La cantidad de casos de COVID19 no es un indicador de éxito o fracaso

12-10-2020 – Por estos días, con la curva ascendente de casos positivos en nuestra ciudad de Hernando, algunos se preguntan si en estos momentos, podemos determinar si estamos frente a un fracaso de las medidas implementadas a lo largo de todo este tiempo en el que venimos enfrentando la pandemia de COVID19.

Sin lugar a dudas, como no hay vacuna, ni una fórmula que nos pueda dar una solución científica a los problemas sanitarios actuales, y la situación no se ha logrado controlar definitivamente en ninguna parte del mundo, consecuentemente, hoy por hoy, nadie puede determinar “si las cosas se han hecho bien o mal”.

De todas maneras, más allá de los amantes de las definiciones extremistas que pasan de calificar un abordaje como exitoso o como fracaso, esta situación, cuando pase el tiempo, dejará lugar para muchos grises.

Lo que sí, hay una gran puerta que se abrió hace rato para preguntarse ¿hasta qué punto fueron efectivas las medidas implementadas? ya que no solamente el virus ingresó, sino que se propagó de forma masiva y rápidamente. En ese sentido, es que la sociedad saca la cuenta de que, si no han dado los resultados esperados, ¿por qué se sigue insistiendo con lo mismo?

SI ES UN ÉXITO O UN FRACASO LO DETERMINARÁ LA CAPACIDAD DE RESPUESTA

Somos personas que nos caracterizamos por medir o cuantificar las acciones como éxitos o fracasos. En medio de la tormenta se hace muy difícil calificar y poner resultados, pero si es un éxito o fracaso no dependerá de la cantidad de casos y de muertes sino de la capacidad de respuesta de nuestro sistema de salud.

Claramente no es lo mismo una persona, que tiene un desenlace fatal si fue atendido como corresponde, que si no pudo recibir atención médica, porque quizás con el tratamiento que correspondía podría haber salvado su vida, y además, por lo que ello representa para la familia, lo que lleva a que ésta sea la preocupación más latente por estos tiempos; trabajar para que el sistema de salud no colapse.

A SIETE MESES, CONTINUAMOS CON LA MISMA FORMULA DEL “QUEDATE EN CASA”

El verdadero problema que tenemos, luego de siete meses con restricciones de todo tipo, de crisis económica, con las curvas ascendentes en la cantidad de casos de COVID19, y con una sola fórmula para encarar todos los problemas, la misma desde el principio, el interminable “quedate en casa”, hace que concluyamos que definitivamente, si esa es la única fórmula, no hay fórmula.

Ya no podemos decir que se trata de una falta de empatía con los profesionales de salud, no se trata de un ignorar lo que pasa, sino de pensar ¿hasta cuándo se puede seguir así?

EL TRASLADO DE LA RESPONSABILIDAD A LA CIUDADANÍA

A la vez, es, desde la clase dirigencial, haber encontrado la forma de trasladar toda la responsabilidad a la sociedad, ya que como lo único que se puede hacer es “quedarse en casa” todo lo que viene sucediendo es culpa de la irresponsabilidad de la ciudadanía “por salir a buscar al virus”.

Y si bien es verdad, que en diferentes partes del mundo, habilitan o flexibilizan actividades, pero después de acuerdo a “cómo se mueven las curvas” se determina dar marcha atrás, es importante que cuando eso pasa en las localidades afectadas, las autoridades locales se pronuncien, sobre todo cuando se da en un contexto que presenta un escenario con reclamos de respuestas.

GOBIERNOS QUE NO INSPIRAN CONFIANZA PONEN EN VIDRIERA DEBILIDADES

Y es aquí, donde tenemos un verdadero problema de falta de credibilidad, porque los esfuerzos solicitados no dan los resultados esperados, con lo cual aparece la pregunta de qué sentido tiene todo esto que están solicitando desde los gobiernos.

Inspirar confianza, es el punto número uno en todo lo que hace en una gestión de gobierno, y lo es en la cuestión sanitaria también. Son los representantes de toda la sociedad, de los que los votaron y de los que no también, y cuando la gente, empieza a desobedecer, a resistirse a hacer caso, sea el gobierno que sea, se ponen en vidriera símbolos de debilidad.

Lic. Silvina Tissera

Comunicadora Social-Periodista