Iguacel mejora a Laffer, y encima funciona

Por Juan Carlos de Pablo - Economista

17-12-2020 – La idea es muy sencilla. Si la alícuota de un impuesto a la venta de un producto es 0%, la recaudación es $0, y si la alícuota es suficientemente alta como para que nadie lo compre, la recaudación también es $0. Si rige alguno de los niveles intermedios de la alícuota, se realizarán ciertas compras y por consiguiente habrá recaudación. En el referido tramo intermedio, cada nivel de recaudación se puede lograr con dos alícuotas diferentes.

Esta es la base del planteo realizado por Arthur Betz Laffer, cuya versión gráfica, planteada en una servilleta de un restaurante, se conoce como la curva de Laffer.

Él pensó en el impuesto a las ganancias, imaginando que la reducción de las alícuotas no tenía por qué disminuir la recaudación, pero aumentaría los incentivos al esfuerzo de los contribuyentes. La propuesta, que a comienzos de la década de 1980 formó parte de la «economía del lado de la oferta», les encanta a quienes pagan los impuestos y desvela a los secretarios de Hacienda, quienes nunca saben si la realidad está en la alícuota alta o la baja.

Javier Iguacel, intendente de Capitán Sarmiento desde diciembre de 2019, encontró que existían 130 tasas municipales. Eliminó 98 de ellas, mejorando la verificación del cumplimiento de las restantes y aumentando la recaudación.

Su diagnóstico también es claro. Tamaña cantidad de tasas requiere que los pizzeros operen con un encargado del horno y 32 contadores. Lo más probable es que no cumplan con la mayoría de ellas, no importa la legión de inspectores encargados de la verificación.

Laffer pensó en un solo impuesto; Iguacel, en muchos; Laffer, en la reducción de la alícuota; Iguacel, en la eliminación de algunos gravámenes; Laffer, en la elusión impositiva; Iguacel, en la evasión. Pero ambos comparten la preocupación por el impacto que el sistema impositivo tiene sobre el esfuerzo y la asunción de riesgos por parte de los contribuyentes.

La existencia de pocas tasas municipales mejora la verificación, lo cual aumenta la presión tributaria en el sentido estadístico de que eleva la relación recaudación/PBI; pero no porque pagan más quienes ya pagaban, sino porque algunos evasores pasan a integrar el club de los contribuyentes.

La relevancia de la curva de Laffer es materia de discusión. Iguacel no tiene tiempo para esperar que se dirima el debate. Actuó. Por ahora, afortunadamente, funciona.

Fuente: La Nación