La reforma excluye a las sociedades. Se elimina la obligación de tener empleados. Se incorpora Ingresos Brutos.

La reforma excluye a las sociedades. Se elimina la obligación de tener empleados. Se incorpora Ingresos Brutos.

Si se aprueba la reforma tributaria tal como llegó al Congreso, el Monotributo quedará limitado a las personas físicas. El texto que elaboró el Poder Ejecutivo tiene varias modificaciones del Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes.

Una de las más significativas es que se dejó afuera a las sociedades de hecho y a las comerciales irregulares, los únicos tipos empresarios que estaban incluidos, siempre y cuando su facturación estuviera dentro de límites (700 mil pesos para servicios y 1,05 millones para comercios).

También se deja fuera del Monotributo a directores, administradores o conductores de empresas.

El tema de las sociedades monotributistas podría tener una implementación complicada. “Esto es importante por las consecuencias que trae. Habrá que ver cómo se reglamenta la transición”, advierte Gustavo Farina, directo de Impuestos de Deloitte Córdoba.
El tributarista explica que la Afip tendrá que detallar cómo tendrán que hacer las empresas irregulares que hoy están en el régimen simplificado con el crédito fiscal de IVA que no hayan computado. “Una alternativa podría ser que se permita tomar este saldo a favor de las existencias, siempre y cuando se tengan los comprobantes”, agrega.

Por supuesto, estas sociedades tendrán que inscribirse en el régimen general y tributar tanto Ganancias como IVA. En el caso de los directores pasarán a revistar como autónomos.

Para esta transición habrá tiempo: según el texto del proyecto, las modificaciones comenzarían a regir recién luego de seis meses de aprobada la ley.

Un punto positivo de la reforma propuesta es la eliminación de la obligación de que los comerciantes de las tres categorías más elevadas del Monotributo (I, J y K) tuvieran uno, dos o tres empleados, según el caso.

En la práctica, esta exigencia era inaplicable. Es que la facturación máxima de cada categoría (68.541,6; 78.750; y 87.500 pesos promedio mensual, respectivamente) no permite cubrir el valor de las mercaderías (sólo se permite para la venta de bienes) y, además, el costo laboral.

Estas inconsistencias incentivaban a muchos a subfacturar o vender “en negro” para evitar pasar al régimen general.

Ahora, si bien el monto máximo habilitado para el Monotributo no es demasiado elevado para un comercio físico (que debe incorporar el costo del alquiler), sí podría ser utilizado por quienes venden por Internet o en negocios muy chicos.

Por otra parte, se introduce una simplificación en las obligaciones formales, al reducir a dos veces la recategorización. Desde 2018, se realizaría al finalizar cada semestre calendario.

Además del proyecto nacional, los monotributistas recibieron una buena noticia desde la Provincia de Córdoba, ya que se creará un régimen simplificado para Ingresos Brutos, con los mismos parámetros que la Afip.

El tema no es menor porque, a partir de esta modificación, los pequeños contribuyentes de la provincia pasarán a pagar un monto fijo por mes, según su categoría de Monotributo.

La parte destinada a cubrir Ingresos Brutos partirá desde 200 pesos por mes para el escalón A y llegará hasta los 1.950 pesos para los prestadores de servicios (H) o 3.060 pesos para comerciantes (K).

La Dirección de Rentas y la Afip están trabajando para que, antes de mediados de 2018, se puedan unificar ambas jurisdicciones en un solo pago. La intención es sumar a los municipios para Comercio e Industria, aunque esto dependerá del caso y es un tema más complicado de lograr.

Con este cambio, los monotributistas cordobeses no tendrían que presentar declaraciones juradas de tributo provincial y quedarían fuera de los gravosos regímenes de retención y percepción de Rentas.

La simplificación y el menor costo podrían ampliar la base de contribuyentes, hacer que muchos más se inscriban en Ingresos Brutos y compensar, así, la menor recaudación individual.

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