Cambio de fase en el clima: ¿hay que apuntar a siembras tardías?

Según el climatólogo Eduardo Sierra, en los próximos cinco años las lluvias tenderán a iniciarse hacia principios de diciembre. Recomendó “sembrar sólo cuando tengamos agua en el suelo”.

La caída en el régimen de lluvias ocurrida en el inicio de la presente primavera ha despertado preocupación en los sectores productivos de Córdoba, junto a San Luis, los territorios con mayor riesgo de déficit hídrico, según la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) de la Nación.

Dentro de la provincia mediterránea, Río Cuarto es la zona que presenta los peores indicadores de humedad en los suelos; por eso, desde la Fm Digital 91.9 de esa ciudad entrevistaron al climatólogo Eduardo Sierra, quien elabora todos los informes agroclimáticos que difunde cotidianamente la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Para Sierra, de movida, es un error comparar las precipitaciones actuales con lo “normal”, porque “nuestro clima es muy variable, los promedios no se dan nunca, o llueve mucho o llueve poco, no hay períodos normales”.

Precisamente, desde ese punto de vista, Sierra consideró que tras cinco campañas con una “racha alta” de lluvias, “ahora estamos cambiando de fase, yendo a otro escenario, que no es de desastre pero distinto”.

Siembras tardías

De acuerdo a Sierra, la tendencia de los próximos cinco años es que las lluvias se “activarán sobre fines de noviembre y principios de diciembre”.

Sierra sostuvo que la fecha que habrá que mirar con atención a partir del corriente ciclo es el Día de la Virgen; es decir, el 8 de diciembre.

Este corrimiento de las precipitaciones hacia fin de año es lo que llevó a Sierra a sugerir que hay que optar por siembra tardías de soja y maíz, en lugar de las tempranas.

“Lo que sucede es que los productores venían acostumbrados a los últimos cinco años con lluvias todo el año y las extrañan un poquito. Sabían que no importara cuando sembraran, iba a haber lluvias. Se acostumbraron a sembrar más temprano, que es una buena táctica en años húmedos; ahora es un error hacerlo. El agua sigue llegando bien, pero recién en diciembre”, indicó el experto.

Para Sierra, en conclusión, ya no es tiempo de “apostar” a que llueva, sino a sembrar sólo si se tiene agua suficiente en el perfil de suelo.

“Este es un año de transición del Niño hacia La Niña; probablemente, tengamos una Niña fuerte en la campaña 2018/19. Guarda con eso y con lo que viene después: en los próximos años primero habrá que tener agua en el suelo y después sembrar”, resumió.

Fuente: Agro voz