Las empresas y la futura reforma tributaria

La preocupación de las empresas por la fuerte presión tributaria de la Argentina, que ya está en una tasa efectiva de las más altas del mundo, tiene su caja de resonancia en la División Impuestos de IDEA (Instituto de Desarrollo Empresarial de la Argentina). Los empresarios destacan la necesidad de una reforma tributaria de fondo, un antiguo reclamo del sector, pero también advierten sobre los riesgos en las actuales circunstancias políticas y sociales del país. El tema cobra relevancia ahora, cuando se sabe que el gobierno trabaja en un proyecto para encarar el problema.

En el sector empresarial, algunos de los temas que se están discutiendo son: el sistema tributario, la Ley de Coparticipación Federal y la forma de liquidar Ingresos Brutos y tasas Municipales, porque son disposiciones que rigen desde hace muchos años y que a pesar de las sucesivas enmiendas y actualizaciones no responden a las necesidades actuales.

Las empresas plantean que hay un problema político con origen en la situación social. Hoy el déficit fiscal primario, tanto a nivel nacional como provincial, es enorme. Varias de las 24 provincias y la mayoría de los 2200 municipios tienen dificultades para pagar los sueldos por falta de recursos, y la única forma que encuentran para obtenerlos es crear nuevos impuestos, contribuciones o tasas, lo que termina aumentando la carga tributaria.

Un punto de comparación interesante es que, en Estados Unidos, por ejemplo, se puede encarar una rebaja del 35% al 15% del impuesto a las Ganancias, generando una merma en la recaudación de u$s 2 billones en los próximos 10 años, porque va a compensar esa pérdida de ingresos con nuevos empleos en el sector privado. Pero en la Argentina, la creación de puestos de trabajo es aún lenta porque las inversiones se demoran, principalmente, por la falta de confianza de los potenciales inversores locales y extranjeros originada en la inseguridad jurídica.

El tema es complicado, tanto para el gobierno actual como para los futuros, porque en opinión de los empresarios es crucial generar confianza, mostrarse respetuoso de las leyes y mantener constancia en las reglas de juego. No hay sistema económico que funcione sin confianza y, para generarla, hay que demostrar actitudes en el largo plazo, que tiendan a demostrar consistencia y claridad en las leyes. Es fundamental que el mundo perciba y compruebe que, en la Argentina, más allá de quién gobierne, las leyes se respetan.

Ahora las expectativas están puestas en los pasos de Andrés Edelstein, ex Socio de PwC Argentina, recientemente designado subsecretario de Ingresos Públicos, bajo cuya responsabilidad está el tema de la reforma fiscal. Edelstein, al venir del sector privado conoce muy bien la problemática argentina y, además, tiene una amplia experiencia en los sistemas tributarios de todo el mundo. Es una persona que habría que aprovechar para que logre un sistema tributario eficiente.

Elaborar una reforma tributaria eficiente, en definitiva, es una tarea relativamente fácil. La clave es determinar en qué momento; si en forma inmediata intentando sesgar la economía vía dicha reforma – impactando la recaudación, o bien cuando la economía y la situación social del país estén ordenadas. La reforma fiscal no sólo debe apuntar a bajar impuestos, sino también a direccionarlos hacia los sectores que apuntalan la recuperación económica, y además deben ser incentivos macroeconómicos para generar nuevos puestos de trabajo.

Fuente: El Cronista