Las medidas del Fisco deben ser simétricas

DECISIÓN ACRECIENTA PRESIÓN TRIBUTARIA

11-02-2019 – “El Fisco no es un banco”. “El contribuyente debe buscar financiación para pagar sus impuestos”. Estas frases se vienen escuchando, con diferentes palabras o expresiones, desde hace tiempo, mucho tiempo, en diferentes gobiernos. Casi siempre terminaron en fracaso, debiendo acudir a medidas extraordinarias (presentaciones espontáneas, moratorias, etc.) para apuntalar la recaudación. En general, por perder de vista el contexto, la mirada integral de la economía, y no aplicar la simetría con el contribuyente.

El Ministerio de Hacienda, a través de la Resolución 50/19, abre un nuevo capítulo en este sentido, al elevar las tasas de interés de las obligaciones fiscales vencidas. Sus considerandos expresamente lo dicen: “Se hace necesario adecuar las referidas tasas a las condiciones económicas actuales, a fin de estimular la cancelación en término de las obligaciones y evitar que los contribuyentes morosos financien sus actividades mediante el incumplimiento de los impuestos”.

Para que esto suceda los intereses resarcitorios (por los pagos fuera de término o simple mora) se elevaron del 3% mensual al 4,5% y los intereses punitorios (cuando se persigue el cobro judicial de la deuda) del 4% al 5,6%. Estos porcentajes regirán desde el 1/3 al 31/3/19. A partir del 1/4/19 serán actualizados trimestralmente.

El cálculo de los porcentajes de interés venideros se fundarán en la tasa efectiva mensual equivalente a 1,2 veces la tasa nominal anual canal electrónico para depósitos a plazo fijo en pesos a ciento ochenta días del Banco de la Nación Argentina vigente el día veinte del mes inmediato anterior al inicio de cada trimestre. De ser así, lo correcto será que cuando la tasa baje, también lo hagan los porcentajes de intereses resarcitorios y punitorios.

De este modo, desde la óptica del cálculo financiero proyectado en la computadora, el fisco defiende el crédito fiscal. Pero a partir de ese momento se generan dos grandes temas.

El primero es que el fisco se sigue financiando a bajísimo costo con los saldos a favor de los contribuyentes, pues de verificarse la devolución de sumas pagadas indebidamente o excesos de créditos o de retenciones o percepciones al contribuyente sólo se le reconoce un 6% anual que se calcula desde su reclamo (obsérvese, no desde que se generó). La asimetría es manifiesta en perjuicio del ciudadano, a la postre contribuyente; más precisamente sobre su bolsillo. En un entorno económico recesivo e inflacionario como el actual esta desigualdad debe revisarse de inmediato.

Por supuesto que no se puede caer en la ingenuidad de que no existan pícaros en el universo contributivo, pero para el que lucha a diario para mantener su empresa en marcha (en su mayoría pymes de sectores que aún no han podido despegar) esta medida del Gobierno acrecentará la presión tributaria individual al engrosarle vía intereses su endeudamiento fiscal, en un contexto donde el crédito resulta inaccesible.

El segundo es que si bien el fisco tiene sus derechos y debe defender el crédito fiscal, el empresario o productor también los tienen y merecen, si hay una mirada integral, que le faciliten el pago de los tributos. La última moratoria quedó atrás, la economía posterior la desmoronó como el punto de partida que se pensaba, junto al blanqueo.

Más aún si se repasan las modificaciones posteriores a la reforma tributaria de 2017, se podrá comprobar que todo apuntó a eliminar aquello que perjudicaba la recaudación, por caso el ajuste por inflación impositivo, llevando al contribuyente a tributar sobre rentas fictas.

La relación fisco-contribuyente, como la frase lo indica, tiene dos partes y en consecuencia, debe ser simétrica y ajustada al entorno para ambos.

Por otra parte, se vislumbra que esta decisión comenzará a replicarse en los fiscos provinciales que pretenderán lograr el mismo objetivo ante un impuesto tan distorsivo como Ingresos Brutos y el resto de los tributos que componen su sistema tributario local.

Fuente: Ricardo Ferraro – Ambito Financiero