Los envíos a Córdoba pierden contra la inflación y generan preocupación

En febrero, subieron 37,59%, 10 puntos porcentuales por debajo de la inflación. Esa baja real sumada a una recaudación propia que mostrará un profundo deterioro, en parte por la baja de IIBB, marca una dinámica incierta de cara al mediano plazo.

01-03-2019 – Los envíos nacionales a Córdoba alcanzaron en febrero pasado 8.785,9 millones de pesos, 37,59 por ciento por encima de los registrados en el mismo mes del año pasado y al menos 10 puntos porcentuales por debajo de la inflación minorista interanual. El dato es ciertamente preocupante y así lo deslizan desde el Gobierno provincial.
La caída a valores constantes se sumará a una baja aún más drástica: la recaudación propia cerrará febrero con una suba apenas superior a 20 por ciento, más de 20 puntos por debajo de los precios minoristas.
El combo desnuda un panorama crítico. Es que a la baja de la recaudación se suma el acuerdo salarial alcanzado con parte de los gremios estatales que asegura aplicación plena de cláusula gatillo al menos por el primer semestre. En términos prácticos implica que la masa salarial que representa prácticamente la mitad del total del gasto corriente, se indexará por inflación mientras que los ingresos para solventar ese gasto aumentarán muy por debajo de ese porcentaje.

Cómo hará el Gobierno provincial para neutralizar ese desfase es algo que por ahora nadie explica. Es muy probable que, pasadas las elecciones provinciales y municipales del 12 de mayo, la ejecución de obra pública desacelere el ritmo. Ese gasto es hoy clave en la gestión y se ejecuta en buena medida con ahorro corriente que en principio sigue elevado. Otra parte de esos proyectos se pagan con fondos obtenidos de emisiones de deuda y créditos de organismos multilaterales y fondos internacionales. Prácticamente nada se realiza hoy con fondos que envía la Nación por compromisos asumidos previamente para pagar parte de proyectos emblemáticos.
En ese marco, fuentes consultadas por Comercio y Justicia admitieron que el ritmo de los trabajos públicos hoy está virtualmente acotado a trabajos clave, por ejemplo el cierre de la Avenida de Circunvalación, la Variante Costa Azul y el puente sobre el San Roque o el Camino de Altas Cumbres, entre otros.

Otras obras menores tienen otra dinámica y avanzar a media máquina.
En ese contexto, es muy probable que, en la necesidad de cuidar los ingresos corrientes para poder atender los compromisos corrientes impostergables, por ejemplo el pago de salarios, el gobernador Juan Schiaretti resuelva desacelerar el plan de obras en el segundo semestre, hoy una de las únicas variables de ajuste posibles.
Nadie supone a esta altura que los ingresos vayan a repuntar de manera sostenida en el corto plazo.
Para peor, el gremio más importante por su representatividad en el sector público, la Unión de Educadores de la Provincia (UEPC), rechazó la oferta salarial oficial e irá por una mejora extra respecto al resto.

Recursos en baja
En cuanto a los giros nacionales, en febrero también fueron menores a 9.610 millones de pesos que entraron en enero. Claro que en febrero fueron menos días hábiles los que se computaron. En aquel mes, el aumento respecto a 2018 había sido de 39 por ciento.
De esta forma, en el acumulado del primer bimestre, los giros nacionales a Córdoba alcanzaron 18.395,9 millones de pesos, 38,22 por ciento superiores al año pasado.
La baja porcentual en la comparación interanual se mantendrá alta por lo menos dos meses más. Luego, irá decayendo no tanto porque la recaudación actual mejore sino porque la base de comparación irá decreciendo porque desde abril del año pasado y en adelante, comenzó a golpear la crisis cambiaria que luego se tradujo en una retracción de la economía en general.
En cuanto a los ingresos propios la situación es aún más complicada. Allí, en febrero, comenzará a tallar la baja de Ingresos Brutos aplicada conforme el Acuerdo Fiscal entre la Nación y las provincias.

Esa reducción de alícuotas sumada a una caída del nivel de actividad en general, generan un escenario doblemente complejo que redundará en una drástica caída de la recaudación del impuesto que más aporta a los recursos tributarios provinciales.
En enero, la recaudación propia subió apenas 22,5 por ciento, el impuesto a los Ingresos Brutos 22,2 por ciento y Sellos, otro tributo importante y que refleja el movimiento de la economía, escaló un magro seis por ciento, lejos de una inflación interanual que rozó 50 por ciento.
En tanto, tampoco habría buenas noticias por el lado de los impuestos patrimoniales. Es que si bien se espera un fuerte ingreso por el pago de cuota única del Inmobiliario Urbano, el corrimiento de pagos del Automotor y del Inmobiliario Rural, golpeará los ingresos en esta instancia porque la estructura de vencimientos fue distinta a la del año pasado. Esos recursos extra se verán reflejados en marzo, abril y mayo pero no alcanzarán para torcer una dinámica muy floja de los ingresos corrientes.
En el mediano plazo, si bien se estima que la cosecha será récord y que podría mejorar en parte al menos a un sector de la economía, el consumo seguirá retraído y también la producción en sectores claves por lo que no se espera un repunte decisorio de Ingresos Brutos e incluso del IVA.

De hecho todos los escenarios muestran una caída en el nivel de actividad económica este año. Los del propio Gobierno reflejados en el Presupuesto, los del Fondo Monetario Internacional (FMI) y los de consultoras privadas, el último difundido el miércoles por Ecolatina que proyecta una baja del uno por ciento en el Producto Bruto Interno (PBI).

Fuente: Comercio y Justicia