Macri debe desdolarizar el mercado energético

Por el Cr. Gustavo Peretti

04-11-2018 – En estos últimos tiempos el estado ha trazado una política monetaria dura, con incremento de la base monetaria cero, a través de una banda de no intervención del BCRA que han generado la implementación de altas tasas de interés y una apreciación cambiaria que no es buena para nuestra economía.

Se dice que el incremento del tipo de cambio genera inflación, pero esto no es así, un tipo de cambio competitivo se hace muy necesario en un país con tan baja competitividad y de baja productividad como la nuestra, producto de un estado muy grande que se hace prácticamente infinanciable.

Sin embargo cada suba del tipo de cambio ha significado incremento de gasto público, producto de una mala política energética en el país, ya que tanto los mercados de combustibles, de energía eléctrica y de gas natural se encuentran dolarizados, por lo cual cualquier movimiento del tipo de cambio significan incrementos del costo de estos productos y servicios para la población y del gasto público para el estado, porque en su afán de no trasladar la totalidad de la variación de su precio, asume gran parte de su costo a través de nuevos subsidios, quedando nuevamente empantanado en un círculo vicioso del cual no puede salir.

Si levanta el tipo de cambio para hacer más competitiva la economía, le significa nuevos aumentos de todos los productos y servicios energéticos, si no lo hace, se generan inconvenientes con el atraso cambiario.

En estos momentos el sector energético todavía no ha terminado de ajustar la devaluación del año, generando nuevos movimientos de precios que indefectiblemente van a generar presión inflacionaria y nuevos movimientos en el tipo de cambio.

Si el gobierno de Macri quiere generar un proceso desinflacionario, debería analizar la desdolarización del mercado energético y la creación de una matriz de costos que se base en costos genuinos, y no en la evolución del tipo de cambio para así poder generar estabilidad en los precios y estabilidad cambiaria. Si no lo hace seguiremos corriendo entre ciclos devaluatorios, retrasos cambiarios, altas tasas de interés y déficit fiscales, sin encontrarle nunca la solución definitiva.

Por el Cr. Gustavo Peretti