Dólar: ¿cómo pueden influir en nuestros bolsillos las trabas para importar?

El analista da cuenta de cuatro escenarios hipotéticos de importación de plásticos, motores y cubiertas con acceso al dólar mayorista, dólar CCL (Contado con liquidación), Dólar MEP (Bolsa) o Dólar Celeste (entre el oficial mayorista, el CCL y MEP).

Por Damián Di Pace - Periodista - Economista

11-06-20520 – La necesidad tiene cara de hereje. La obstrucción para abordar la necesidad es el hereje vestido de cuerpo entero. Argentina tiene un problema importante de escasez de dólares una vez más.

El Banco Central (BCRA) en principio había dispuesto bajo su comunicación “A” 7030 que las empresas que cuenten con activos líquidos originados en la formación de activos externos deberán disponer primeramente de esos recursos para el pago de obligaciones con el exterior. En un encuentro con la Unión Industrial Argentina (UIA) ahora piensa considerar los pedidos de las empresas que desarmen sus posiciones en operaciones de CCL o MEP o mantengan posiciones en divisas en el exterior como parte de su operación comercial habitual.

Decía Tato Bores en uno de sus monólogos “yo le voy a explicar. Resulta que el dólar es la moneda norteamericana. El día que tengamos todos los dólares del mundo iremos a EEUU con la guita de ellos y nos van a tener que entregar el país”.

El gran inconveniente que fuera del sistema, en el exterior o en el colchón bank, como dice mi amigo Armando Pepe, los dólares están y no están. Están porque existen pero no están porque nadie los quiere traer. Forzar a traerlos nunca ha sido eficiente si no hay incentivos para hacerlo en el corto y mediano plazo. Por su parte, Argentina hace años que no genera los incentivos correspondientes para que los podamos conseguir vía mayor producción y exportaciones, que vuelvan a ser invertidos en nuestro país y que queden en nuestro sistema financiero.

Las reservas brutas del Banco Central (que pasó de posición vendedora a compradora por las restricciones de operaciones a las importaciones en la última semana) son de más de u$s42.000 millones pero sus reservas liquidas descontando encajes de depósitos en dólares y swap de monedas con China un poco más de u$s8.000 millones.

¿Como impactarían las diferentes decisiones del Banco Central sobre la importación de insumos y materias primas en nuestros bolsillos? Desde el Departamento de Comercio Exterior de CAME se desarrollaron 4 escenarios hipotéticos de importación de plásticos, motores y cubiertas con acceso al dólar mayorista, dólar CCL (Contado con liquidación), Dólar MEP (Bolsa) o Dólar Celeste (entre el oficial mayorista, el CCL y MEP). La semana pasada de hecho hubo disminución de operaciones comerciales dentro del mercado interno por ejemplo en agroquímicos, insumos y materias primas a la espera de la decisión y reglamentación de nueva norma por parte del BCRA.

Caso de importación de un contenedor con material plástico por u$s100.000 y los diferentes costos de la operación comercial a diferentes cotizaciones del dólar:

Las empresas que no tengan formación de activos líquidos en dólares pueden seguir utilizando el dólar mayorista y aquellas que sí tengan deberían liquidar primero sus dólares en contado con liquidación o dólar MEP para acceder al mercado de cambios mayorista, previa solicitud al BCRA.

En estos escenarios de decisiones de operación de importación para un contenedor de u$s100.000 contabilizando los derechos de importación, tasa de estadística, IVA del 21%, IVA del 20%, Ganancias, Ingresos Brutos y Arancel SIM Importación, nos darían diferentes costos para la misma operación: $12.545.863 (accediendo al MULC para operación oficial mayorista), $16.338.918 (para los que utilicen dólar bolsa), $17.056.523 (para los que utilicen dólar CCL) y $14.801.193 (para los que utilicen dólar celeste ante una expectativa devaluación dólar oficial mayorista para reponer mismos insumos y materias primas).

Las operaciones de cambio para importación terminan impactando en nuestros bolsillos. Para tomar en consideración un ejemplo, la participación de la importación del motor y cuerpos plásticos en el costo total de diferentes electrodomésticos representa en promedio un 20% del total de un producto terminado.

En el caso de la importación de cubiertas de bicicletas de nuestro caso impactan en el 9% del costo total del rodado, por lo cual no es inerte a nuestro bolsillo el precio de esa operación de cambio, de acuerdo al acceso al mercado de cambios y a qué precio lo hagan aquellas empresas que importan estos insumos y materias primas.

Los bancos están esperando tener mayor información para que sus clientes-empresas accedan al mercado cambiario para realizar sus operaciones de importación. El objetivo del BCRA es que primero liquiden sus tenencias en dólares fuera del mercado local (es decir CCL o MEP) para disminuir las brechas entre el dólar oficial y el paralelo.

Esta semana será clave para la negociación de la deuda, que de ser positiva también lograría cierta calma frente al stress producido en medio de la pandemia que requirió de un crecimiento enorme de la emisión monetaria para hacer frente a la situación de emergencia social, sanitaria y económica. Ya se habían generado en las semanas previas restricciones de acceso al mercado cambiario para la compra de u$s200 a los que compraron CCL, MEP pero también para los que accedieron al crédito Tasa Cero y al programa de asistencia a la producción y trabajo (ATP).

Mientras tanto los permisos para acceder al Mercado Único y Libre de Cambios para importar por parte de las empresas, efectuada la liquidación de las tenencias en dólar CCL o MEP, estarían disponibles priorizando insumos, materias primas, y bienes intermedios, postergando los bienes finales.

En el año 1989 el Presidente del Banco Central José Luis Machinea dijo “si el mercado quiere dólares, le vamos a dar con el látigo”. Pasados 31 años fuimos mejorando las técnicas entre Guido Sandleris hacia fines de 2019 y Miguel Pesce a comienzos de 2020: pasamos del látigo al yugo sobre el dólar y a la servidumbre sobre el peso argentino que cada vez vale menos y se derrite en nuestros bolsillos.

Fuente: Ambito Financiero