Aunque el gobierno no lo diga la actual estructura del estado es inviable sin retenciones

04-09-2018 – Mucho se dice sobre la transitoriedad de las retenciones a las exportaciones por estos días; al respecto es necesario llevar luz sobre tal sentido anteponiendo la verdad ante cualquier otro aspecto político e ideológico.

Es preciso decir que el desempleo estructural de nuestro país es del 20% y que dicho índice ha sido reducido a través del estado que esconde más de la mitad del verdadero nivel de desempleo de la Argentina; dicho de otra forma hay un millón de empleados públicos de más, que su contratación no tiene asidero más que mostrar un menor nivel de desempleo; esto es lo que hizo el gobierno anterior, que el actual no corrigió y que dudo que algún gobierno se atreva a hacerlo.

Además de todo esto el estado en la gestión anterior sumó 3 millones de jubilados sin aportes y un millón y medio de planes y AUH que hay que financiar de algún modo, y que el gobierno actual amplió con la universalización de la AUH a los monotributistas.

El gobierno anterior al tener inflación, atrasó el tipo de cambio y las tarifas como ancla anti-inflacionaria y financió el déficit fiscal con emisión monetaria.

Cuando asumió este gobierno, no produjo gran reducción del gasto público, redujo el ingreso por retenciones y financió el déficit fiscal con un mix de emisión monetaria y mayor endeudamiento aprovechando las facilidades que daba el mercado internacional para acceder a recursos con bajo costo.

Errores propios del gobierno y un cambio en el contexto internacional profundizaron el problema de financiamiento del estado, que también había generado un atraso en el tipo de cambio sobre todo por un exceso de oferta de divisas producto del ingreso de capitales golondrinas para hacer carry trade.

Cuando todo eso cambió, las reservas de nuestro país cayeron 25 mil millones de dólares este año, la moneda se devaluó un 100% y el gasto público queda casi congelado, cayendo solo en términos reales por acción de la inflación y de la devaluación.

Pero como todo esto tiene que acomodarse al nuevo tipo de cambio y con el tiempo los salarios ajustarse con la inflación porque sino la demanda interna va a ser casi nula, el gobierno va a necesitar financiar un estado que sigue teniendo un tamaño muy grande, además de un déficit financiero que suma otro 2,5% del PBI y un déficit cuasifiscal que suma otro 4% del PBI.

Entonces por todo lo anterior aunque el gobierno no lo diga va a ser casi imposible prescindir de las retenciones porque no puede despedir un millón de empleados del estado, no puede dejar de pagar un millón y medio de planes sociales y AUH porque sería un caos social y no puede dejar de pagar tres millones de jubilaciones sin aportes porque ya son un derecho adquirido.

No queda otra que trazar una planificación a mediano y largo plazo para reducir ese peso del estado sobre el sector privado, pero eso no es fácil, lleva mucho tiempo, mucha disciplina fiscal y entendimiento y paciencia por parte de la población.

Por el Cr. Gustavo Peretti – TX de Silvina