Cómo salir del cepo al dólar sin un golpe a la inflación

Se puede diseñar la salida del cepo que nadie pierda: los consumidores, los ahorristas, los exportadores, los importadores y la industria local.

Podemos pensar sobre el cepo cambiario como impuestos y subsidios a diferentes sectores:

  • 1) El impuesto a los ahorristas.

Nadie prohíbe ahorrar en dólares. Cualquier persona puede comprar dólares al precio blue (el mercado informal) o al precio MEP o CCL (mercados legales). El único problema es que los costos de transacciones para operar en estos mercados son más altos para ahorristas que en el mercado spot. En el mercado informal los riesgos y los spreads para ahorristas son más altos. En el mercado de CCL también hay barreras como 15 días de parking. Calculo que este impuesto es de 1-3%. Es importante aclarar que el Gobierno no cobra este impuesto pero el ahorrista lo pierde igual. Nadie cobra este impuesto, son costos de transacciones que están perdidos para la economía.

Si el dólar libre cuesta $150 y el dólar oficial $77, es equivalente al impuesto a todas las exportaciones de 49%. Pero hay aranceles adicionales a los granos. Por ejemplo, los exportadores de soja pagan 33% de retenciones. Entonces reciben $52 por dólar. Efectivamente, pagan 65% de impuestos al valor de la exportación.

  • 3) El subsidio a los importadores.

Si el dólar vale $150, pero los importadores lo compran por $77, es como si el estado les paga un subsidio de 49% del todo volumen de importacion. Obviamente, no todo el subsidio va a los bolsillos de los consumidores finales. Primero, el subsidio tan grande genera corrupción y es un costo. Pero imaginemos que no hay corrupción y los cupos del subsidio están distribuidos de manera justa pero están limitados. En este caso la demanda es más grande que la oferta y los precios para los consumidores están más altos que si calculamos con el dólar a $77.

Por ejemplo, el precio oficial de SW4 actualmente está a $4 millones. Pero Toyota no puede importar suficiente cantidad de insumos para producir los autos por cupos. Por eso sí querés comprar ahora, hay que pagar $5 millones. La diferencia total entre el dólar blue y el oficial no va los bolsillos de los consumidores, sino que va a los intermediarios que tienen acceso a la venta directa. Si sacamos el costo de la mano de obra de Toyota (porque el precio de un auto es insumos importados más insumos locales más mano de obra), calculamos que solo la mitad del subsidio de 49% va a los consumidores. Por eso si el dólar costara $100-$120 pero con acceso libre, los precios para los consumidores finales no cambiarían.

Si eliminamos el cepo ahora, el precio del dólar subiría hasta más o menos $130 por mayor oferta de los exportadores y menor demanda de los importadores. Ya vimos como funcionó en el pasado. El dólar blue costaba $16 en octubre de 2015 y en enero de 2016 cayó hasta menos de $14 cuando eliminaron las restricciones.

Estas son las medidas que crean una situación ganadora para todos.

  • Para los ahorristas, se puede introducir un 1-3% de impuesto a la compra de la moneda extranjera, pero vender dólares a cualquiera sin restricciones. Para los compradores la situación no va a cambiar, pero este impuesto va al gobierno y no se va a perder por los costos de transacciones como ahora.
  • Para los exportadores, el gobierno puede subir las retenciones hasta, digamos, 60% -como están efectivamente ahora. En este caso, los exportadores van a recibir lo mismo ($52 por dólar). Pero ya sabemos que pasamos el punto óptimo de la curva Laffer. Los exportadores no quieren exportar con una carga tributaria tan alta. Hay que bajar los impuestos reales si o si. En mi opinión, la tasa óptima para maximizar los ingresos es alrededor de 40%.
  •  Para los importadores, si eliminamos el cepo, el dólar va a subir de $77 hasta más o menos $130. Según mis calculaciones, por cupos para las importaciones, los precios para los consumidores finales están alrededor de 100-120 pesos por dólar. Entonces, el aumento de precios sería 10%-20%. Esto causaría un aumento de la inflación de 3%-6% por un solo vez. Pero Argentina actualmente tiene muchas trabas para importar. Si sacamos estas trabas (por ejemplo, introducimos licencias automáticas), los precios para los consumidores finales no van a cambiar mucho. La industria nacional no va a sufrir. Si los precios de importación van a estar en el mismo nivel, no va a perder la competitividad. Va a sentir mejor porque puede obtener insumos importados sin restricciones. Entonces, se puede aumentar volúmenes de producción y obtener mas ganancias.

Concluimos que se puede diseñar la salida del cepo que nadie pierda: los consumidores, los ahorristas, los exportadores, los importadores y la industria local.

Al mismo tiempo, el gobierno puede generar más ingresos por captar el dead-weight-loss que se pierde como el costo de transacciones actualmente. También va a solucionar el problema de la compra de dólares. Sobre todo, el gobierno elimina el subsidio a los importadores. Para los consumidores, después del cepo los precios se quedan en el mismo nivel. Los ahorristas van a poder comprar dólares tranquilamente.

Las empresas locales no van a perder. Los precios de las importaciones no van a bajar. La verdad, van a sentirse mejor porque van a poder importar más insumos y exportar sin trabas y tener menor carga tributaria. Con el dólar en $130, muchos exportadores van a exportar y los inversores extranjeros querrán traer dinero.

Actualmente, los precios de los activos en Argentina son muy atractivos pero los inversores no los quieren comprar por el cepo. Como dijo Alberto Fernández: “El cepo es como poner una piedra en una puerta giratoria: nadie sale pero nadie entra”. Hay que destrabar esta puerta.

Fuente: Maxim Mironov – Ambito Financiero