¿Dólar dormido o agazapado para nuevo envión?: con paz cambiaria, el Gobierno apunta a bajar la tasa de interés en pesos

En pasillos oficiales dicen que la estabilidad del tipo de cambio es "el mayor logro" que pueden mostrar desde que comenzó la crisis. Creen que se mantendrá sin sobresaltos y esto dará margen para reducir el costo del dinero. ¿Qué precio ve el mercado para diciembre?. La visión en Wall Street

26-07-2018 – La paz cambiaria que está viviendo el Gobierno es, en boca de algunos funcionarios, «el mayor logro que podemos mostrar» desde que comenzó la crisis financiera.

Tanto en el Banco Central como en el Ministerio de Hacienda y Finanzas están conformes con la estabilidad del dólar que, en las últimas jornadas, incluso mostró una leve baja, ayudado en parte por un clima más calmo en el exterior.

Desde que asumió Luis Caputo al frente del Banco Central, el 15 de junio, en la plaza mayorista (donde opera la entidad y los grandes jugadores) pasó de $28,10 a los actuales $27,39. Es decir, experimentó una módica disminución de 71 centavos.

Algo similar sucedió en el segmento minorista, donde descendió de $28,85 a $28,03 al cierre del miércoles.

Los funcionarios hablan de un tipo de cambio que transite entre «bandas» no explícitas para que el mercado no pueda tomarle el ritmo.

No les preocupa la reciente baja, en el marco de un reacomodamiento desde el «overshooting» que tuvo la divisa.

De hecho, que ahora baje un poco resulta funcional al esquema oficial de mostrar que esta vez sí le ganaron la pulseada al mercado.

En este marco, no es un pecado para el Gobierno permitir que se aprecie un poco, más aun cuando todos saben que luego acompañará el ritmo de inflación.

Caputo ya avisó a sus colaboradores y al resto del Gabinete que no tolerará un fuerte atraso cambiario como el que tuvo lugar durante gran parte del mandato de Federico Sturzenegger.

En otro orden, él y su equipo descartan que el escenario internacional vuelva a ser tan benévolo como lo fue en los dos primeros años de Cambiemos en el poder.

Mejor parados para bajar el déficit externo
Desde el Banco Central señalan que el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral:

– A fines de junio quedó aproximadamente 15% por encima del nivel inmediatamente posterior a la reunificación cambiaria (salida del cepo)

– Y se ubicó en registros similares a los de fines de 2011, cuando el país acumulaba un superávit comercial de 1,7% del PBI.

Para el número uno del BCRA, esto facilita la mejora de las cuentas externas, con menor impacto en el ritmo de actividad que el que exigiría un esquema «duro». Es decir, basado en una política cambiaria más rígida.

«Somos optimistas respecto a la estabilidad cambiaria», dicen en pasillos oficiales. De este modo, expresan la visión que hay en Casa Rosada sobre un escenario financiero internacional ahora más encauzado.

La sensación es que este presente va a ayudar a que no se repita el nivel de stress financiero que se vivió anteriormente en la plaza local.

No obstante, desde la City hacen una recomendación: «No tienen que dormirse y postergar las tareas pendientes, porque en este mundo nunca se sabe lo que pasará».

«No se está exento de otro sacudón», completa un ejecutivo con oficinas en el microcentro porteño y con llegada a varios hombres del equipo económico.

La primera etapa del plan de estabilización ya fue realizada, y Caputo se siente conforme con la paz cambiaria lograda.

A tal punto que ahora avala una baja de la tasa de las Lebac en la plaza secundaria, mecanismo utilizado para aflojar -o ajustar-el torniquete financiero.

Así, las cosas, el tipo de interés que paga este título a 21 días (plazo más corto) ya se ubica en el 45%, mostrando una baja de 10 puntos desde el máximo registrado hace dos semanas.

Antes -entre el 7 de junio y el 12 de julio- el Banco Central había llevado ese rendimiento del 40% al 51,1% anual, acumulando así un repunte de 25 puntos desde el inicio de la volatilidad cambiaria (fines de abril).

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Ahora está bastante más cerca de volver a los niveles de inicios del mes pasado.

Palpitando la baja

Con esta luz verde de Caputo a una baja de los tipos de interés, lo que está haciendo además es enviar un claro mensaje: en su visión, la tranquilidad lograda con el dólar hará que el resto de las tasas se vayan acomodando.

La apuesta del titular del BCRA viene dando sus frutos, ya que el mercado ha comenzado a creer que tiene más margen para propiciar una mayor reducción del costo del dinero.

¿Cuánto? En principio, para «emparejarlo» con la tasa de pases, que se encuentra en el 40% anual.

La baja de los tipos de interés es crucial para una economía que está yendo a toda velocidad hacia una recesión, ya que es una forma de poder amortiguar el clima económico adverso.

De la mano de un dólar más controlado, la permisiva acción del Central de los últimos días le permite al Gobierno ilusionarse con una caída un poco más rápida del costo del dinero.

En rigor de verdad, Caputo nunca creyó que los altísimos niveles actuales debían ser mantenidos de manera indefinida. Y es por eso que también desplegó un férreo control de la liquidez del sistema (encajes, porejemplo).

El hecho de que ahora tome también los agregados monetarios (y no sólo el tipo de interés) para medir su política monetaria es claro indicio de que no descansará en las «súper tasas» ni las tomará como única herramienta como hacía Sturzenegger.

Para que pueda ejecutar su plan, tendiente a reducir el costo del dinero, la estabilidad del dólar es un factor clave.

El Grupo SBS -una financiera que tuvo a Gustavo Cañonero como socio hasta minutos antes de su llegada a la vicepresidencia del BCRA- ya da algunas muestras del optimismo que hay en la City con la reciente calma del dólar.

«El tipo de cambio sigue evidenciando muy buenas señales de estabilidad en ruedas favorables para las divisas emergentes», señalan sus analistas.

«En términos reales, se mantiene en niveles que aún superan los máximos previos a la corrida. La volatilidad sigue cayendo y ya se encuentra en torno a niveles normales», completan.

Si bien hay cierto consenso acerca de que lo peor para el peso habría pasado, nadie está viendo un sendero de apreciación que pueda complicar la recuperación de la competitividad cambiaria obtenida tras la mega devaluación.

Por ejemplo, en el Rofex el dólar con fecha fin de año está pactándose a $31,90, cifra que marca un alza de poco más del 16% respecto al precio actual.

En este caso, lo que hacen quienes compran estos contratos es sumarle un poco más que la inflación esperada de acá a fin de año.

En Wall Street, donde cotizan también otros contratos de dólar futuro, conocidos como Non Deliverable Forwards (NDF), también se percibe una tendencia alcista.

«Creemos que el mercado de NDF está determinando que prevalecerá la irracionalidad en el rendimiento futuro del peso», aseguran desde XP Securities.

Actualmente, el mercado está valuando que para este mismo momento del año próximo -es decir dentro de 12 meses- el billete cotizará a $37,5 frente a los actuales $27,40 (36% más de devaluación).

Según este banco de inversión de Nueva York, el precio actual en el segmento mayorista es materialmente más débil en comparación con elque surge de la relación entre la base monetaria y las reservas externas.

¿Qué valor de dólar surge de esa ecuación? 36% más elevado. «A partir del trabajo realizado, podemos decir que la relación entre base monetaria y reservas tiende a ser un buen indicador. Adelanta hacia dónde se dirige el tipo de cambio nominal», señala XP.

Por ende, el leve repliegue del billete verde en Argentina calza perfecto en la estrategia oficial de mostrar «resultados» en medio de un escenario recesivo en lo económico y desafiante en términos de inflación.

«Estamos conformes con este nivel de tipo de cambio», repiten desde el equipo de Nicolás Dujovne, sin dar muchos más indicios de hacia dónde debería ir.

En Casa Rosada también respiran más aliviados. Se entusiasman con la paz cambiaria de estos días. En plena tormenta de malas noticias, un poco de tranquilidad viene bien. Y más si se trata del dólar.

Fuente: iProfesional