Las razones y los efectos del ahorro y de la inversión

Por Juan Carlos de Pablo - Economista

20-12-2020 – El consumo y la inversión forman parte de la demanda, por lo que a un macroeconomista miope le da lo mismo que determinada cantidad de madera se utilice para fabricar la puerta de una casa o un banco de carpintero. Pero tanto desde el punto de vista decisorio, como de las implicancias de largo plazo, consumo e inversión son categorías diferentes.

Sobre el particular conversé con el norteamericano Richard Brumberg, quien murió muy joven, en 1955, víctima de una embolia cerebral. Sabemos de él por uno de sus profesores, Franco Modigliani.

-¿Cómo fue la relación entre ambos?

-Kenneth Kenkichi Kurihara le había pedido a Franco que escribiera un artículo sobre el ahorro, para incluir en un libro que pensaba publicar. Como no encontraba cómo encarar el tema, me invitó a que escribiéramos juntos el trabajo. Ambos participamos en una aburrida conferencia que tuvo lugar en la Universidad de Minnesota. Volviendo en auto a Illinois, discutimos largamente dónde pensábamos que nuestros colegas estaban equivocados. De repente se hizo la luz: en vez de considerar la acumulación de riqueza como un fin, pensamos en los ahorros como un stock que se reserva para el final de la vida, para consumir durante los períodos de vacas flacas. Así nació la teoría del ahorro basada en el ciclo vital. Luego de un par de días de trabajo frenético habíamos planteado el modelo, pionero del enfoque de generaciones superpuestas.

-Teoría que expusieron en un par de monografías.

-Efectivamente. Una de ellas se publicó de inmediato; la otra, un cuarto de siglo después.

-¿Por qué?

-Se dice que se puede sacar a un ruso de Rusia, pero no a Rusia de un ruso. Con Franco ocurría lo mismo, a pesar de haber migrado a Estados Unidos en 1939, siguió siendo «itálico» durante toda su vida. Cuando se enteró de mi fallecimiento, según sus propias declaraciones, se entristeció y enfureció tanto que no pudo tocar el manuscrito y recién lo publicó en el año 1980.

-¿Qué implicancias macroeconómicas tiene la teoría del consumo basada en el ciclo vital?

-Que el impacto de corto plazo de un aumento en el ingreso sobre el consumo, es mucho menor del que pensaba John Maynard Keynes, sobre la base de lo que él denominó la «ley psicológica fundamental», ley que por supuesto ningún psicólogo conoce. A propósito: cuando durante la crisis subprime, en Estados Unidos el gobierno redujo los impuestos a las ganancias que les cobraba a los asalariados para aumentar la demanda agregada, el aumento del consumo también fue muy pequeño, pero porque la incertidumbre lleva a ahorrar, por razones precautorias.

-Modigliani se volvió a acordar de usted cuando en 1985 le dedicó la conferencia Nobel, donde diferenció vuestra explicación del consumo y el ahorro, de la planteada por Milton Friedman, quien distinguía entre el ingreso transitorio y el permanente.

-Franco y Milton también cambiaron espadas en la controversia planteada entre keynesianos y monetaristas, con anterioridad a la revolución que planteó Robert Emerson Lucas.

-¿Qué explica una decisión de consumo, a diferencia de una decisión de inversión?

-Compro un helado porque me gusta y tengo suficientes ingresos para hacerlo. Pero nadie compra una heladería porque le gusta comer helados, de la misma manera que nadie compra una línea aérea porque le gusta viajar en avión. Los actos de consumo tienen que ver con los gustos o las necesidades humanas, los de inversión son actos instrumentales. Como usted dice, al vendedor de madera no le interesa para qué la va a usar el comprador, pero tanto desde el punto de vista decisorio como de las implicancias a largo plazo, no da lo mismo.

-Elabore la toma de decisiones referidas a las inversiones.

-Volvamos a la heladería. Quien la instaló y la opera piensa que, como consecuencia de ello, terminará ganando más que si hubiera dejado los fondos depositados en una cuenta bancaria, o atesorado dólares. Obviamente se puede equivocar, pero nadie invierte pensando que va a perder plata. Albert Otto Hirschman mostró que, en muchos casos, el éxito de los emprendimientos surgió del hecho de que quien los tuvo a su cargo se las ingenió para superar miles de obstáculos impensados cuando adoptó la decisión.

-¿De qué dependen las equivocaciones?

-De una mezcla de consideraciones micro y macroeconómicas. Piensa vender tantos helados, por los cuales piensa cobrar tanto; para lo cual piensa comprar tanta crema, por la cual piensa pagar tanto. Además del resto de los gastos, la temperatura, la competencia, etcétera, le pueden jugar buenas o malas pasadas.

-En todos los países del mundo ocurre esto.

-Efectivamente, la incertidumbre microeconómica es inherente a todo acto de inversión. Pero el componente macroeconómico en los resultados individuales, es mucho más importante en la Argentina que en otros países. Está referido a la propia volatilidad de la actividad económica, la incertidumbre de la política impositiva, la falta de seguridad jurídica, etc.

-¿Qué importancia tiene esto?

-Que reduce el monto que se invierte, porque la enorme mayoría de los seres humanos, en la enorme mayoría de las situaciones, somos aversos al riesgo. También los empresarios, aunque por su naturaleza no son tan aversos como el resto de las personas.

-¿Y qué pasa en un país que dedica una limitada porción de su PBI al ahorro y la inversión?

-El capital se deteriora: por el uso o por el mero paso del tiempo, dado el avance tecnológico. Ergo, no ya para crecer, sino simplemente para mantener el PBI, una porción de la actividad económica se tiene que dedicar al ahorro y la inversión.

-¿Cuál es esa proporción?

-Imposible contestar con precisión, pero pensemos en aproximadamente el 15% del PBI.

-¿Y?

-En la Argentina, en 2020, la tasa de inversión está muy cerca de esa cifra. Imaginemos que fuera exactamente el 15% del PBI. Esto quiere decir que la inversión bruta es apenas la requerida para reponer el capital que se deterioró; por eso, la inversión neta de reposición es cero. Si esto fuera así, la capacidad de producción no aumenta, y por consiguiente -salvo por alguna deficiencia circunstancial en la demanda agregada-, el crecimiento de la economía argentina también será cero.

¿Cómo ve el aumento del consumo agregado para aumentar la inversión privada?

-Es el sueño de algunos empresarios, quienes afirman que ellos invertirían si esperaran vender más; es la propuesta de los economistas «demandomaníacos», quienes aplican la versión burda de las recetas keynesianas, cualesquiera sean las circunstancias.

-No veo el problema.

-La inversión depende de las ventas esperadas, pero también de los costos y de los riesgos. En un contexto de fuerte incertidumbre, un aumento de la demanda puede no encontrar respuesta del lado de la oferta, y mucho menos, aumento de la capacidad instalada.

-Don Richard, muchas gracias.

Fuente: La Nación