Con la cotización en baja a 43 pesos, a cuánto puede caer el dólar real hasta la elección

El dólar pico de la era Macri fue en septiembre pasado: 53,5 pesos de hoy. Qué "dólar real" le dejó Cristina a Macri y qué dólar le dejaría Macri a la próxima gestión.

26-06-2019 – El plan oficial tiene una única prioridad: clavar el dólar hasta las PASO, y tener el poder de fuego suficiente para continuar con el dólar planchado hasta las elecciones de octubre.

La mejora del escenario internacional (baja de la tasa de los bonos del Tesoro y expectativa de baja de las tasas de la Reserva Federal), la autorización del Fondo para vender reservas para controlar el tipo de cambio, la tasa de interés arriba del 60%, y el creciente poder de fuego del Central con compras masivas en el mercado del futuros del dólar, recrearon el “carry trade” en las últimas semanas (fondos del exterior que ingresan para para colocarse en bonos en pesos) y pincharon la cotización del dólar. Impacta también que “no hay pesos (ni crédito) en la calle” y empresas y particulares deben vender dólares a esta altura del año para pagar los vencimientos del impuesto a las Ganancias.

Sea como fuere, lo cierto que la estrategia oficial es profundizar la tendencia del dólar, que en la última jornada cerró en 43,48 en el minorista y 42,40 pesos en el mayorista. ¿Cuánto se puede atrasar el dólar frente al resto de los precios de la economía, teniendo en cuenta la altísima inflación de los primeros 5 meses del año y la inflación proyectada para los próximos meses?

Anclar el dólar no sólo mejora las perspectivas electorales de cualquier Gobierno sino que es la tentación clásica para tratar de desacelerar la inflación. Para saber cuán caro o barato está hoy el dólar, basta comparar con período anteriores.

Para ello se utiliza el concepto de dólar real a valores de hoy: traer la cotización de cualquier momento del pasado adicionándole la inflación trascurrida en el período. El último “salto” en medio de la crisis cambiaria fue en septiembre pasado, cuando el dólar voló de los 30 pesos hasta 40,9 pesos en el mayorista y 42 pesos en el minorista. Ese dólar equivaldría hoy a un dólar de 53,50 pesos. Fue el dólar más alto de la administración Macri, en plena espiral cambiaria.

Hoy, tras casi 2 meses de tranquilidad cambiaria, después que el FMI autorizó al BCRA a intervenir en el mercado cambiario, la cotización se desinfló a 42,40 en el mayorista. Entonces, desde el “pico” de septiembre a junio (actual) – tomando el promedio del mes- el dólar mayorista solo subió 7,9%. Mientras que la inflación acumulada desde ese momento será de 36,2%, si consideramos que la inflación del mes de junio se ubicaría en torno a 2,5%. Así, el dólar actual “real” -descontándole la inflación acumulada- esta 26% por debajo del salto de septiembre , cuando la crisis cambiaria llegaba a su máxima expresión.

Si analizamos la evolución del dólar real en febrero pasado también la divisa estaba en niveles similares a los actuales. Recordemos que ese mes el Central efectuó una baja de tasa de interés muy agresiva (hasta 44%) que tuvo una reacción cambiaria rápida. En marzo subió la divisa casi 11%. Y esto llevo al BCRA a tener que subir la tasa de interés hasta 74% para que se calme nuevamente el dólar en abril.

Hay que tener en cuenta que la cotización de septiembre pasado era en medio de un shock cambiario. No era un dólar que se pudiera mantener en el tiempo en términos reales. Salvo que la inflación estuviera bajo control, algo que obviamente no sucedía.

El problema es que tras los saltos cambiarios el traslado a precios en argentina es muy alto. Por ejemplo, en el ultimo trimestre de 2018 se acumuló un 11,5% de inflación post salto cambiario. Ese dólar bajó drásticamente la demanda de divisas para atesorar y los dólares para viajar al exterior, además de abaratar las exportaciones. Sin embargo, si el dólar continúa planchado o incluso a la baja, por las altas tasas, la bicicleta de los fondos del exterior, el apretón monetario, con niveles de inflación promedio del 2% mensual el dólar comenzará a atrasarse nuevamente en términos reales.

Si suponemos una inflación que siga en el segundo semestre del año entorno al 2% mensual y sigue la “pax cambiaria” con un dólar cerca de $44 –nominal-, el “dólar real” podría caer a 39 pesos en los meses de la elección. Esto implicaría que estaría un 37% por debajo de dólar del pico máximo del gobierno de Macri (53,5 pesos). Los efectos no deseados del abaratamiento del tipo de cambio son conocidos: la reaparición de la demanda de dólares para atesoramiento, aumento déficit externo por turismo y un incremento de los desequilibrios de la cuenta corriente del balance de pagos.

El peligro de atrasar el dólar (frente a la inflación), con la atracción de las altas tasas de interés y un esquema financiero de corto plazo, es, como siempre, que si no se recrean las expectativas y la confianza, tarde o temprano puede volver a dispararse. ¿Después de las elecciones, si pierde Macri? Y cuanto más atrasado quede el dólar, mayor sería, como siempre la devaluación.

Aún así, el dólar actual todavía deja margen para un “colchón cambiario” si se lo compara con el dólar que le legó en su momento Cristina/Kicillof al propio Macri. A valores de hoy (promedio de junio), aquel dólar de 9,80 pesos en el oficial en diciembre de 2015 equivaldría a un dólar de 28/29 pesos hoy.

Fuente: Maximiliano Montenegro – Plan M