Bancos ya pagan más de 20% anual para retener plazos fijos

EN JULIO SE VOLVIÓ A VER UN DESARME DE GRANDES AHORROS (-$4.500 M) PARA IR HACIA LAS LEBAC O EL DÓLAR En las mesas pagan más tasa a grandes inversores y empresas por depositar su dinero. Buscan hacer más competitivo el ahorro frente a la devaluación y la inflación esperadas por el mercado.

Los bancos empezaron a subir levemente, y por primera vez en mucho tiempo, el retorno que ofrecen a empresas y ahorristas por sus plazos fijos. Las principales razones: el desarme que sufren en estos instrumentos por la decisión de los inversores de migrar hacia el dólar o las Lebac; el amplio margen que tienen las entidades para colocar el dinero captado en las letras de deuda del BCRA, cada vez más atractivas por la caída de la inflación, y la mayor demanda de crédito del sector privado, que los fuerza a salir a buscar de a poco mayor liquidez. La Badlar, que es la tasa de interés que pagan por los depósitos más grandes del mercado, ya avanzó de niveles del 19% hasta por encima del 20% anual.

Los bancos sufrieron en junio una caída de $4.500 millones en el stock de plazos fijos mayores al millón de pesos (los que pertenecen a personas jurídicas o a grandes ahorristas). En julio, el drenaje había sido de $6.500 millones. El comportamiento los forzó, en el último tiempo, a salir a remunerar las cuentas corrientes (con tasas que se ubican entre el 6% y el 13% anual) o ajustar levemente el rendimiento sobre los plazos fijos.

«La Badlar viene subiendo lentamente en los últimos meses por dos motivos. Primero, porque los bancos tienen margen positivo para pagar esa tasa, encajar y suscribir Lebac. Segundo, la recuperación de demanda de préstamos está reduciendo marginalmente el exceso de liquidez de los bancos medida como variación de depósitos netos de encajes versus variación de préstamos otorgados (ver gráfico)», comentaron en Econviews, el estudio del economista Miguel Kiguel. De esta manera, los analistas de la consultora decidieron corregir la proyección de Badlar para los próximos meses: «Creemos que fluctuará en el rango de 20% a 21% aún a pesar de la esperada baja de tasa de política monetaria, ya que la demanda de préstamos se está recuperando y esto pone algo de presión a la Badlar», comentaron.

Los créditos destinados a particulares reflejan un fuerte crecimiento desde hace meses. Y a la recuperación empezaron a sumarse en el último tiempo las líneas que toman las empresas. Un informe de la Fundación Mediterránea advirtió ayer que, comparando el período abril-julio de cada año, se percibe que el total de préstamos al sector privado creció al 2,5% mensual promedio en 2015, pero que ahora lo hace al 4,2% mensual. «Este fenómeno se generaliza para casi todas las líneas crediticias, excepto en el caso de los préstamos al consumo en pesos (Personales y Tarjeta) que pasaron de crecer 2,3% mensual promedio en 2015 a 2% mensual promedio en 2017», explicó el economista Joaquín Berro Madero.

Con las nuevas tasas de interés, los plazos fijos empiezan a ser más competitivos frente a la inflación y la devaluación esperada. Es dos puntos porcentuales superior a la suba de precios que en el mercado estiman que habrá en los próximos doce meses (cercana al 18%-19% anual). Y está dos puntos porcentuales por debajo de la corrección cambiaria que los inversores prevén que se producirá hasta fin de año (22% anual, según las tasas implícitas de los contratos a futuro). Con todo, frente a esto parecen sensiblemente más atractivas las Lebac, que hoy pagan rendimientos del 26,50% anual a 35 días de plazo. Y a esto se le suma, además, que la inflación esperada por la población (y no por los bancos), según el indicador de la Universidad Torcuato Di Tella, es de 29,3% anual.

Fuente: Ámbito Financiero