Cómo están dadas las cosas el único camino es dolarizar la economía

Por el Cr. Gustavo Peretti

09-03-2019 – Si uno ve lo que sucedió este viernes con la tasa de interés y con el dolar puede verse la endeblez de la economía del país y el problema cíclico que tenemos de las crisis cambiarias a lo largo de nuestra historia.

Por ello es que no se vislumbra otra salida, por lo menos en el corto plazo, de dolarizar la economía argentina.  Es cierto que ello dejaría de lado la presunta ganancia que se puede ver en un corto período de tiempo de la devaluación de la moneda; pero ello nos obligaría a ser mejores administradores de nuestros recursos fiscales y buscar la competitividad a través de reformas estructurales del estado para disminuir el gasto público y promover la reducción de impuestos y de costos laborales.

Además otra ventaja importantísima sería que quienes tengan dólares fuera del circuito formal, buscarían invertirlos nuevamente en la economía real, porque no tendrían más insentivos a guardar esos dólares para mantener su poder adquisitivo o ganar con las diferencias de cambio, además las tasas de interés del sector financiero deberían tender a bajar propiciados por la eliminación del déficit fiscal primario y la reducción del déficit financiero y por no tener más el banco central la necesidad de atacar la suba del tipo de cambio a través de mayores tasas de interés.

Nuestro país piensa en dólares, valúa en dólares y ahorra en dólares, no nos queda otro camino que entender la realidad y resignarnos de que nunca hemos sabido administrar una moneda propia y sana que cumpla con las funciones de la misma: unidad de cuenta, medio de pago y reserva de valor y que en estas circunstancias la mejor salida es dolarizar la economía.

Asimismo haría falta un cambio cultural, ya que los dólares para funcionar deberían provenir de nuestro comercio exterior; esto quiere decir vender más en el exterior que lo que se compra en el exterior, incluyendo el turismo, que ha sido nuestro talón de aquiles en cuanto a gastos superfluos.   La emisión monetaria dejaría de existir y deberíamos administrar mejor nuestro endeudamiento, que no debería financiar déficits fiscales, sino inversiones de capital a largo plazo.

El ahorro fiscal debería ser nuestra punta de lanza para pagar la deuda pública y reducir el riesgo país, lo cual nos llevaría nuevamente a ser parte de los mercados internacionales, pero esta vez con más seriedad a la hora de operar en los mismos.