“En materia económica, este año habrá que seguir haciendo equilibrio”

El presidente del ieral, Marcelo Capello evaluó que 2018 será similar al anterior, aunque alertó sobre un segundo semestre complicado en el que coexistirán salarios viejos con aumentos de tarifas y los efectos de la baja de la cosecha producto de la sequía

Marcelo Capello, presidente del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), de la Fundación Mediterránea, advirtió ayer de que en materia económica, este año “habrá que seguir haciendo equilibrio”.

Lo hizo al analizar los datos de la coyuntura y los cambios políticos y económicos que se produjeron en los ámbitos local e internacional en febrero y marzo, lo que determinó “un cambio en el clima”, según dijo.

“Se trata de un nuevo vuelco en la ciclotimia argentina, en el que pasamos de las expectativas positivas a las negativas de un mes al otro”, opinó, y agregó: “En octubre, tras las elecciones, se había generado un clima de optimismo político respecto de la economía, además se venía dando un creciemiento económico de más de 2%. Sin embargo, después de la reforma previsional, principalmente, las cosas cambiaron”. Para evaluar si el cambio tenía sustento, comparó las cifras de finales de 2015 con las del cierre de 2017.

“El PIB venía estancado hasta 2015, cayó en 2016 y creció en 2017, hay que ver cómo sigue este año. El empleo, que tiene que ver con la producción y también venía estancado, en 2017 mostró mejoras en todos los cuatrimestres y sería positivo este año. Pero una cosa es el promedio y otra por sectores. El sector asalariado transable, es decir, el de la industria, todavía no logra acomodarse y sigue destruyendo empleo”, alertó. Respecto del salario real, aseguró que cayó durante el primer año de gestión de Mauricio Macri, mejoró en 2017 y este año puede perder contra la inflación.

En materia de inversiones, consideró que todavía falta mucho para pasar a guarismos de desarrollo.

En cuanto al volumen de exportaciones, observó que no han ocurrido mejoras sustanciales y recordó que la balanza comercial sigue siendo negativa, y que es más negativa que en 2015.

Respecto de las tarifas, recordó que venían rezagadas en 2015 cuando el Gobierno gastaba 3,4% del PIB para sostenerlas. Ese guarismo pasó el año pasado a 2,2% y en los dos primeros meses de este año llega a 0,9%.

Sobre el déficit fiscal, explicó que si bien el primario fue muy similar en 2017 al de finales del anterior gobierno, ahora se pagan más intereses porque se paga el déficit con endeudamiento y no tanto con emisión de dinero, algo que consideró un problema aún sin resolver.

También reconoció que bajó un poco la presión tributaria. “El sector público nacional gasta menos en subsidios pero gasta más en jubilaciones e intereses de la deuda. Por ende, el gasto cayó sólo 0,6% del PIB”, indicó.
Finalmente, subrayó que la inflación puede ser más baja este año, aunque cree que se ubicará en torno a 20%.

“¿Pendemos de un hilo?”, preguntó, y dijo: “Haciendo un semáforo, podemos decir que a fines de 2015 muchos ítemes estaban en rojo. Hoy algunos pasaron a amarillo pero pocos a verde. Es decir, estamos en medio de un plan gradual, como ya sabemos, que nos encuentra a la mitad de camino y con la mayor parte de las variables para mejorar”.

En síntesis, consideró que 2018 será similar a 2017, salvo por la sequía que afecta al campo. Además, adelantó que el segundo trimestre será complicado por el desarrollo de las negociaciones salariales mientras suben las tarifas y se sienten los efectos de la baja en la cosecha por la sequía. “Por ahí levanta el ánimo (Lionel) Messi, ojalá”, dijo haciendo referencia al Mundial.

“Lo más probable es que se dé un año con una economía similar a 2017, con una actividad creciendo en torno a 2,5 ó 3%, con una inflación de entre 19 y 21%, y con un tipo de cambio hacia finales de año de entre 23 y 24 pesos por dólar. Hay que seguir haciendo equilibrio”, concluyó Capello.

Fuente: Comercio y Justicia