Las reservas que consiguen restringiendo las importaciones, en lugar de ayudar a estabilizar, agudizaran las tendencias estanflacionarias

Por el Dr. Domingo F. Cavallo

02-07-2022 – El Presidente Fernández habla de ¨crecimiento vigoroso¨ y el Ministro Guzmán de avances hacia la estabilización. Pero arrinconados por las declaraciones de la Vicepresidenta, adoptan decisiones que acentúan el riesgo estanflacionario.

En mi post del 31 de mayo sostuve que ¨para pensar en estabilizar, primero habrá que acumular reservas suficientes¨. Allí sugerí una metodología que, si se hubiera aplicado desde la introducción del control de cambios, podrían haberse acumulado reservas por 15 mil millones de dólares. También estimé que, si se aplicara esa metodología a partir de junio, se podría cumplir con la meta de acumulación de reservas establecida en el acuerdo con el FMI.

Lamentablemente, El Ministro de Economía y el Presidente del Banco Central, en lugar de aplicar esa metodología, que es la que recomendaría cualquier economista que entiende el funcionamiento de los mercados y valora la libertad y la transparencia, decidieron adoptar la sugerencia de la Vicepresidenta al hablar de ¨festival de importaciones¨.

Trabar las importaciones en un momento como este, es la manera más efectiva de entorpecer la reactivación de la economía y agravar la inflación, es decir, de acentuar el clima estanflacionario.

No me sorprende que la Vicepresidente sugiera ese tipo de medidas, porque son las que adoptarían sus asesores, especialmente Axel Kicillof, si estuviera en sus manos el manejo de la economía. Este tipo de economistas siempre buscan la explicación de los problemas en la actitud de los empresarios y productores y encuentran como solución, el imponer cada vez más controles que dificultan su actividad productiva y los obligan al lobby y a la demanda de tratamientos especiales.

Lo que si me sorprende es que el Ministro de Economía y el Presidente del Banco Central no adviertan que es posible acumular reservas sin entorpecer el comercio exterior. Sólo tienen que habilitar un mercado libre de cambios para todas las transacciones que no están obligadas o no pueden cursarse por el mercado comercial controlado. Es lo que se denomina un sistema de cambio dual o desdoblado. El Banco Central sólo intervendría (seguramente comprando en términos netos) en el mercado comercial y dejaría que el mercado libre se equilibre sin su intervención.

Con este tipo de organización del mercado cambiario, el Banco Central no debería vender divisas para atesoramiento, ni para viajes y turismo ni para pagos y transferencias financieras, salvo las obligaciones del sector privado por pagos diferidos de importaciones. Todas estas demandas deberían ser derivadas al mercado libre en el que simétricamente ingresarían los dólares del des atesoramiento del sector privado, los dólares que traigan los turistas, los préstamos financieros que pueda conseguir el sector privado, las inversiones directas y todo otro tipo de ingresos de dólares. En mi post del 31 de mayo explico en detalle cómo funcionaría este sistema de mercado dual y razono sobre la consecuencia que tendría en términos de la brecha cambiaria, así que no lo repetiré aquí. Pero con el ejercicio de simulación que presenté en aquel post, queda claro que se podría perfectamente acumular reservas sin entorpecer el comercio exterior con restricciones cuantitativas, ya demasiado entorpecido por aranceles y retenciones.

Fuente: Blog Dr. Domingo Cavallo