El que quiere dólares, tendrá dólares, Leliq o Nobac: el Banco Central arranca con su plan «Lebac Cero» ante un mercado híper sensible

14-08-2018 – Este lunes, los mercados vivieron un verdadero vendaval, en Argentina y en el mundo.

En el plano local, no hubo ni un segundo de respiro para los operadores de la City porteña: el dólar llegó a los $30,68 y el riesgo país se disparó a los 745 puntos básicos.

En medio de este torbellino, el Gobierno salió a anunciar fuertes medidas en un intento por llevar calma a los inversores y a mostrar que, pese a todo, cuenta con el respaldo del Fondo Monetario Internacional.

«Vamos a seguir en flotación», aseguró el titular del Banco Central Luis Toto Caputo, de modo tal de cortar con algunas de las especulaciones que se tejieron este lunes.

En cuanto al temor que genera la bola de nieve de Lebac, adelantó que la entidad apunta a que no haya más supermartes, para así sacarse un gran peso de encima.

«Desde ahora y hasta fin de año, el inversor minorista que no quiera más esas letras podrá comprar dólares, hacer un plazo fijo o invertir en un fondo común de inversión. Esto hará más sana la flotación y también más efectivo nuestro manejo», expresó.

La estrategia oficial de ir reduciendo a mayor velocidad el stock de Lebac, que cuenta con el aval del FMI, este martes enfrentará su primera prueba de fuego.

En este marco, es lógico que el mercado se pregunte qué pasará con el dólar tras la decisión oficial de no renovar al menos $100.000 millones (cerca de u$s3.350 millones) de estas Letras a inversores no bancarios.

Más aun, en un contexto de profunda incertidumbre producto de la crisis local -que se refleja en la disparada del billete verde- y la de orden global, con epicentro en Turquía.

Por lo pronto, Caputo apuesta a que la mega inyección de pesos de este martes quede compensada con la subasta de u$s500 millones dirigida a aquellos ahorristas que quieran refugiarse en elbillete verde.

Además, el presidente del Central avisó que no será una venta aislada sino que se irá repitiendo «en la medida en que el público quiera dólares». En otras palabras, anticipó quien quiera dólares, tendrá dólares.

Señaló también que sería lógico que luego de este martes se observe una mayor demanda de moneda estadounidense, que será medianamente neutralizada con ventas oficiales.

Caputo detalló también que no mostrará reparos en desprenderse esta misma semana de u$s500 millones adicionales. E indicó que podría ofrecer otro monto similar hasta que los $100.000 millones que inyectó a la plaza cambiaria encuentren su destino.

El plan oficial es claro: vender todos los dólares que hagan falta en los días posteriores a la licitación para quienes los requieran.

En este marco, el tipo de cambio mayorista vivió este lunes otro capítulo signado por una gran volatilidad: subió 67 centavos y cerró a $29,925, luego de testear los $30,35 a media rueda.

Por su parte, el minorista llegó a comercializarsepor encima de los $31, si bien cerró a $30,68.

La inestabilidad global, con una seguidilla de devaluaciones de monedas emergentes -que amplifica el peso local- golpea de lleno a la estrategia oficial de combatir la inflación.

En tanto, los contratos de dólar futuro en el Rofexfueron pactados a $34,60 para fin de año.

«Si surgen movimientos disruptivos en el tipo de cambio, también hay traslado a precios. Vamos a controlar que no haya exceso de volatilidad o disrupciones», advierte el presidente del Central.

En otro orden, afirma: «Si se liberan 100.000 millones de pesos, no sé cuál será la preferencia de esos inversores. Quizás no todos quieran dólares. Pero tenemos que prever que eso puede llegar a pasar».

En su visión, «el dólar no tiene que ser una preocupación. Quien quiera puede comprar lo que necesite», indica el presidente del Central, dejando en claro que no faltarán billetes aunque habrá que pagar más por ellos.

Al comunicar que subastará varias tandas para abastecer al mercado, el plan del mandamás del BCRA es que la moneda local «flote pero sin disrupción».

La inyección de pesos por el desarme de las Lebac, que arrancará este martes, se irá repitiendo en los próximos meses.

Nueva estrategia, con aval del FMI

El BCRA apunta a que el stock se reduzca a razón de $100.000 millones por mes y, de este modo,llegar a fin de año con «Lebac 0».

¿Por qué $100.000 millones mensuales?

– Tal monto surge de considerar la tenencia de Lebac de inversores no bancarios ($ 500.000 millones)

– De ese total, $100.000 millones pertenecen al sector público

– La masa a desarticular entre privados llega a $400.000 millones, entre fondos comunes, empresas, minoristas y no residentes

Además, el plan «Lebac 0» en diciembre contempla que:

– A partir de la licitación del martes, estos títulos queden reservados sólo para entidades no bancarias

– Los bancos, que poseen 45% del stock total, cercano a 1 billón de pesos, ya no podrán adquirir más.

– A cambio, se les ofrecerán otros títulos, como Leliq y Nobac a un año.

– Tampoco podrán vender sus Lebacen el mercado secundario a las entidades no bancarias

En resumen, el plan Caputo para eliminar «pasivos tóxicos» contempla el cambiode Lebac en base a tres alternativas -dólar, Leliq o Nobac- según sea el gusto del inversor.

Voces de la City

Las repercusiones en el exterior de las medidas oficiales ya se hicieron sentir.

«Creemos que estas medidas son positivas y que el Banco Central respondió rápidamente a la creciente volatilidad global», señala Daniel Chodos, jefe de renta fija para Credit Suisse.

«Aunque quizás no reviertan la depreciación del peso -particularmente bajo un escenario de aversión al riesgo global-, a mediano plazo deberían limitar el impacto sobre el dólar durante este proceso de eliminación progresiva de las Lebac, que actualmente son una fuente de fragilidad financiera», completan desde la entidad suiza.

Desde Grupo Mariva indican que la gran cantidad de vencimientos que debe enfrentar el BCRA en cada subasta es un tema clave que había que abordar, por ser una continua fuente de dificultades.

Además, le restaba margen de maniobra a la entidad para llevar a cabo su política monetaria de un modo más efectivo. «Sin embargo, creemos que esta estrategia más audaz no está exenta de riesgos», expresan.

Para Grupo SBS, firma en la que se desempeñó como director Gustavo Cañonero, actual vice del BCRA, el paquete de iniciativas «pareciera estar orientado a resolver la principal duda que surgió en los últimos días».

Concretamente, luego de algunas licitaciones de Letes en las que se notaron dificultades para lograr un roll-over mayor a la mitad de los vencimientos en moneda extranjera.

Por lo pronto, aún resta saber si la recompra de las Letras Intransferibles del BCRA seguirá en pie.

En caso de que esto cambie, el Gobierno podría usar los fondos obtenidos durante el proceso de desarme de Lebac para cubrir el déficit primario y dejar el financiamiento del FMI para garantizar el pago de vencimientos de deuda en moneda dura, especula SBS.

«Al mismo tiempo, la suba de tasas y la oferta de dólares del BCRA estarían orientadas a contener las mayores presiones que la expansión monetaria generaría sobre el mercado cambiario y la inflación», agregan.

En ese sentido, Caputo remarca que la tasa de referencia (ahora en 45%), será la que tenga que ser para estabilizar la situación y que, en una primera instancia, quedará en el actual nivel hasta octubre.

Para la consultora ACM, las medidas adoptadas van en línea con el acuerdo de entendimiento con el FMI. En su visión, es positivo que finalmente se hayan tomado.

¿Para qué dilatar algo que el mercado ya estaba esperando? Terminar con las Lebac es un paradigma, un cambio fundamental para el sistema financiero», apunta Caputo.

«No financiamos más al Tesoro y no recortamos Lebac, la base está controlada. El único canal de expansión son los intereses de la Lebac», señala el funcionario.

Las medidas tomadas «no sólo son fundamentales para la política monetaria, sino para ser más efectivos en el control de la inflación», concluye.

Este martes, el mercado comenzará a dar su veredicto sobre si el camino trazado por Caputo es el correcto. Por lo pronto, el FMI ya dio su visto bueno.

Fuente: iProfesional