Explota la cuarentena: el error de los gobernantes de no saber administrarla

Por el Cr. Gustavo Peretti

06-05-2020 Si uno busca en el diccionario la definición de la palabra administrar va a encontrar, que significa manejar, gestionar, y en este sentido, en lo que respecta a la pandemia de covid 19 se dio algo que nosotros, los contadores y economistas por nuestra formación, veníamos advirtiendo desde un principio, que era la necesidad de administrar el recurso más importante que tenía esta situación de aislamiento social obligatorio, que era el tiempo.

Esto es así porque en muchos lugares, la cuarentena ya no existe de hecho, con mucha gente circulando más allá de los permisos otorgados, y en otros los comerciantes ya amenazan con dejarla de cumplir, independientemente de las decisiones que tome el gobierno con respecto a la misma, como ocurre por ejemplo en la ciudad capital de nuestra provincia.

Es necesario aclarar, que en las grandes urbes como son la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el conurbano bonaerense y la ciudad de Córdoba y gran Córdoba, es justo en este momento en que se están incrementando los casos, con el agravante de que los mismos han explotado sobre todo en ámbitos vinculados a la salud como lo son clínicas y hospitales, en donde médicos y enfermeras se han visto contagiadas en un número importante.

Cuando se definió la medida de aislamiento social obligatorio nuestro razonamiento lógico, basado en el sentido común, nos hacía suponer que la situación venía para largo, y habiendo comenzado muy temprano la cuarentena (20 de Marzo) era necesario administrarla, llevarla sin tanta rigurosidad, para que la gente no se cansara psicológicamente por el encierro y que pudiera sostener su situación económica, evitando el estrés financiero.

Manifestábamos en nuestros análisis, que era necesario que la gente pudiera realizar alguna actividad deportiva y recreativa extremando los cuidados, que los bancos estuvieran abiertos con todas las medidas de protección y distanciamiento necesarias, que hubiese actividad comercial administrada, con menos días y horarios, pero moviéndose para no frenar totalmente los ingresos.

Si uno ve lo que pasó, el gobierno frenó todo, no administró la medida, y ahora que viene la temporada de frío y cuando los casos empiezan a crecer en número, la gente rompe la cuarentena y se expone de una manera descontrolada, desoyendo prácticamente a las autoridades.

Administrar la medida significaba eso, ir llevando a la población a medidas de cuidado y distanciamiento sin cansarla y sin asfixiarla financieramente; más teniendo en cuenta la incapacidad del estado en todo sentido para poder compensar esta situación de nulos ingresos para casi toda la población.

En nuestra ciudad, desde mi punto de vista, estamos a tiempo, siendo necesario mantener actividades reducidas, pero funcionando todas, incluidas tiendas, peluquerías, restaurantes, para que la economía no explote, ampliar horarios para evitar aglomeramientos de personas.  No sirve de nada el horario continuo en ciudades como la nuestra, solo amontona gente en la mañana; hay que trabajar en horario discontinuo, manteniendo la distancia y con las medidas correspondientes.  Si se quiere disminuir la cantidad de gente que circula en la calle, no sirve de nada hacerlo de acuerdo a su terminación de DNI, es incontrolable; debe realizarse según el sexo de las personas, para que sea mucho más fácil su control.  deben continuar las clases en el hogar y permitirse la realización actividades físicas y recreativas para toda la población a los fines de evitar su cansancio y poder extender las medidas de distanciamiento social.

Si las cosas se hacen bien, y se administran los recursos de tiempo y distancia, la medida podrá extenderse hasta pasado el invierno, a los fines de que no tengamos un desborde de la situación.  Si el lunes todo explota, sin ningún tipo de control gubernamental y por acción de una población cansada y sin recursos para cubrir sus necesidades, estaremos entrando a un ciclo de amplio riesgo; si en cambio la administramos bien, todo va a ser para mejor.