Hora de desempolvar la convertibilidad

Por el Cr. Gustavo Peretti

14-06-2018 – Atento a todo lo que viene sucediendo y más allá de lo que diga el FMI de dejar flotar el dólar, la única forma de bajar la volatilidad, la incertidumbre y atacar la inflación con medidas probadas y exitosas, el único camino posible y viable desde mi punto de vista es desempolvar la convertibilidad.

En nuestro país la gente piensa, ahorra y pacta sus compras y ventas en dólares, entonces no hay mejor medida que planificar un régimen de convertibilidad del peso en una paridad que a mi juicio debería fijarse en $ 50 por dólar estadounidense para darle óxigeno al tipo de cambio en el proceso de desinflación hasta llegar a índices de un dígito, un proceso no menor a dos o tres años, que debería acompañarse con un régimen de retenciones a la soja alto y con un dólar turista para oxigenar las cuentas del estado y proteger las reservas.

Seguramente la gente lo verá como algo negativo, pero no es así, la convertibilidad no es mala, solo hay que acompañarla con una política fiscal adecuada y saber cuando cambiar de una convertibilidad con tipo de cambio fijo a una con tipo de cambio flotante, que es en el momento en que la inflación y el dólar hayan encontrado un equilibrio; momento en el cual se podría retomar el proceso de baja de retenciones, manteniendo a mi criterio el dólar turista.

La medida planificada en la década del 90 por el Dr. Domingo Cavallo, fue el único plan sustentable en el tiempo capaz de contener la inflación y hacer crecer al país. El principal pecado de aquellos años fue no poder contener el gasto público sobre todo de las provincias y no haber hecho flotar el dólar a tiempo; pero para mí hoy por hoy es el mejor remedio para salir de la crisis cambiaria por la que pasamos y también el mejor remedio para atacar el proceso inflacionario.