Historia de las retenciones en Argentina

26-01-2020 – Con la intención de ilustrar a nuestros lectores en materia económica, se nos ocurrió hacer una síntesis histórica acerca de las retenciones a las exportaciones en nuestro país, porque creemos que partiendo de nuestra historia podemos comprender lo que nos pasó y de esa manera no cometer los mismos errores y de esa forma encontrar las soluciones que tanto estamos esperando en la Argentina.

Desde principios de nuestra historia como nación el campo fue el modelo por el cual nos insertamos en el mundo capitalista desde fines del siglo XIX y principios del siglo XX; siendo también el principal impulsor de las economías regionales.

Las alícuotas a las retenciones al principio del siglo XX eran relativamente insignificantes, pero en la década del 30 se aplicaron para crear un fondo, y con él, contribuir a la construcción de elevadores de granos y compensar a otros sectores, considerándolo como un fondo de estabilización.

Entre 1949 y 1952 se vivió una crisis estanflacionaria; que Perón intentó contener con un plan de estabilización que consistió en un ajuste fiscal con limitaciones en los aumentos nominales de los salarios y la aplicación de controles de precios. En 1955 la inflación volvió a subir; produciéndose en el país muchas distorciones de precios relativos tras más de diez años de políticas intervencionistas y aislacionistas que habían creado cuellos de botella en sectores cruciales de la economía. Los tipos de cambio de exportación e importación se deterioraron casi continuamente, con una gran brecha entre el tipo de cambio paralelo y los tipos de cambios oficiales para importaciones y exportaciones.

En 1955, durante el gobierno de la “Revolución Libertadora” se reunificó el mercado cambiario, mediante un decreto de octubre de 1955, y acompañando una fuerte devaluación del 260%, se establecieron retenciones de hasta el 25% del valor exportado de productos agrícolas; las cuales bajaron en 1.956 y 1957 y casi desaparecieron durante el año 1958.

Al principio del gobierno de Frondizi, la inflación se aceleró especialmente en Noviembre de 1.958, terminando el año 1.958 con un 32% de inflación contra un 25% de 1957 y la brecha entre el tipo de cambio libre y oficial llegaba al 300%; por ello el 28 de Diciembre de 1958 anunció un plan de estabilización y desarrollo en donde se fijaron retenciones para los principales productos agrícolas y ganaderos del orden del 10 al 20% del valor de las exportaciones. En este caso, ya en agosto de ese año se había desdoblado el tipo de cambio y los exportadores de carnes y productos vacunos debían liquidar el producido de sus ventas al exterior en un 65% al tipo de cambio único y en un 35% al tipo de cambio libre, que era mucho mayor, por lo que las divisas que obtenían se veían igualmente mermadas. Además, en enero de 1959 se fijó un impuesto adicional del 15% a las exportaciones de trigo y otros cereales. Debemos recordar que la mayor parte de estas medidas siguieron rigiendo bajo el ministerio de Alvaro Alsogaray, entre junio del ’59 y abril del ’61, que fue reemplazado por Roberto Alemann.

Durante la presidencia de Arturo Illia, además de fijarse controles sobre la exportación, por un decreto del 19 de abril de 1965 se puso en vigencia una retención del 13% al valor exportado del trigo, del 9,5% al de las carnes y del 6,5% al del maíz.

En el año 1.966 cae el gobierno de Illia por el golpe de estado de Onganía, siendo Krieger Vasena su Ministro de Economía, quien el 13 de Marzo de 1967 lanzó un plan económico que implementaba una devaluación de un 40% de la moneda compensada por la introducción de impuestos a las exportaciones del orden de entre el 20 y el 25%.

Durante la década del 70 se mantuvieron entre el 10 y el 15%; fueron eliminadas durante la gestión de Martínez de Hoz y puestas nuevamente en la gestión de Roberto Alemann durante el gobierno de facto de Galtieri.

Durante la década del 80 se manutuvieron en niveles altos, llegando a estar en un 25% durante el plan primavera, alrededor del 40% en Mayo de 1.989 y un 26% en 1.991; año en que fueron eliminadas a partir del lanzamiento del plan de convertibilidad.

En el año 2002, durante la gestión del Presidente Eduardo Duhalde, estando al frente del Ministerio de Economía Jorge Remes Lenicov (reemplazado luego por Roberto Lavagna), fueron reimplantadas con un porcentaje que fue creciendo desde un 13,5% hasta un 35% para la soja, un 23,5% para el girasol, 28% para el trigo y 25% para el maíz, continuadas durante los doce años del Kirchnerismo, pasando en el año 2.008 por la resolución 125 que trató de instalar las retenciones móviles (sin topes máximos) durante el primer gobierno de Cristina de Kirchner, con Martín Louteau como Ministro de Economía, medida que fue luego desestimada por el Congreso de la Nación.

Luego fue el turno del anuncio de la baja del tributo para la soja y la eliminación para el resto de los productos agropecuarios, desde el inicio de la gestión del Ing. Macri hasta la actualidad, que llegó hasta el 24%; las cuales fueron modificadas a un nivel de un 18% más el 12% sobre el valor de las mismas hasta un máximo de $ 4 por cada dolar exportado para la soja y el 12% hasta un límite de $ 4 por cada dólar exportado para el resto de los productos agropecuarios.

Al asumir su gestión, Alberto Fernández eliminó el tope de $ 4 por cada dolar exportado, quedando establecidas las retenciones en un 30% para la Soja y 12% para el resto de los cereales y oleaginosas; otorgándole el Congreso al Poder Ejecutivo a través de la ley de Solidaridad la posibilidad de imponer un 3% adicional a todo el complejo agroindustrial, lo cual implicaría que las mismas quedarían fijadas en un 33% para la soja y un 15% para el resto; lo cual hasta el momento no fue implementado.

Por Gustavo Peretti Para Tiempo X de Silvina

Bibliografía: Tratado Agropecuario (Claudia Charadía – Errepar) – Historia Económica de Argentina (Domingo y Sonia Cavallo – Editorial Ateneo) y Artículo «Un pasado de retenciones» – Mario Rapoport (Página 12 18/05/2008)