Factura de crédito: el piso será de $100.000

Hasta fin de año cada sector deberá adaptarla de manera obligatoria de forma gradual. Este mes comienza minería.

03-06-2019 – El Gobierno publicará hoy un nuevo cronograma de implementación gradual de la Factura de Crédito Electrónica que establece para fin de año que sea de uso obligatorio en todas las operaciones de $100.000 en adelante en las que una pyme le vende a una empresa grande. Actualmente el piso es de $6.000.000.

En la previa, se pensaba que toda facturas que una pyme le entregara a una empresa grande de más de $50.000 iban a ser de crédito, pero Financiamiento Productivo soprendió al arrancar con un monto de $6 millones. Inchauspe admitió que “son muy pocas las operaciones” que se pueden hacer por ese monto, pero el funcionario dijo que “hay que darle tiempo a las empresas para que adapten sus sistemas”.

La novedad que aportó el funcionario es que el cronograma acelerará el proceso. Para fin de año en todos los segmentos de la economía en los que una pyme le venda a una grande desde $100.000 en adelante, se emitirá una factura de crédito electrónica de uso obligatorio. Eso implica que la empresa que recibe el documento tendrá que conformarlo (si no lo hace al mes queda validado de hecho) y el emisor puede ir a un banco o al mercado de capitales a negociarlo. De igual modo que un cheque de pago diferido, la factura de crédito es un instrumento ejecutivo, de modo que la empresa grande tendrá que abonarlo al vencimiento a quien sea el portador en el momento. Inchauspe anticipó que para el año siguiente (en caso de que siga la actual gestión de Gobierno) se estudia reducir aún mas los montos. El ejemplo puede ser una remisería que le emita facturas a una empresa grande por $20.000 “Lo importante es que se convierta en un instrumento de uso corriente”, señaló el funcionario.

En tanto, desde hoy comenzará a ser de uso obligatorio para el sector de energía y minería. Aún con montos de $6 millones desde el inicio, puede resultar de utilidad para las empresas de Vaca Muerta.

Fuente: Carlos Lamiral – Ambito Financiero