Expertos cuestionan la creación de un nuevo impuesto para quienes entraron al blanqueo

Alberto Fernández respaldó un proyecto de ley para establecer un impuesto especial a quienes ingresaron al blanqueo fiscal de 2017

06-04-2020 – El presidente Alberto Fernández respaldó un proyecto de ley que prepara el Frente de Todos para establecer un impuesto especial a quienes ingresaron al blanqueo fiscal de 2017, durante el Gobierno de Mauricio Macri.

«Es lógico que hagan un esfuerzo», comentó el jefe de Estado.

Señaló que quienes ingresaron al sinceramiento fiscal fueron «los que más han ganado o los que más se han beneficiado después de haber defraudado al Estado por no pagar impuestos», consideró.

«Es mucho más razonable pedir un esfuerzo a ellos que a Carla Vizzoti (secretaria de Acceso a la Salud) que gana $150 mil y que está todo el día en la calle trabajando. Esa ley tiene una lógica mayor que lo que dicen que demos algo de nuestro sueldo», indicó Alberto Fernández en una entrevista con el blog El Cohete a la Luna.

La voz de los expertos

Iván Sasovsky, CEO de Sasovsky & Asociados señaló que «desde el punto de vista técnico, quienes accedieron al blanqueo hoy son contribuyentes de su patrimonio de la misma forma que quienes no hayan accedido a esa amnistía».

«La modalidad a partir de la cual se incorpora ese patrimonio a ser declarado no genera diferencias en la capacidad contributiva que permitan hacer ningún tipo de diferenciación por clase justificable; por lo que de prosperar traería una ola de juicios y no el efecto recaudatorio necesario en estos momentos», advirtió Sasovsky.

«Pensemos que la tasa diferencial para patrimonio del exterior vigente hoy en día, se va a judicializar. Una medida en este sentido no obtendrá el objetivo buscado, a no ser que se trate de cuestiones más ideológicas que recaudatorias», explicó el tributarista.

«El valor del patrimonio que se sinceró en 2016 hoy puede no existir o verse reducidos estrepitosamente por la caída de los inversiones en todo el mundo», agregó.

«Personalmente no creo que esto lleve a nada bueno si se parte de una falacia de ir en contra de una amnistía que tuvo su ley correspondiente para llevarse a cabo y cuyo origen de esos patrimonios ya está prescrito», concluyó Sasovsky.

En tanto, Diego Fraga, socio del estudio RCTZZ señaló a iProfesional que un nuevo impuesto a los que blanquearon «sería castigar impositivamente a los que entraron en la amnistía del gobierno anterior a cargo de Mauricio Macri».

«Lo grave es que se aproveche esta delicada situación social y económica para reinstalar un tema cerrado. Constitucionalmente es inviable, porque los que blanquearon ya pagaron un impuesto para regularizar», advierte Fraga.

«Además, con ese criterio ¿por qué no aplicar un impuesto a quienes se beneficiario con anteriores blanqueos impositivos? El blanqueo de la Ley 26.860 (aprobado durante el gobierno de Cristina Fernández) era un blanqueo que no tenía costo, si se invertía en inmuebles o en determinados títulos que pagaban un interesante renta en dólares. ¿Y los que se beneficiaron con las moratorias?», se pregunta Fraga.

Por otro lado, a quienes adhirieron al sinceramiento fiscal ya los «castigaron» con el impuesto a la renta financiera, con el cuasi default y con la sobretasa del impuesto sobre los bienes personales.

«Si se aplicase un impuesto sobre sólo algunos sincerantes se estaría marcando un peligroso precedente para que futuros gobiernos de otro signo castiguen impositivamente a supuestos simpatizantes del anterior (lo que tampoco es correcto, pues muchos contribuyentes simpatizantes del actual gobierno también han adherido al sinceramiento que hizo aprobar la administración de Macri)», explicó el socio del estudio RCTZZ.

«El Presidente seguramente note que de aprobarse ese proyecto le jugaría en contra en el futuro, porque cuando termine todo este caos sanitario y económico seguramente tenga que acudir a la aprobación de una amnistía fiscal para que se regularicen los flujos de dinero en negro que se generaron en los últimos años. Lamentablemente, con un alto porcentaje de nuestra economía en la informalidad, hay que reconocer esa realidad y entender que Alberto necesitará de esos fondos en el futuro. No puede tirarse un tiro en el pie», agregó Fraga.

«En otros países se están analizando impuestos extraordinarios a altos patrimonios o a ganancias extraordinarias de ciertas empresas. El problema es que aquí en la Argentina ya nos gastamos el cartucho de aumentar bienes personales para quienes tienen patrimonio en el exterior. Y hasta ahora los efectos no fueron buenos, ya que llevó a que algunos contribuyentes se muden a plazas tributarias más amistosas», concluyó Fraga.

Fuente: Hernán Gilardo – iProfesional