales después de las elecciones presidenciales de octubre».

«El creciente riesgo de cambio de políticas en Argentina podría representar una amenaza para el acceso a los mercados», afirma Gersan Zurita, Senior Vice President de Moody’s. «Esto ejercería una presión significativa sobre la posición de liquidez del Gobierno y aumentaría la posibilidad de una reestructuración de deuda en lospróximos dos o tres años», agregó.

Dicen que cualquiera que sea el resultado de las elecciones, los cambios en el entorno político interno sugieren que el camino futuro de la política es cada vez más
incierto.

El riesgo de que se revierta la política está aumentando, acota la agencia, especialmente en términos del programa de consolidación fiscal, que actualmente estima se reducirá el saldo primario del gobierno a un 0,5% del déficit del PIB en 2019 desde un 4,2% del déficit en 2016.

«Una reversión significativa de los objetivos fiscales podrían amenazar la continuación del programa con el FMI y restringir el acceso al financiamiento en el mercado internacional. La falta de acceso al mercado supondría una presión importante para la posición de liquidez del gobierno y aumentará la posibilidad de una reestructuración de la deuda en los próximos dos o tres años», repite.

Aunque la recesión en Argentina parece estar cediendo, según Moody’s, la economía probablemente se contraerá en un 1,5% en 2019, después de una contracción de 2,5% en 2018. «Esto, en combinación con una alta inflación y una creciente incertidumbre de políticas pondrá en riesgo a varios sectores de la economía», dice la agencia.

Y dice que las provincias y municipalidades se verán perjudicadas por una menor recaudación tributaria, un mayor nivel de gastos y deuda denominada en moneda extranjera; las empresas estarán expuestas al debilitamiento de la economía y la moneda, así como también a la incertidumbre sobre el futuro de las políticas gubernamentales, aunque han logrado contrarrestar el limitado acceso a los mercados y la crisis financiera reduciendo sus niveles de deuda desde 2018; la liquidez y las necesidades de financiamiento de las empresas de servicios públicos y energía estarán presionadas por un entorno operativo incierto; la prolongada crisis macroeconómica podría dañar los fundamentos de los bancos; la baja actividad económica y la alta inflación seguirá afectando al mercado asegurador.

Moody’s señala que el aumento del descontento interno ante el impacto a corto plazo de las políticas del gobierno sobre crecimiento y niveles de vida están «planteando la perspectiva de un enfoque diferente y potencialmente negativo para el crédito». Los puntos destacados del informe de la calificadora son los siguientes:

1- La debilidad de la economía, la alta inflación y los crecientes riesgos políticos plantean desafíos para Argentina. Una serie de shocks cambiarios que comenzaron el año pasado continúan restringiendo a la economía. Esperan que la economía se contraiga un 1,5% más este año.

2-Un entorno político cada vez más incierto podría llevar a desafíos en términos de financiamiento para el soberano. El aumento del riesgo de reversión de la política podría amenazar el acceso al mercado, que ejercería una presión significativa sobre la posición de liquidez del gobierno y aumentaría la posibilidad de una reestructuración de deuda en los próximos dos o tres años.

3-Recaudación de impuestos más débil, mayor gasto y exposición a deuda en moneda extranjera pesará sobre los gobiernos regionales y locales, aunque el riesgo de refinanciamiento es algo menor dado que la mayoría tienen cómodos perfiles de vencimiento de deuda en moneda extranjera durante los próximos dos años.

4-Las compañías son vulnerables a la debilidad de la economía y la moneda, además de la incertidumbre política. Dicho esto, éstas han contrarrestado el acceso limitado al mercado y la agitación financiera mediante desde 2018.

5-El incierto entorno regulatorio y operativo que pesa en servicios públicos y compañías de energía está dado a que el sector eléctrico está experimentando una expansión significativa en un mercado volátil que presionará las necesidades de liquidez y financiamiento de las empresas.

6-La agitación macroeconómica extendida dañaría los fundamentos de los bancos. Las adversas condiciones económicas en Argentina ya han reducido significativamente los préstamos de los bancos. En términos de perspectivas, habrá aumento del riesgo de los activos que pesará sobre la rentabilidad ajustada a la inflación en medio de mayores costos de crédito y financiamiento.

7-El deterioro de las condiciones macroeconómicas ha provocado un aumento de la morosidad de las garantías. La economía más débil ya afectó la capacidad de pago de las Pymes, lo que llevó a un aumento significativo en la morosidad aunque desde un nivel históricamente bajo.

Fuente: Leandro Gabín – iProfesional