La dinámica perversa de 1989, ¿puede repetirse hoy?

Por Juan Carlos de Pablo - Economista

05-05-2019 – ¿Por qué los tenedores de pesos emitidos por el Banco Central (BCRA) y títulos emitidos por la Tesorería no quieren tener tantos y prefieren cambiarlos por dólares emitidos por el Sistema de la Reserva Federal? Según algunos, por la probabilidad de que Cristina Fernández de Kirchner pueda volver a la primera magistratura a partir del 10 de diciembre de este año; según otros, por la forma en que el presidente Mauricio Macri encaró las políticas públicas relacionadas con la economía, desde el 10 de diciembre de 2015. ¿Quién tiene razón?

Se lo pregunté al holandés Leendert Marinus Koyck (1918-1962), quien a través de la transformación asociada con su apellido posibilitó estimar, utilizando técnicas econométricas, el funcionamiento de un mercado o alguna variable macroeconómica cuando los agentes económicos actúan a partir de la hipótesis de las expectativas adaptativas. El procedimiento fue utilizado por Phillip David Cagan en el estudio de las hiperinflaciones, por Milton Friedman en su obra sobre la función consumo y por Marc Leon Nerlove en el análisis del fenómeno de la telaraña en los mercados agrícolas.

-Las expectativas son importantes, porque adoptamos las decisiones a partir de lo que creemos que va a pasar. Pero ¿sobre qué base formamos nuestras expectativas?

-En la teoría económica se plantearon tres hipótesis básicas. La de las expectativas estacionarias, según la cual el pasado es tan, pero tan importante, que la realidad actual no modifica las expectativas; la de las adaptativas, según la cual la gente incorpora las novedades a sus decisiones, pero de manera paulatina; y la de las racionales, que en un contexto de incertidumbre supone que el gobierno no puede sorprender a la población de manera sistemática.

-La hipótesis de las expectativas racionales desplazó a las otras.

-En los papeles, porque en el plano empírico existen no pocas dudas. La hipótesis de las expectativas adaptativas no supone necesariamente irracionalidad de los seres humanos, sino costos de percepción y adaptación a los cambios. Esto es muy claro en la parábola de las islas, planteada por Edmund Strother Phelps, y también en la tesis doctoral del argentino Rubén Darío Almonacid.

-¿Por qué en la Argentina hoy baja la demanda de pesos y títulos públicos y aumenta la de dólares?

-Pregúnteles a quienes venden los primeros y compran los segundos. Yo lo puedo ayudar a conjeturar por qué podrían estar haciendo lo que usted dice.

-Buen punto. Lo primero resultaría de una encuesta realizada a quienes operaron, siempre que estuvieran dispuestos a decir la verdad. ¿Qué podría haber llevado a la sustitución parcial de pesos y títulos públicos por dólares?

-Las decisiones siempre se adoptan mirando para adelante, de manera que la clave está en las expectativas. Seguramente que algunos tenedores de valores denominados en pesos se pasan a dólares «abriendo el paraguas» por si Cristina Fernández de Kirchner vuelve a la presidencia de la Nación. Y lo hacen no solamente porque no creen que, en caso de ganar, aparezca «otra» Cristina, sino porque además tendrá que hacerse cargo, no solamente de la herencia que ella dejó, sino de los problemas que agregó el actual gobierno.

-¿Puede haber gente que se pasa de pesos y títulos públicos a dólares pensando que gana Macri?

-Puede, y no como castigo por lo que hizo en materia económica durante su primera gestión, porque, como digo, las decisiones siempre se toman pensando de aquí en adelante.

-¿Cuál es el temor si el actual presidente resultara reelecto?

-Que continúe con el «estilo M»: varios funcionarios con jerarquía ministerial, ocupándose de las políticas públicas relacionadas con la economía; medidas adoptadas por separado y de manera individual; marchas y contramarchas, por ejemplo, con los aumentos de las tarifas públicas. Todo lo cual oscurece las reglas sobre la base de las cuales el sector privado adopta sus decisiones.

-En la explicación causal de la dolarización, ¿cuál de las dos razones es cuantitativamente la más importante?

-En el plano político, cada uno elige la que más le conviene para criticar al adversario. Pero, en el plano técnico, cuando dos variables producen los mismos efectos, asignar proporciones dentro de la explicación total es prácticamente imposible.

-¿Entonces?

-Más que a qué se debe el problema lo que hay que hacer es entender su dinámica. A comienzos de 1989, Carlos Saúl Menem lideraba las encuestas, por lo cual los argentinos compraban dólares. Lo cual generó hiperinflación, recesión, etcétera. Pero esto no lo afectaba a él, sino a Eduardo César Angeloz, el candidato radical. Por eso, Menem nunca aclaró lo que finalmente terminó haciendo. A lo cual se agregó el reemplazo del ministro Juan Vital Sourrouille por Juan Carlos Pugliese, contra la voluntad del presidente Raúl Ricardo Alfonsín.

-Moraleja…

-Si hoy la demanda de dólares se debe a la probabilidad de que Cristina Fernández de Kirchner gane la elección, nadie puede esperar que ella aclare algo al respecto. Desde el punto de vista decisorio el problema lo tienen las actuales autoridades.

-Don Leendert, muchas gracias.