Bancos suben tasa de plazos fijos para frenar fuga a Lebac

• POR PRIMERA VEZ EN LA ERA MACRI MEJORARON EL RETORNO PARA EMPRESAS: 132 PUNTOS BÁSICOS EN ABRIL Los ahorros mayoristas cayeron $4.600 M durante el último mes. Las compañías y los grandes inversores se ven hoy tentados por los títulos del BCRA

La suba de tasas que decidió el Banco Central para frenar la inflación cambió el escenario y revirtió la dinámica de los pesos en el sistema financiero: ahorros de empresas y grandes inversores empezaron a abandonar el banco para aprovechar las tasas de interés de las Lebac y, en menor medida, posicionarse de a poco en inversiones dólares para quedar preparado ante cualquier eventualidad.

Frente a esto, el sistema financiero perdió más de $4.600 millones de plazos fijos en abril y las entidades decidieron salir a subir la tasa que pagan a los depositantes más grandes. Fue la primera vez en la ‘era Macri’ que los bancos atinaron a ‘remunerar mejor el fondeo’, un pedido que Federico Sturzenegger había reiterado incansablemente en sus conferencias. El retorno que pagan por los depósitos mayoristas, superiores al millón de pesos, se incrementó en 132 puntos básicos: de un piso de 18,68% anual hasta el 20%.

La decisión de empezar a pagar más por los ahorros es el efecto de un fenómeno que empezó a percibirse desde principios de marzo, después de que rebotara la inflación y a partir de que el Central saliera a apuntalar las tasas de interés de las Lebac (desde un mínimo del 20,5%, a un máximo del 24,75%). El repunte de los precios, que empezó a verse en los últimos meses a partir de la suba de tarifas y la mayor emisión del BCRA, quitó algo de atractivo a las tasas de interés que pagaban los bancos por un plazo fijo y alentó a las empresas a pensar en otras alternativas para proteger su dinero. El stock de Lebac saltó en $122.000 millones desde el 1° de marzo y las compras de dólares se mantuvieron firmes por encima de los u$s 2.500 millones mensuales.

Este factor se ve también en que, simultáneamente, en los bancos empezó a percibirse una mayor demanda de los plazos fijos atados a inflación: los «depósitos UVA», cuyo rendimiento se ajustan según el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), que sigue el índice de precios al consumidor del INDEC. A pesar de que es un producto poco promocionado por los bancos, porque supone para ellos asumir un fondeo sensiblemente más caro que el tradicional (con un plazo fijo común), el stock en estos depósitos UVA se duplicó durante marzo y abril, al pasar de los $546 millones a los $1.183 millones. En las mesas explican que una parte de este salto abrupto tiene que ver con colocaciones que resolvió hacer la ANSES (presumiblemente, con la misma perspectiva que las empresas sobre el horizonte de los precios y de las tasas). A esto se le suma también la incorporación de algunas entidades financieras que hasta febrero no ofrecían depósitos UVA. La gente , dicen en el sector, empieza a conocer y a identificar cada vez más al plazo fijo UVA como un producto nuevo, que sirve para proteger los ahorros.

Con todo, el crecimiento de estos plazos fijos que ajustan con inflación es, al menos por ahora, bastante despreciable en cuanto el monto (si bien es muy fuerte proporcionalmente), y no alcanza a compensar el estancamiento que se percibe ahora en los ahorros de las empresas.

Fuente: Ámbito Financiero