En tres años, prevén inversiones de US$97 mil millones por participación público-privada

Según un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), se espera que la nueva modalidad sea utilizada principalmente por las provincias. Asegura que la herramienta ha dado buenos resultados en distintos países de la región

El mecanismo de Participación Público Privada (PPP) acarreará inversiones en el país por unos US$97.000 millones, que en tres años se destinarán a autopistas, energía y construcción, según un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) difundido ayer. El estudio indica que se espera que la PPP sea utilizada para que las provincias cumplan un rol activo, sumando inversiones en educación, seguridad y urbanismo.
“Suponiendo que las inversiones se realizan a razón de US$32.000 millones por año, tomando como referencia que las del mecanismo tradicional de contratación están presupuestadas en el orden de los US$12.000 millones para 2018, esto implica que a través de la PPP se estaría esperando cuadriplicar la inversión en infraestructura”, puntualizó.
Idesa indicó que de los US$97.000 millones que se planea invertir en tres años, unos US$50.000 corresponderán a autopistas y mejoras en vías de transporte; US$30.000 millones, en obras para energía y manejo de agua, y US$17.000 millones, en construcción de viviendas, hospitales y cárceles.
La PPP “es una herramienta de gestión pública muy utilizada en los países desarrollados y en varios de América Latina. En Argentina nunca se utilizó, aún cuando su potencial es enorme”, apuntó.
“A partir del próximo año empezará a concretarse pero, para que brinde buenos resultados, es fundamental profesionalizar los organismos públicos de contrataciones, transparencia y una estrategia que evite la concentración de proyectos en Buenos Aires”, agregó.

Funcionamiento
El esquema de PPP establece una articulación del Estado con el sector privado diferente a los métodos de contratación tradicionales.
El Estado no contrata la ejecución de una obra sino la provisión de un servicio, lo que implica que fija un objetivo y le da libertad al privado para que desarrolle el diseño del proyecto, el mecanismo de financiamiento, los métodos de ejecución y la forma de operar el servicio, señaló Idesa.
Este mecanismo apunta a inducir la innovación para un mejor diseño, ejecución y administración de los proyectos y un mayor compromiso del privado con los resultados.
“Las PPP tienen una institucionalidad muy desarrollada en los países avanzados. Allí se ejecutan contratos de largo plazo en proyectos muy variados que van desde obras viales a la construcción y mantenimiento de hospitales, cárceles y escuelas”, señaló el informe.
“En la región vienen siendo muy utilizados desde hace un par de décadas por Chile, Perú, Colombia, México y Brasil. Recientemente Uruguay los ha comenzado a usar en desarrollos para el servicio penitenciario, escuelas y hospitales”, describió.
La entidad recordó que en Argentina recién se sancionó la ley de regulación de PPP el año pasado y se prevé comenzar a utilizarla a partir del próximo.
Según el proyecto de ley de Presupuesto Nacional, entre 2018 y 2020 se ejecutarán las inversiones mediante el mecanismo PPP.
“Para la situación que atraviesa Argentina una cualidad muy atractiva (de la PPP) es que libera recursos del Estado. El privado es el responsable de financiar la inversión inicial y el Estado asume el compromiso de pagar un canon cuando comienza la provisión del servicio”, indicó.
“Además, en algunos proyectos existe la posibilidad de que los particulares aporten al financiamiento a través del pago por el uso del servicio”, destacó.
La principal desventaja de la PPP es que se trata de instrumentos complejos, que demandan calidad institucional y profesionalidad de los funcionarios públicos, apuntó Idesa.

Fuente: Comercio y Justicia