Expectativa de mejora: ¿Vuelve el viento de cola para la Argentina?

La tasas de interés internacionales se mantendrán bajas. Esto refuerza el precio de las materias primas que Argentina exporta, como la soja. La incidencia de Brasil.

14-09-2020 – Tres años al hilo de caída de la economía, con un PBI que se desplome en torno a un 12% en 2020. Pero una señal de esperanza aparece en el horizonte: las tasas bajas a nivel internacional empiezan a delinear un contexto que puede tornarse favorecedor para la Argentina

¿Vuelve el viento de cola para el país? El tiempo lo dirá, pero algunos indicios marcan que la situación internacional y una recuperación del precio de la soja, principalmente, podrían empujar a la economía argentina en los próximos meses.

El condimento más relevante en esta expectativa es la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos: su presidente, Jerome Powell, hizo saber que mantendrá bajas las tasas de interés todo el tiempo que sea necesario y reconoce que esta decisión es positiva para la economía global.

Con esta decisión, la expectativa es un dólar bajo en el plano internacional, debilitamiento que fortalece a las materias primas, como la soja, producto del principal complejo exportador de la Argentina.

De hecho, el precio de la oleaginosa mantuvo un importante rally alcista en los últimos días y oscila en torno a los US$ 370 la tonelada. El recuerdo del valor a US$ 600 que tocó por 2008 y de nuevo en 2012 está presente, pero los analistas creen que ese monto será difícil de remontar, aunque sí lo imaginan más cercano a unos US$ 400.

Los futuros negociados en Chicago subieron por 12 días consecutivos, el rally más largo para un contrato más activo desde 1980. China intensificó las compras en los últimos meses para satisfacer la demanda de una industria porcina que se está recuperando más rápido de lo esperado por los analistas, consignó la agencia Bloomberg.

Santiago López Alfaro, de Delphos Investment, describió que el mundo entró en una era de caída del dólar y suba de los commodities. “En general estamos viendo un escenario y contexto global muy bueno para Argentina. No lo transitamos aún hoy en Latinoamérica por la pandemia pero creemos que Brasil va a crecer muy bien, se va a apreciar el real y la Argentina se va a beneficiar. Tendremos recuperación económica pero con inflaciones elevadas como la que estamos ahora por varios años”, pronosticó.

De hecho, Brasil, aún cuando atraviesa una de las peores recesiones de su historia en este 2020, las perspectivas para el 2021 mejoran en el margen y ahora la recuperación marca un crecimiento del PBI de 3,5% para el año próximo.

“En contexto internacional bueno, sin necesidades de financiamiento en dólares, con la devaluación ya hecha (ya hay superávit comercial, los salarios están bajos medidos en dólares), la Argentina va a salir, quizá no como los mercados quieren, pero lo va a hacer”, resumió López Alfaro.

Marina Dal Poggetto, directora del estudio EcoGo, reconoció que arreglar la deuda era una condición necesaria en la Argentina pero que aún así restan resolver algunas cuestiones, como la negociación con el Fondo Monetario Internacional y lograr una consolidación en las cuentas públicas.

En ese contexto, ve que “el escenario de liquidez global es inédito”, ya que se pasó de una situación de aversión al riesgo a otra de liquidez enorme.

Identificó que en abril todas las economías vecinas fueron al FMI y pidieron las líneas de crédito flexible, pero ya entre junio y julio “todas volvieron al mercado de crédito; ese escenario de liquidez global ayuda y nosotros estamos afuera del mercado de crédito”, dijo.

“Claramente ayuda el mundo en el que estamos”, reconoció, y mencionó que la señal del déficit fiscal para el año próximo, de un rojo primario de 4,5%, luce como insuficiente. “La política está contrarrestando ese viento a favor”, añadió.

Desde el Ieral (instituto de investigaciones económicas de la Fundación Mediterránea) consignaron que “si bien el mundo desde el punto de vista estrictamente comercial no parece que vaya a ayudar demasiado, la alta liquidez internacional puede jugar a favor en la evolución de los precios externos de nuestras commodities y de algunas de las economías emergentes relevantes para nuestro país”.

Los próximos meses dirán, y sobre todo en el período tras el verano cuando se suceda la cosecha gruesa de la Argentina. Desde el plano negativo, habrá que ver si las condiciones  climáticas se suman o terminan jugando en contra.

Fuente: María Iglesia – Clarín