Análisis de la realidad Maximiliano Montenegro

Por Maximiliano Montenegro - Economista - Periodista
01-06-2020 – El Banco Central viene en un dinámica insostenible en el tiempo; por eso no nos sorprendieron las medidas que adoptó en los últimos días para reforzar el cepo a la compra de dólares, fundamentalmente de empresas importadoras, y la nueva suba en el piso de la tasa de interés de plazo fijos, en un intento por evitar la corrida de los ahorristas en pesos al dólar.

Sin embargo. las medidas sólo son parches de cortísimo plazo, que sólo pueden complicar aún más la situación, impulsando la inflación y profundizando la recesión, si no se resuelve el problema de fondo: la incertidumbre total, la desconfianza generalizada en el peso, la renegociación abierta de la deuda para no caer en un default total, y la falta de un plan fiscal y monetario más allá de la Cuarentena.

1) LA NUEVA PROPUESTA DE GUZMAN: LA APUESTA DE EVITAR UN DEFAULT TOTAL Y CAMBIAR LAS EXPECTATIVAS.

El Gobierno ya está en tiempo de descuento para arreglar el tema de la deuda. El ministro de Hacienda, Martín Guzmán, acercó una nueva propuesta a los acreedores que incluye: reducción en la quita de capital, “achicamiento” del periodo de gracia , menores plazos de vencimiento de los bonos, una mejora en los cupones de renta de algunos títulos y un nuevo bono por los intereses devengados hasta el momento del acuerdo.

Los cálculos del valor presente de la oferta anterior eran de u$S 40 (por cada 100 dolares nominales que se adeudan). Con la nueva propuesta este valor ascendería a u$S 47. Mientras que lo pretendido por los acreedores estaría cerca de u$S 55 dolares. Por lo cual, las puntas de negociación están más cerca. La nueva fecha límite para la presentación de la oferta sería el 12 de junio, prorrogándose nuevamente por 10 días el deadline fijado por el Gobierno.
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La realidad económica apremia, en este caso, más al Gobierno que a los bonistas. Los números del BCRA hablan por sí mismos.

Un escenario con default duro dejaría a la economia argentina “contra las cuerdas”. Sólo quedan u$S 7.800 millones de reservas netas en el BCRA (equivalente a poco más de 2 meses de importaciones). Si no cambia las expectativas rápido, el Gobierno se vería forzado a limitar toda más el acceso al mercado de cambios (cepo todavía mas duro), lo cual dispararía aún más la brecha cambiaria e inexorablemente desembocaría en más devaluación, inflación y recesión. La alternativa de validar una devaluación mayor del tipo de cambio oficial, sin ningún ancla de expecativas, sería igualmente compleja:  aceleraría la tasa de inflación y agravaría la recesión.

La presión para llegar al acuerdo está desbalanceada. El Gobierno casi no tiene margen para no acordar. el escenario de default pondria en juego la gobernabilidad en el primer año de mandato de Alberto Fernández, en una sociedad agobiada por la Cuarentena (exitosa hasta ahora en lo sanitario) y una crisis económica comparable a la de 2002.

 2) ALERTA: EL BCRA ACELERÓ LA VENTA DE DOLARES (PARA EVITAR UNA SUBA DEL TIPO DE CAMBIO OFICIAL) A UN RITMO INSOSTENIBLE.

Desde el 15 de abril pasado, pese al ‘ súper cepo”, el superávit comercial en la balanza comercial y el período de liquidación de agro-dólares, el BCRA tiene una posición vendedora en el mercado oficial de cambios.

Entre el 15/4 y 26/05, el Central acumuló ventas de dólares por 1.571 millones de dólares. En promedio vende u$S 56 millones por día. Sin embargo, si tomamos desde el 18 al 26 de mayo las ventas diarias suben a 95 millones diarios, lo cual es un ritmo de ventas insostenible en el tiempo.

Básicamente, en ese período el BCRA no solo “desacumuló» el 100% de las reservas compradas entre el 01/01 y el 14/04 (u$s913 millones ) sino que ya acumula un saldo negativo (ventas netas ) de 658 millones de dólares.

Aun con fuertes restricciones cambiarias y superávit comercial,  el BCRA no logró robustecer las reservas. De hecho, las reservas netas, esto es sin incluir swap de monedas con China, encajes bancarios, depósitos del Gobierno y préstamos con organismo internacionales, cayeron a sólo 7.840 millones de dólares (al 22/05), casi U$S 3.700 millones menos que cuando asumió Fernández (u$s 11.538 millones). Como se dijo, los U$S 7.840 millones son piso que enciende todas las alarmas: equivalen a apenas al pago de 2 meses de importaciones

3) SE DESACELERA PERO NO CESA LA SALIDA DE DEPÓSITOS EN DÓLARES: DESDE QUE REABRIERON LOS BANCOS SUPERA LOS u$s 1.350 MILLONES. 

Según los últimos números del BCRA, entre el 17 de abril y el 27 de mayo (último dato oficial) salieron de los bancos U$S 1.369 millones. Los depósitos privados en dólares pasaron de u$s 18.288 millones a u$s 16.919 millones (- 7,5%). La caída promedio diaria, durante ese periodo, fue de 49 millones de dólares. Sin embargo, entre el 20 y 27 de mayo, el promedio de caída bajó a 31 millones de dólares diarios.

Pese a que el ritmo de retiro se disparó desde la apertura de los bancos, este nivel de retiro es sostenible por las entidades financieras, ya que cuentan con un amplio colchón de dólares para responder a quien quiera llevarse los dólares a una caja de seguridad o a sus casas.

Entre encajes en el Banco Central (los dólares de los depositantes “guardados” para responder a corridas), que totalizan u$s 11.385 millones, y los “dólares disponibles” en las entidades financieras, unos u$s 2.216 millones (último dato disponible 26/05), hay en total U$S 13.601 millones de respaldo en el sistema financiero. Dicho de otra manera, los bancos podrían cubrir todavía el 80,2% de los depósitos privados en el sistema.

Esto es así porque ya desde septiembre del año pasado, los bancos vienen apurando la cancelación de líneas de crédito a los exportadores para hacerse de los dólares necesarios para responder a los eventuales retiros de los clientes.

La liquidez de dólares en los bancos es record. En agosto de 2019, cuando comenzó el retiro fuerte de depósito en dólares era 57%. En la actualidad, como se dijo, es de 80,2%.

Fuente: Plan M