Explicación de la oferta argentina por la deuda

Por el Cr. Gustavo Peretti

07-07-2020 – En estos días se conoció la oferta argentina para el acuerdo con los acreedores externos para la reestructuración de deuda emitida en jurisdicción extranjera por un total de U$S 65.000 millones.

En tal sentido debemos explicar que en términos de stock nominal de deuda, la reducción de la misma es simbólica, de un 1,9%, es decir que de los U$S 65.000 millones se reduce a U$S 63.800  millones.

La reducción del VPN (Valor Presente Neto) se sustancia en el mayor tiempo de amortización de la deuda (hasta 27 años) y en la tasa de interés que se pagará por los nuevos  bonos que se emitan para reestructurar la deuda, que en vez de ser del 7%, van a ser del 3% en promedio; es decir que se le quita la prima de riesgo país que al momento de la emisión de los títulos en la época de Macri estaba entre los 400 y los 500 (hoy mayor a los 2000) puntos básicos por arriba de la tasa de interés que pagan los bonos emitidos por el Tesoro de los EE.UU.-

Entonces en definitiva la reducción de la deuda va a venir por el flujo futuro de intereses que pagará el estado por la deuda contraída y el VPN de los pagos de intereses y amortizaciones de los bonos emitidos, que va a depender de la tasa de descuentos de esos mismos, la cual a su vez va a depender de la situación fiscal y financiera del país a lo largo del plazo por el cual son emitidos esos papeles de deuda.

Esa tasa de descuentos de los bonos, no es más ni menos que la tasa a la cual se descuentan los bonos que se venden en el mercado.  Si la situación fiscal y financiera del estado mejora, esos bonos significan reserva de capital para los acreedores y pasan a ser demandados, entonces la tasa de descuentos de los bonos baja y el VPN de los mismos sube y viceversa, si la situación fiscal y financiera de la Argentina se deteriora, los tenedores de bonos de deuda Argentina quieren desprenderse porque no protegen ese capital invertido, nadie los demanda (salvo los especuladores), sube la tasa de descuento de esos bonos, el VPN cae y esos papeles entran en zona de default, donde solo los fondos buitres los demandan invirtiendo a futuro en juicios en tribunales del exterior.

En definitiva, el acuerdo con la deuda solo es el punto de partida, para que sea una solución debe venir acompañada de un plan económico que de estabilidad y sustentabilidad fiscal, financiera, cambiaria y monetaria a futuro, de manera de facilitar la inversión y el crecimiento.  Si todo eso no se da, estaremos preparando las bases para un nuevo default dentro de diez o veinte años.