Lic. Silvina Tissera: No se puede seguir a contramano de los acontecimientos

23-12-2020 – Aprovechando, el mensaje enviado de parte del Ente de Municipios y Comunas de la UCR fijando una posición respecto a la prohibición de actividades en boliches y discotecas, es que, me parece oportuno expresar que, a esta altura, me resultan incomprensibles, las razones por las cuales, no se toma la decisión de atribuirles expresamente, todas las facultades a los intendentes y presidentes comunales de la Provincia de Córdoba, para, con protocolos comunes para todos, y con las particularidades que cada rubro requiera, se hagan cargo de delinear las decisiones en función de las características y de la situación epidemiológica, propias de cada localidad. (En el audio de portada, el mensaje expresado en la 95.3TX-FM, en la redacción una síntesis de lo hablado)

Si en este contexto de pandemia, los intendentes no tienen la facultad de decidir en las ciudades que gobiernan, entonces, estamos frente a medidas que se van aplicando a contramano de los acontecimientos, dado que, a la distancia, podemos concluir que las medidas siempre se cumplieron en el momento equivocado.

Basta hacer una mirada hacia atrás, y darse cuenta que, esta forma de impartir decisiones, hacían que, en el interior del interior, nos viéramos afectados, por medidas que emergían circunscriptas a los contextos y situaciones epidemiológicas de, por ejemplo, Buenos Aires, el AMBA: todos aquí encerrados cuando no había ni un solo caso y cuando llegó el problema a la ciudad, un gran porcentaje de la población con conductas incontrolables, por el agobio, de querer sostenerlas por largo tiempo.

Ante este panorama, las máximas autoridades, de la provincia, deberían no solamente autorizar, sino que expresamente comunicar a toda la población que, en común acuerdo con los mandatarios de las localidades del territorio cordobés se comprometen a tomar las mejores decisiones para, acomodar los distintos aspectos de las localidades que gobiernan.

Si bien, como punto a favor, es entendible que, al principio, ante el desconocimiento de cómo iba a impactar toda esta situación pandémica, desde el punto de vista, no solamente desde la organización sino también desde la comunicación, era razonable bajar un mensaje unificado para no sumar más desconcierto al miedo.

Esto, permitió que se hayan atendido a todas las personas que se enfermaron, que se contagiaron, además de contarse con los recursos y un sistema que pudo atender a todos los pacientes. Nadie se quedó sin ser atendido. De todas maneras, en este escenario, en el que ya se está hablando de una segunda ola, que eso no nos lleve a la inacción.

Por último, sabiendo que el 2021 será un año electoral, quiero rescatar un juego de palabras que es muy interesante, y que el Dr. Ricardo Bianchini, Secretario de Salud Pública lo utilizó en una entrevista en TiempoX: “Usemos la política para hacer a la salud, no usemos a la salud para hacer política”, una expresión que pone a reflexionar sobre el verdadero valor de la salud para una sociedad.

Es decir, y sintetizando, no podemos, dejar que todo siga girando, solamente, alrededor del COVID19, con todos los inconvenientes que, -ya ha quedado evidenciado-, que esto genera, en los distintos aspectos que hacen a la sociedad, pero además, en el costo político que esto puede significar en los partidos, en las elecciones que se vienen.

Lic. Silvina Tissera

Comunicadora Social-Periodista