Menos el AMBA, toda la Argentina pasa a la fase cuatro de reapertura progresiva

08-05-2020 – El presidente Alberto Fernández dijo tener un «enorme orgullo» por el comportamiento de los ciudadanos durante la pandemia de coronavirus y consideró que la Argentina está «logrando los objetivos» planteados para controlar el avance de los contagios, durante una conferencia de prensa en la quinta de Olivos.

Sin embargo, señaló que el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) no avanzará hacia una nueva fase de flexibilización y se mantendrán las restricciones vigentes hasta, al menos, el 24 de mayo. «Toda la Argentina, salvo el área metropolitana de Buenos Aires, pasa a la fase cuatro, mientras que el AMBA sigue en la fase 3», afirmó Fernández.

De esta manera, la Casa Rosada se mantiene estricta sobre los límites a la actividad en la Ciudad y el Conurbano, a pesar de las informaciones previas que anticipaban una mayor liberalización.

«El decreto va a disponer que toda la Argentina pasa a la fase cuatro, mientras que el AMBA sigue en la tres. Esto no es un avance ni un retroceso, es trabajar con seriedad. En la Ciudad y el Gran Buenos Aires siguen las cosas como hoy», indicó el Presidente.

Esto se debe, según explicó en la conferencia de prensa en la quinta de Olivos, a que «para pasar a la apertura progresiva hace falta que el tiempo de duplicación de casos sea superior a los 25 días, eso se ha logrado en toda la Argentina menos en el AMBA».

Actualmente, precisó Fernández, el tiempo de duplicación de casos promedio en todo el país es 25,1 días.

«La Argentina sigue el mismo proceso que veníamos esperando que ocurra: la cantidad (de casos) se ha ralentizado más y la cantidad de muertes está dentro de lo que pensábamos que podía ocurrir», señaló el jefe de Estado, acompañado por el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, y con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Señaló, en tanto, que «por el comportamiento de todos y todas se están logrando los objetivos».

El Presidente también defendió la continuidad de las medidas de aislamiento al decir que «lo que  más nos interesa es cuidar la vida de la gente», bien admitió que «a todos nos preocupa la economía».

En este sentido, planteó una dicotomía entre los modelos de respuesta al coronavirus implementados en dos naciones vecinas, Suecia y Noruega. Según enfatizó el mandatario, el modelo de liberalización de Suecia aumentó los contagios. «Digo esto para que no mientan más», aclaró.

«No podemos salir a tontas y a locas», manifestó antes de explicar que la salida de la cuarentena será de manera «progresiva».

Por su parte, Kicillof subrayó: «El riesgo más grande que tenemos en el AMBA es la circulación del virus y la concentración de gente. Por eso, no deben viajar en el transporte público quienes no sean trabajadores esenciales».

El gobernador confirmó, sin embargo, que se habilitarán los comercios de cercanía a pedido de los intendentes. Y detalló que se irán implementando reglas como la de distribuir la asistencia por número de documento. «Lo iremos viendo municipio por municipio», completó el Gobernador.

«El comercio va a ser de cercanía, barrial, con trabajadores de cercanía y clientes de cercanía y va a ser a pedido de cada uno de los intendentes», mientras que, en lo referido a la salida de niños, Kicillof también señaló que, van a «proceder por localidad» pero sigue en estudio.

Asimismo, Kicillof anunció que pedirá autorización para habilitar fábricas y empresas con la mirada puesta en la producción.

Fernández reunió esta semana toda la información necesaria para definir el curso de la cuarentena e ingresar en una nueva fase: de esta manera, se pasaría de la «segmentación geográfica» por criterio epidemiológico a la de «reapertura progresiva», en la que la velocidad de duplicación de contagio se morigera y ello permite reabrir algunos aspectos de la producción económica.

Modificaciones en la Ciudad

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, aseguró que en la Ciudad «sigue la cuarentena» pero con nuevas excepciones, como el permiso para que los menores de edad puedan salir a «dar una vuelta» los fines de semana.

«Vamos a incorporar el tema de los niños, que son los únicos que no pueden salir. En base a la recomendación de los médicos, vamos a incorporar que los fines de semana, con criterio segmentado, puedan salir con sus padres a dar una vuelta», anunció Rodríguez Larreta.

Al acompañar al presidente Alberto Fernández en la Quinta de Olivos, el mandatario porteño aclaró que «las plazas seguirán cerradas» y se desalentará el uso del transporte público.

A la vez, afirmó que en unas «cien calles» de la Ciudad se ampliará la zona de circulación peatonal, para contribuir al distanciamiento social.

Cómo seguirá la cuarentena en las provincias

El presidente Fernández detalló que a partir del 10 de mayo los gobernadores tendrán la facultad de habilitar el funcionamiento de industrias y comercios, siempre que cumplan con los «protocolos» para cada sector que publicará el Poder Ejecutivo.

Tras aclarar que en la zona del AMBA continuará la cuarentena como hasta el momento -con algunas excepciones-, Fernández sostuvo que «en el interior del país, la habilitación de industrias y comercios está en manos de los gobernadores».

«Estamos anexando protocolos de actividad y lo único que tendrán que verificar los gobernadores es que esos protocolos sean cumplidos y después fiscalizar que se sigan cumpliendo», explicó el mandatario nacional.

En esa dirección, el jefe de Estado recibió el martes en Olivos al equipo de epidemiólogos e infectólogos, quienes le presentaron informes de la evolución de la Covid-19, en Argentina y el mundo, y le recomendaron ir reabriendo actividades, aunque continuar con el aislamiento, especialmente, en los grandes conglomerados.

Asimismo, Fernández dialogó con varios gobernadores, al igual que lo hicieron Cafiero y el ministro del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro, quien este mediodía trabajaba en su despacho de la Casa Rosada.

Según le informaron los expertos al Presidente, la velocidad del tiempo de duplicación de casos del virus Sars-Cov 2, que el 20 de marzo era menor a los cincos días, actualmente se acerca a los 25 días, lo que podría dar lugar a la fase nueva de «reapertura progresiva».

Esta flexibilización podría concretarse dado que la disminución en la velocidad de contagios se considera un «éxito» en la estrategia oficial, ya que da mayor tiempo a la organización de la red sanitaria para tener la suficiente capacidad para cuando aumenten los casos.

De hecho, en los últimos días el Gobierno aceptó numerosos pedidos de reapertura de actividades comerciales y fabriles, incluso en las ciudades de más de 500 mil habitantes, para iniciar la reactivación de la actividad productiva.

Las claves de la nueva etapa de la cuarentena

La nueva fase de aislamiento social, que se dio a conocer esta noche, estará vigente hasta el 24 de mayo y presenta una flexibilización social que permitirá que se imponga una cuarentena ajustable a las necesidades de cada lugar.

Esto, tal como enfatizó el Presidente, se verá sobre todo en el interior del país, donde cada provincia implementará sus protocolos.

En esta etapa, los rubros como la industria del calzado, tabacaleras, automotrices, pasteleras, plásticos y químicos, podrán comenzar con su actividad.

En total se van a reabrir más de 1.000 industrias con fuerte protocolo en cada una. Asimismo, se abriran comercios en las cercanías como librerías, jugueterías y mueblerías, entre otras, a los que se podrá concurrir según el número de documento.

Además, se ampliarán las salidas recreativas en donde ya están activadas y en el caso de la Ciudad de Buenos Aires, en donde aún no se han puesto en marcha, se habilitarían  los paseos durante el fin de semana. Así lo anticipó Rodríguez Larreta durante la conferencia de prensa conjunta.

Por ahora no habrá apertura de locales de ropa, peluquerías, gimnasios, ni otras que requieran de mayor contacto.

Aún se está debatiendo la cuestión del transporte público, ya que si hay movimiento significa un mayor consumo de este servicio, y si bien podría llegar a aumentarse las frecuencias de los trenes, subtes y colectivos, no se podría evitar el peligro del hacinamiento social.

Lo que sí queda en claro es que si se llega a ver un pico de contagios una vez que se haya flexibilizado la cuarentena, se decretará el retorno a un aislamiento restringido como hasta ahora.

Fuente: iProfesional