La cuarentena es un impuesto a la libertad: cuanto más alta la tasa más alta la evasión

Por el Cr. Gustavo Peretti

19-05-2020 – La cuarentena es una medida sanitaria producto de la facultad del estado para imponer medidas para el cuidado de la salud, que afectan la libertad individual de las personas.

Dicho esto, podríamos trazar el paralelo con los impuestos, que también provienen de la facultad del estado de detraer de una parte de los ingresos de los contribuyentes para financiar las actividades del estado por un lado y para redistribuir el ingreso por el otro.

Como pasa con los impuestos, habrá mayor evasión cuanto mayor sea la tasa impositiva y puede verse a través de la curva de laffer, que una vez superada una tasa determinada en lugar de subir la recaudación, la misma comienza a bajar, causando el efecto contrario.

Con respecto a la cuarentena, sucede los mismo.  En los últimos días se había logrado la salida de la población con carácter de esparcimiento.  Hubo un foco en la ciudad de Córdoba y otros en C.A.B.A., que nada tienen que ver con esta medida,  porque la gente salió solo dos días, y las autoridades ya han retirado en algunos casos esos permisos y en otros piensan hacerlo.

Por eso vale la aclaración, para que no haya evasión, la tasa de los impuestos debe ser lo más baja posible; aquí es lo mismo; el incremento de los casos no vino porque la gente salió a caminar, sino que ingresaron por otras vías.

Cuando uno ve la televisión, escucha la radio o lee algunos portales de noticias, pareciera que ciertos periodistas y profesionales de la salud quisieran que la población estuvieran todos encerrados, sin desarrollar su actividad, mientras ellos la continúan haciendo normalmente.

Hay que hacer notar que es muy subjetivo eso de actividades esenciales; ya que una actividad va a ser esencial de acuerdo a lo que necesite cada individuo en un determinado momento; así para una persona que sufre un desperfecto estructural en su vivienda, el arquitecto va a ser esencial, para aquella que se le encarnó una uña un podólogo va a ser esencial, para aquella que le duele una muela, un dentista va a ser esencial, para aquella que necesita administrar sus impuestos, un contador va a ser esencial, para aquella que se le rompió el auto, un mecánico va a ser esencial y así podemos seguir con la lista.

Por todo ello es que hay que dejarse de echar culpas entre las distintas esferas del poder, como por ejemplo lo hacen la Provincia y ciudad de Buenos Aires; y trabajar en conjunto; con un sano equilibrio entre la salud y la economía; sabiendo que la gente necesita cuidarse, necesita trabajar para poder subsistir y necesita recrearse para poder mantener su salud.

Por eso desde estas columnas yo le pido a los gobernantes, a los periodistas y a la gente en general que utilicemos el sentido común; que administremos el aislamiento social y que no impongamos medidas coercitivas obligatorias, porque la gente llega un a un punto de hartazgo y transgrede las normas, que sería el punto de inflexión en la curva de laffer, entonces lleva a que exista enfrentamiento con el resto de la ciudadanía y con los gobernantes; y eso no debe suceder, porque aquí convivimos todos.

Continuemos bajando esa tasa de impuesto (cuarentena) para que el grado de transgresión de la misma sea menor, porque está probado que cuando bajan los impuestos, baja la evasión.