Las preocupaciones de los legisladores: Glorietas Culturales y Festival del Guiso

Por Roberto Cachanosky - Economista

19-11-2018 – Idealmente, uno imagina que el Congreso, en sus dos cámaras, debería limitarse a sancionar anualmente el presupuesto nacional y, cada tanto, alguna ley de carácter general. La inflación legislativa atenta contra los derechos individuales y la libertad de las personas porque regula de tal manera la vida de la gente, que termina por transformar al Estado en un mecanismo despótico que se mete en la vida de los habitantes. Pocas leyes y de carácter general aseguran el progreso de un país. Muchas leyes coartan la libertad.

Nuestro Congreso Nacional no solo tiene inflación legislativa, sino que, además, constituye un costo altísimo para el contribuyente. Además de los 1.500 empleados que tiene la biblioteca, con un presupuesto de $1.900 millones para 2019 o de los 498 empleados de la imprenta, la Cámara de Senadores cuenta con una planta total, específicamente asignada al Senado, de 5.752 empleados para 72 senadores, lo cual da un promedio de 80 empleados por cada senador. Con un presupuesto anual de $9.157 millones, cada senador tiene un costo fijo de sueldo, de infraestructura, secretaria, asesores y asistentes, de $10 millones mensuales.

La Cámara de Diputados tiene un total de 5.287 empleados, es decir, un promedio de 20,6 empleados por cada diputado. Con un presupuesto anual de $9.355 millones, el costo promedio mensual por diputado es de $3 millones.

Pero si el costo del Congreso es disparatado para el contribuyente, algunos legisladores parecen no tener demasiada idea de cuál es su función. Digo esto porque, incluso los legisladores del PRO que se suponen vienen a cambiar, presentan proyectos de ley o de declaración que son una falta de respeto al contribuyente. Veamos algunos casos.

El diputado por el PRO Fernando Iglesias ha presentado los siguientes proyectos en 2018:

-Proyecto de ley de Programa Nacional de Glorietas Culturales. El país está en una profunda recesión, con serios problemas sociales, desocupación y pobreza y el diputado, con el dinero del contribuyente, se entretiene en presentar un proyecto nacional de Glorietas Culturales.

También el diputado Fernando Iglesias presentó un proyecto de declaración de beneplácito porque la eligieron Jefa de Estado de Etiopía a Sahle-work Zewde, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar ese cargo. Al legislador no parece interesarle si la nueva Jefa de Estado termina siendo otra CFK, lo importante es que es mujer. Es decir, saca proyectos de resolución por género y no por mérito.

Iglesias también firmó un proyecto de Régimen de Promoción para Incentivar la Instalación de Terrazas Verdes en los Edificios. Tal vez no esté enterado que esos temas son de orden municipal.

La diputada, también por el PRO, Sofía Brambilla, parece tener tiempo ocioso, porque lo dedicó a lo siguiente:

-Instituir el 31 de octubre de cada año como «Día Nacional de las especies amenazadas». La diputada parece desconocer que la especie que más riesgo tiene de desaparecer en Argentina es la del sufrido contribuyente que trabaja para pagarle el sueldo a ella.

-Declarar de interés la «XVI Fiesta Nacional de la Naranja» a realizada en Bella Vista, Corrientes, entre el 16 y el 18 de noviembre.

-Declarar de interés la Edición XXIV del Concurso Argentino de Pesca Variada y Embarcada.

-Declarar 2018 como el año del Chamamé

-Declarar de interés el XX Festival del Guiso, a celebrarse del 3 al 5 de agosto de 2018 en la provincia de Corrientes.

-Declarar de interés La Segunda Edición del Evento Turístico – Cultural de Tango «La Serenata Caminito», realizado el 10 de marzo de 2018, en la ciudad de Olta, provincia de La Rioja

La senadora por el PRO Gladys González presentó un proyecto de ley que declara Capital Nacional del Fútbol Argentino al Partido de Avellaneda, de la provincia de Buenos Aires. Posiblemente lo haya hecho en base a las dudas que existen sobre los fondos del Club Independiente y Moyano.

La senadora del FPV Nancy Susana González presentó un proyecto de ley que declara como Fiesta Nacional del Róbalo, que se celebra en Santa Cruz. Posiblemente el Róbalo sea acorde a la tradición del partido que representa y en particular al matrimonio.

La diputada del FPV Mayra Soledad Mendoza también parece considerar que está todo en orden en el país y dedica su tiempo a presentar un proyecto de ley para declarar el 21 de Agosto de cada año como el Día de las Futbolistas Argentinas.

La diputada por el PRO Karina Alejandra Molina se ocupó de declarar de interés la 12° Edición de Evaluaciones de vinos del Noroeste Evinor y de la 2° Edición del Concurso Nacional del Torrontés Riojano.

También la diputada Molina estuvo ocupada en presentar un proyecto de resolución para declarar de interés La Tercera Edición del Congreso y Certamen Interamericano de Danza – Baila Chamical 2018. Pareciera que la diputada quiere competir con Tinelli en Bailando por un Sueño.

A la diputada por el PRO Gisela Scaglia se le dio por la música y presentó un proyecto de ley para declarar el 11 de julio de cada año como Día del Baterista Argentino.

El diputado Oscar Alberto Macías, del PJ, se inclinó por dedicar los recursos del contribuyente a redactar un proyecto de resolución para declarar de interés La Fiesta Provincial del Poncho y la Pialada en Loreto, Corrientes.

El listado puede ser mucho más extenso de proyectos de leyes y de declaraciones. Me concentré en revisar los correspondientes a 2018, dado que fue y es un año recesivo, con un fuerte aumento de la inflación, la pobreza y demás problemas. Sin embargo, cito en su mayoría a legisladores del PRO porque se suponen que deberían estar concentrados en la reforma laboral, bajar la carga impositiva, ver dónde bajar el gasto público y temas que hacen al futuro del país, pero vemos que se entretienen en redactar proyectos ridículos cuyos temas, en todo caso, deberían ser impulsados por organizaciones privadas. No se le paga el sueldo a una senadora para que se ocupe de declarar a Avellaneda la Capital Nacional de Fútbol o al diputado Iglesias para que se ocupe de las Glorietas Culturales. Si lo quiere hacer, que no utilice los recursos de los contribuyentes que le pagan el sueldo. Que lo haga en sus tiempos libres pero no malgastando los recursos de los sufridos contribuyentes.

La mayoría de estos legisladores no ocuparían una banca si no hubiese sido porque fueron colgados de las listas sábanas, patético sistema que no permite elegir a los mejores, sino a los levantamanos que, por conservar su banca, votan lo que les mande el que arma la lista y mientras tanto se entretienen en estos menesteres.

Si uno compara los brillantes debates de los legisladores de principios del siglo XX, donde daban cátedra, el contraste es muy fuerte frente al stand up que hacen los actuales legisladores cuando saben que los están tomando las cámaras de televisión.

En síntesis, basta con dedicar una tarde a revisar los proyectos de ley y de declaración de los legisladores para advertir que no están en condiciones de impulsar iniciativas para cambiar el rumbo de decadencia que tenemos desde hace décadas. Por momentos dejan la categoría de falta de idoneidad para caer directamente en el ridículo, algo que se traduce en el desprecio que buena parte de la población empieza a sentir por la dirigencia política.

Fuente: Roberto Cachanosky – Infobae