Dujovne descartó impacto en los precios por el cambio de metas de inflación

Para Hacienda la clave es la reducción gradual del financiamiento del Banco Central al Tesoro, que en 2019 será de sólo el 0,5% del PBI.

Tras la conferencia de prensa de hoy a la mañana en Casa Rosada, los ministros de Hacienda y Finanzas, Nicolás Dujovne y Luis Caputo, mantuvieron un encuentro con la prensa en el quinto piso del Ministerio de Economía, en el que negaron que haya un rebrote inflacionario producto de la corrección de las metas y ratificaron el rumbo del proceso antiinflacionario.

El encuentro se realizó sin la presencia del presidente del Banco Central de la República Argentina, Federico Sturzenegger. Pareció un mensaje subrepticio hacia el titular del Central, en medio de la promocionada pulseada que mantuvo el ala más política del Ejecutivo con Sturzenegger, una “pelea” que los ministros se encargaron de negar enfáticamente.

“En función del desvío de 2016 y 2017 parecía razonable actualizar las metas, que en definitiva no son más que correr un año el punto de llegada, el 5% de inflación, que será permanente a partir de 2020”, consideró Dujovne. Al ser consultado sobre el trasfondo de la medida, el ministro de Hacienda afirmó que el cambio de metas de inflación “refuerza la credibilidad y muestra también la coordinación que existe entre el Central y las distintas áreas económicas, Finanzas, Hacienda y Jefatura de Gabinete”.

Lo cierto es que el hecho de “recalibrar las metas”, según las propias palabras de Dujovne, supuso una marcha atrás de la autoridad monetaria que durante meses se había negado a modificar las metas, bajo el argumento de no perder credibilidad. “Pensamos que la meta de este año había quedado desfasada y ya no estaba actuando como una guía adecuada para las expectativas, con lo cual la nueva meta se vuelve un ancla más creíble, que favorece poder alcanzar una tasa de inflación, aún más baja que la que podíamos tener con la meta anterior”, aseguró el titular del Palacio de Hacienda.

En un escenario en el que el dólar trepó pasado el mediodía hasta los 19,45 pesos, subiendo casi 10% sólo este mes, con aumentos de luz y gas desde diciembre, subas en prepagas previstas para enero y transportes públicos en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano a partir de febrero, más el probable nuevo reajuste de las naftas debido al salto que pegó el billete verde, el temor a la escalada de precios flota en el ambiente.

Sturzenegger dejó entrever que en las próximas semanas o meses podría empezar a verse una baja de las tasas de interés, una decisión que podría traducirse en unos puntos más de inflación y un vuelco de los inversores al dólar.

Dujovne negó que pudiera haber un traspaso a precios, al tiempo que recordó que “un aspecto central para dotar de mayor credibilidad al proceso inflacionario han sido los anuncios referidos al financiamiento del Banco Central al Tesoro”. Y enfatizó: “No pensamos que el cambio en la meta implique un aumento en la inflación esperada para este año, de ninguna manera”.

Para Luis Caputo, “el único cambio que estamos haciendo, que puede tener un impacto genuino en la inflación, justamente tiende a reducirla”, en referencia al menor financiamiento comprometido por el Banco Central al Tesoro, que será de $ 140.000 millones en 2018 y $ 70.000 millones en 2019. Así, el financiamiento bajará de 5 puntos de PBI en 2014/15 a 1 punto en 2018 y 0,5% en 2019.