Cuarentena: la crisis terminal del empleo

12-08-2020 – Los tres principales referentes hoy por hoy en la Argentina, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, intentaron mostrar en la primera etapa de la cuarentena una idea de unidad. Pero, la curva de opinión pública comenzó a achatarse y se empezaron a unir dos puntas, la positiva y la negativa respecto del Presidente, y en la medida en que la intersección es más cercana la política empieza a ser más explícita.

Por un lado, el que está sindicado hoy como principal candidato opositor, en la mesa chica de la vicepresidenta de la Nación, de cara a las próximas elecciones presidenciales, es Larreta. Por otro lado, el hombre que quiere romper con la maldición de los gobernadores de la provincia de Buenos Aires y que se ve también presidenciable es Kicillof. Dicen los que saben que ya desde los cuatro años Larreta soñaba con ser presidente de la Nación. También dicen los que saben que Axel Kicillof, desde una postura ideológica muy distinta al jefe de gobierno, se lleva muy bien y tiene un diálogo fluido con Larreta, en lo que va por debajo de escena, que es vía WhatsApp. En el medio, aparecen algunos funcionarios como el caso de Daniel Gollan que empieza a disparar contra la Ciudad y contra una de las figuras fuertes que se generó en estos días: Fernán Quirós.

Se están produciendo bajas de salarios en sectores muy competitivos. Estiman que la economía, cuando vuelva a funcionar va a ser, evidentemente, mucho más chica. También, se están produciendo despidos, de una manera distinta, no formal, pero con los retiros voluntarios. Julián De Diego, uno de los abogados laboralistas que más conoce de empleo en el país, me compartía hoy un número: ya se perdieron en nuestro país un millón de puestos de trabajo en lo que va del año. Un millón y medio de personas más no sabe qué va a pasar cuando la pandemia termine o cuando al menos te digan que podés volver a trabajar, por la situación que atraviesan sus empleadores.

Mientras tanto, los procesos preventivos de crisis no están sucediendo porque están trabados en una cuestión burocrática. Si tenés todas esas prohibiciones, es como un dique que empieza a subir. Hay una frase de Jorge Colina que dice que la prohibición de despidos está siendo un paralelo a lo que es la cuarentena en la economía. En un momento, lamentablemente, esta economía que está quebrada lleva a que las situaciones terminen aconteciendo.

Por último, la informalidad sigue creciendo en nuestro país. Siempre es malo hablar de un país con presión tributaria récord y con empleo informal al límite del 50%, como lo estimaba hoy Julián De Diego. Esa es la verdadera progresía, la idea de que vos tengas derechos, que te puedas defender, que tu empleo esté en blanco. Esa gente está completamente desamparada. Si no se logra construir empleo genuino, esto va a ser una foto, nuevamente irreal, una foto que lo único que hace es congelar el tiempo, pero no mostrarte lo que sucede en la economía.

Fuente: José del Río La Nación