Dólar real y Súper Cepo para ganar tiempo. El Banco Central ahora trata de frenar los efectos de la mega emisión. La sorpresa Vicentín.

Por Maximiliano Montenegro - Economista - Periodista

1) POR EL “VERANITO FINANCIERO MUNDIAL”, SE APRECIAN LAS MONEDAS EN LOS PAISES VECINOS: UN RESPIRO PARA LA COMPETITIVIDAD.

La Reserva Federal de EE.UU.inyectó más de 3.000.000 millones de dólares, desde el comienzo de la pandemia, para la compra de activos financieros. Este “tsunami” de liquidez hizo que se derrumben las tasas de interés a escala global. Un bono de Estados Unidos a 10 años actualmente rinde solo 0,9% anual.
Además, los datos de desempleo de EE.UU  de Mayo – del viernes pasado, que registraron una disminución inesperada del 14,4% al 13,3%– adelantan que la recuperación en EE.UU a la crisis del Covid-19 puede ser más rápida de lo pensado.

Estas dos cuestiones han llevado a los mercados a un “veranito” financiero internacional que se contrapone al derrumbe de la economía real.

Así, comenzó a revertirse la fuerte salida de capitales de los países emergentes que se observó en los últimos 3 meses.  La hiperliquidez trajo “más apetito por el riesgo”. Los bonos de los paises emergentes subieron (cayeron las primas de riesgo país ) y las monedas en paises emergentes comenzaron a apreciarse (nominalmente).

Esta tendencia impacta directamente en  Argentina. especialmente por lo que sucede con Brasil, nuestro mayor socio comercial.  El dólar en Brasil llegó a cotizar casi 5,9 reales a mitad de mayo por la incertidumbre del Covid-19 (valía 4 reales a principio de 2020). En estos últimos días, la tendencia se dio vuelta,  y perforó la barrera de los 5 reales .Cerró en 4,90 en estos días.

Para Argentina es vital esa apreciación de las monedas de Latinoamérica ya que le permite ganar “un colchón” de competitividad respecto de sus socios comerciales, sin mover demasiado el dólar oficial. En un momento de mucha tensión en su mercado de cambios con un BCRA que hasta fines de mayo perdía fuertemente reservas y que tuvo que aplicar un super cepo a las importaciones para frenar la sangría.

El tipo de cambio real multilateral estaba a mediados de mayo 10% por encima de la salida del cepo (en diciembre de 2015) en términos de competitividad -precio . Con los datos del viernes ya se ubica 18% por encima de ese nivel. Sin devaluar bruscamente el dólar oficial, hubo una «ganancia de competitividad», por la apreciación reciente de las monedas de la región, en particular en Brasil.

Si el Gobierno llegara a un acuerdo de la deuda con acreedores privados y presentara un programa fiscal de mediano plazo que ordene las cuentas que la Cuarentena descontroló, el Banco Central podría volver a comprar dólares del superávit comercial, llevando al dólar oficial al compás de la inflación, acumular reservas y desmantelar las últimas medidas que afectan las importaciones y le ponen un palo en la rueda a cualquier proceso de recuperación económica, además de generar incertidumbre extra sobre los precios internos.

2) CON CEPO “REFORZADO”, EL BCRA COMPRÓ U$S 770 MILLONES EN MENOS DE 2 SEMANAS.

Entre el 15 de abril y el 28 de mayo, pese al superávit comercial en la balanza comercial y el período de liquidación de agro-dólares, el BCRA tuvo una posición vendedora en el mercado oficial de cambios.

Entre el 15/4 y 28/05, el Central acumuló ventas de dólares por 1.759 millones de dólares. En promedio vendió u$S 59 millones por día un ritmo insostenible en el tiempo.

Por ello, llegó el “cepo recargado” que ajustó el acceso a los dólares oficiales para importadores .

A partir del viernes 29,  el Central comenzó a comprar reservas nuevamente. El 29/5 compró u$S 279 millones , el 01/06  u$s 58 millones y u$s 82 millones el 2/06 (último dato oficial). Con datos extraoficiales, en la primera semana de Junio habría comprado unos U$S 600 millones. Y habría comprado otros 170 millones en los primeros tres días de la segunda semana de junio.

Este cambio de tendencia es clave para recomponer las reservas netas del BCRA, que habían tocado un “piso” de u$S 7.667 millones el pasado 29/05 .Un ritmo de caída insostenible en el tiempo.

El “cepo recargado” tiene sus riesgos asociados, especialmente por las medidas de restricción de dólares a los importadores. La principal preocupación es que las empresas al tener que utilizar sus propios dólares para importar, en lugar de acceder a divisas al tipo de cambio oficial, es probable que valuen esos dólares (propios) al “valor de reposición” y no al dólar oficial. Es decir, que comiencen a tomar como cotización de referencia para fijar los precios de los productos a los “dólares alternativos”. Consecuentemente, ajusten los precios y eso impacte en la tasa de inflación.
Otra riesgo es que haya desabastecimeinto en bienes importados y de insumos esenciales para la producción.
En el Banco Central aseguran que el super cepo es transitorio hasta que se defina la renegociación de la deuda con los acreedores privados. No hay plan B, si no hay un cierre exitoso en esa renegociación.

 3) SE DESACELERA PERO NO CESA LA SALIDA DE DEPÓSITOS EN DÓLARES: DESDE QUE REABRIERON LOS BANCOS SUPERA LOS u$s 1.407 MILLONES.

Según los últimos números del BCRA, entre el 17 de abril y el 5 de junio (último dato oficial) salieron de los bancos U$S 1.431 millones. Los depósitos privados en dólares pasaron de u$s 18.288 millones a u$s 16.857 millones (- 7,7%). La caída promedio diaria, durante ese periodo, fue de 45 millones de dólares. Sin embargo, los primeros registros de junio (entre 1/06 y 03/06) los depósitos crecieron a un ritmo de 10  millones de dólares diarios, como consecuencia de las compras de 200 dólares por homebanking, dentro del cepo.

Pese a que el ritmo de retiro se disparó desde la apertura de los bancos, este nivel de retiro es sostenible por las entidades financieras, ya que cuentan con un amplio colchón de dólares para responder a quien quiera llevarse los dólares a una caja de seguridad o a sus casas.

Entre encajes en el Banco Central (los dólares de los depositantes “guardados” para responder a corridas), que totalizan u$s 11.069 millones, y los “dólares disponibles” en las entidades financieras (u$s 2.395 millones al 2/06), hay en total U$S 13.464 millones de respaldo en el sistema financiero. Dicho de otra manera, los bancos podrían cubrir todavía el 79,75% de los depósitos privados en el sistema.

Desde septiembre del año pasado, los bancos vienen apurando la cancelación de líneas de crédito a los exportadores para hacerse de los dólares necesarios para responder a los eventuales retiros de los clientes.

La liquidez de dólares en los bancos es récord. En agosto de 2019, cuando comenzó el retiro fuerte de depósito en dólares era 57%. En la actualidad, como se dijo, es de 79,75%.

4) LA CAIDA DEL PBI EN 2020 SERÍA SIMILAR A LA DE 2002, LA PEOR CAIDA DE LA HISTORIA.

Según las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado, elaborado por el BCRA sobre las respuestas de consultoras y bancos privados, en 2020 Argentina sufrirá una contracción del 9,5% del Producto Bruto Interno (PBI)
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Las estimaciones se aproximan a la peor caída económica en la historia  del año 2002, cuando el derrumbe fue del  10,9% PBI. En cuanto a las proyecciones de inflación para 2020 se ubican en 43,3% anual.

El dato relevante es que el consenso de las consultoras ya espera 1.647.000 millones (1 billón, 650.000 millones de pesos) de déficit fiscal primario para 2020 .Es decir, equivalente a 5,5% PBI y que sería financiado casi en su totalidad por emisión monetaria. Como contamos más arriba, hasta ahora, en cinco meses de 2020, el Banco Central emitió 1 billón 52.000 millones de pesos para financiar al Tesoro. Al ritmo de emisión de la cuarentena, le quedarían sólo dos meses para superar ese tope: junio y como mucho julio.

Dicho sea de paso, en newsletters e informes anteriores advertimos que la meta que el Ministro de Hacienda, Martín Guzmán, presentó en abril a los acreedores, de un déficit fiscal de 3,1% del PBI (unos 930.000 millones de pesos) financiado integramente por emisión monetaria, quedaría rápidamente superada.

Fuente: Plan M