Editorial Fiesta Nacional del Maní

29-11-2021 – No se si está bien, pero voy a pedir permiso para contar una sensación muy personal… que es compartida con otros colegas, pero cada quién es dueño de expresar o callar lo que quiera… porque a veces parece que la verdad que uno quiere contar debe ser avalada por una opinión generalizada de la sociedad, sino no es verdad, pero decía Mahatma Gandhi, la verdad aunque sea de una minoría de uno solo sigue siendo la verdad… Tal vez, otro diga, tal vez, no… no lo se…

En mi caso, quiero hacer uso, de mi libertad de expresión para contar algo que tal vez, en medio de este universo de cosas que han pasado, de sensaciones increíbles de parte de muchas personas, apenitas puede ser anecdótico, pasajero, un detalle… tal vez poco, o quien te dice, hasta nada importante… honestamente no lo se…

Lo que sí se, es que yo soy una hernandense que ama y siente profundamente la fiesta nacional del maní, no es un verso, les aseguro que espero fervientemente que lleguen los días de celebración, que son motivo de homenajes y reconocimientos a todos aquellos antepasados y personas del presente que han logrado con su trabajo, con su idiosincrasia, con su sentido de comunidad construir una identidad que nos define como pueblo y que se dieron la oportunidad de pensar y ejecutar un proyecto de evento representativo, tan bien logrado que este 2021 se cumplieron 66 años.

Para mi, la Fiesta Nacional del Maní nos pertenece a cada hernandense, y desde el lugar en el que estamos podemos aportar un pedacito de nuestros conocimientos, o talentos, o simplemente cualidades para que sea más linda.

Permítanme decirles que no me imagine jamás, estar, diciendoles aquí, en la radio, que es mi casa, a ustedes, queridos oyentes, a quienes los siento como mi familia, por esta conexión y afectividad que la magia de la 95.3TX-FM nos produce a diario, que empiezo este lunes, con una dosis importante de decepción. Yo que puedo hablarles maravillas de la fiesta sin pausa porque de verdad la quiero. Pero, hay aspectos que delante y sobretodo tras bambalinas, es decir, de lo oculto detrás del escenario, hemos vivido situaciones de un verdadero destrato.

Quizás, tras la preocupación de los acontecimientos adversos del sábado donde las condiciones climáticas no acompañaron… pero que igual, se dio este hecho casi milagroso de un Dios otorgándonos a los hernandenses, una segunda oportunidad de ver sobre el imponente escenario a uno de los artistas más importantes de argentina…

Quizás, también se suma, esa sensación del largo y tan esperado momento de tenerlo en la ciudad a Abel Pintos, hacía seis años que lo querían tener aquí… y por eso, como se concretó, tal vez, inconscientemente, dejó en un contexto de nebulosa a todo lo demás…

Miren, hoy es lunes, lunes 29 de Noviembre, ya no está Lagarto Guizardi, ya no está Ivana Ferruchi, ya no está Alfredo Leuco, ya no está Abel Pintos, ya se fue Lu Irigoyen, ya se fueron los gemelos FyL Giovos, y acá quedamos nosotros, simples mortales de esta bendita tierra hernandense que nos levantamos todos los días a comunicar, a compartir, a acompañar.

Quiero reconocer que la Fiesta fue un lujo, después de la pandemia, tuvimos el lujo de tener todas estas figuras que estoy nombrando.

Ahora, los de siempre, quizás, apenas simples mortales de este suelo hernandense, los periodistas de todos los días, los que ejercemos el periodismo, informamos, en los momentos más dolorosos y apenantes, los que trabajamos, repito, todos los días, no podemos ser tratados como sujetos anónimos, por personas, que vienen a trabajar de seguridad, que posiblemente no se tomaron la tarea de mirar, nuestras muñecas que estamos identificados por una cintita, que indica, este es de la prensa… Es una falta de respeto que se nos trate como sospechados de querer abalanzarse a un artista.

O que te saquen de un lado para el otro a la hora de querer registrar imágenes del evento que se está desarrollando… Vayan para allá, aca no se puede estar, no toquen esa silla.
¿Acaso somos sus servidores?…

Honestamente, me apena. Me da tristeza. Me da impotencia. Esperamos tanto para que llegara la fiesta. Y vienen personas de afuera a mirarnos desde arriba.

Escucho tanto, todos los días en mi profesión, de la empatía, del valorar a las personas, por solo ser personas… Me lo dicen aca en este micrófono.

Anoche, me acordé de un doctor de la ciudad de Villa María, que me dijo, es importante que cuando los padres se dirijan a sus hijos en la niñez, se agachen para hablarles mirándoles a los ojos, mirar desde arriba hacia abajo, expresa un símbolo de que unos están más alto que otros.

Algunos se preguntarán qué quiere decir eso, simplemente les digo…
Si encaja esta reflexión en alguna parte, ubíquenla donde les parezca que quepa…

Dicho esto, agradezco por prestarme sus oídos, y escucharme… y gracias a la democracia, por la libertad de expresión, la libertad de expresión también es ese gesto honesto de decir lo que entendemos qué paso, con nombre y apellido, sin necesidad de faltarle el respeto a nadie, pero sobretodo de frente, ojalá que si alguien tiene algo para decirme lo haga con nombre y apellido también.