Las dos caras de la preocupación: reuniones masivas y categorías no esenciales

10-08-2020 – Este fin de semana, ya con la aprobación de la aplicación de multas a los incumplimientos a lo establecido por la Ley Provincial Nº10702 del Régimen Sancionatorio para toda aquella persona humana o jurídica que incumpla algunos de los Protocolos de Actuación, Disposiciones y Resoluciones del Centro de Operaciones de Emergencia Central (COE) dentro del territorio de la Provincia de Córdoba, pudimos observar que la situación en general, no ha cambiado mucho, lo cual nos pone a pensar sobre los resultados a los fines prácticos. Por eso, siendo que esto viene de Marzo y ya estamos en Agosto, pareciera que es hora, más que nunca, que las autoridades se sienten a pensar algo diferente, yo no digo que no lo estén haciendo, de hecho, no quiero ni pensar las preocupaciones y los dolores de cabeza que deben tener en medio de esta realidad inmanejable, pero es hora de hacer un balance, de analizar de qué manera concientizar, para convencer de la importancia de que cada uno “haga las cosas bien”, en el lugar que esté.

LAS DOS CARAS DE LA PREOCUPACIÓN: REUNIONES MASIVAS Y CATEGORÍAS NO ESENCIALES

Hoy en día son dos cosas, las que me parecen más preocupantes, además de los potenciales contagios que se puedan dar:

Primero: las reuniones sociales masivas y sin cuidados

Segundo: la categorización de esenciales y no esenciales

Después de tanto tiempo, después de cinco meses, ¿podemos seguir hablando de esenciales y no esenciales? Porque un tiempo, para acomodar y equipar los sistemas de salud, se podía pedir un sacrificio, un esfuerzo, por el bien de todos, por el bien común.

Para mí, en zonas donde no hay o no hay tantos casos de COVID19, ya no se debería hablar más de rubros esenciales y no esenciales, porque es decirle a la gente, tu aporte es o no es importante, sos o no sos necesario. Es decir que están los necesarios y los innecesarios, los que hacen falta y los que no.

Sin tener la verdad absoluta, sino ejercitando el pensamiento, uno no puede evitar  preguntarse: ¿No se convierten estas categorizaciones en verdaderos despropósitos?

Para las grandes ciudades, uno de los verdaderos problemas, es el transporte público. Acá, la gente se maneja en auto, en moto, en bicicleta o caminando y por otro lado, el uso de barbijo para cuando se está con otras personas y el distanciamiento, la distancia de un metro y medio o de dos metros; el lavado de manos, se pueden respetar perfectamente.

¿ACASO, NO ES TAL, QUE TODAS LAS PERSONAS, DE TODOS LOS RUBROS CUMPLIMOS FUNCIONES IMPORTANTES Y NECESARIAS, QUE TODOS HACEMOS FALTA, EN ESTE -VAMOS A LLAMARLO- ECOSISTEMA SOCIO-ECONÓMICO?

Aca hay rubros o actividades, que desde Marzo, se han establecido como no esenciales y pensaba que, en algunas entrevistas para TX-CON AIRE RURAL, hablaba de la importancia de los diferentes seres vivos.

Y me acuerdo que una vez, en una mesa de análisis con el Ing. Huber Arese y el productor Marco Giraudo comentábamos sobre la importancia de la lechuza dentro del ecosistema porque permite regular la población de roedores e insectos, pero como existe un concepto infundado desde hace muchos años, y la lechuza es considerada un ave de malos presagios, muerte, soledad y hasta destrucción, muchos las mataban.

Pero fíjense ustedes también, que otros les atribuyen a la lechuza presagios de buena suerte, prosperidad, sabiduría, fertilidad y hasta ha servido como amuleto.

Entonces, acá hay gente que cree que hay rubros que son el presagio de la muerte, como algunos piensan de la lechuza. Eso, se debe volver a pensar y revertir, ofreciendo la oportunidad de que la gente pueda recuperar su vida, sus actividades, con los hábitos y los cuidados que ya conocemos.

Por eso, en las dos caras de la moneda, todo el mundo sabe que el verdadero estallido se da en las reuniones sociales, masivas, sin cuidados, y acá, en este punto, se está jugando mucho con fuego.

Mientras tanto, del otro lado, en lo comercial, se sigue con el tema de lo esencial y no esencial, como si algunas actividades fueran necesarias y otras no.

Lic. Silvina Tissera

Comunicadora Social-Periodista