Hay que tener cuidado con generar un nuevo atraso cambiario

Por el Cr. Gustavo Peretti

14-10-2018 – Con la tasa de inflación entre un 6 y 7% en los últimos meses y tasas de interés del 72% anual, en los últimos días el gobierno ha promovido un peligroso acercamiento del tipo de cambio al nivel inferior de la banda de flotación establecida por el BCRA en el acuerdo suscripto con el FMI días atrás.

El gobierno ha sustentado gran parte del ahorro fiscal para el presupuesto del año 2.019 en incremento de la presión tributaria, principalmente en un restablecimiento de las retenciones a las exportaciones, fundamentalmente de la soja que pueden llegar al 33%.

Al haber establecido la lucha contra la inflación con el ancla de la oferta monetaria con altas tasas de interés para remunerar los títulos y letras que emiten el tesoro nacional y el propio BCRA esto ha hecho caer el dólar entre los $ 35,80 ´para la compra y $ 37,60 para la venta, esto visto desde el punto de vista del BCRA, pero en la práctica para el exportadores y dicho de una forma más precisa, para los productores, el dólar está en $ 35,80 a lo cual hay que retrotaerle las retenciones del 30% para la soja y el 12% para el resto de los productos exportables.

Si tomamos en cuenta el tipo de cambio de 35,80 y le descontamos las retenciones, el tipo de cambio real de exportación del productor es de $ 25; en tanto que si al mismo ejercicio lo calculamos con las retenciones sobre la soja al 33%, tal el proyecto de presupuesto enviado al Congreso, el tipo de cambio real de exportación sería de $ 23,80 aproximadamente; que resulta similar al tipo de cambio existente en Enero de $ 18 más la inflación acumulada desde Enero a Septiembre del 31%, que nos daría un tipo de 23,40.-; con el agravante causado por la pérdida de producción por la sequía de este año. con lo cual no habría ningún tipo de beneficio para la economía por efecto de la devaluación, ya que dicho beneficio lo absorve en su totalidad el estado a través de las retenciones; convirtiéndose el estado en el único socio con ganancias.

Si el gobierno quiere que este modelo cierre debería procurar un tipo de cambio más competitivo, y debería ser el punto de negociación del sector agropecuario con el estado, no malgastando energías en discutir las retenciones, sino en exigirle al estado un tipo de cambio nominal de entre $ 40 y $ 45 y tasas de interés más razonables.

Por el Cr. Gustavo Peretti