Advierten que el financiamiento local sigue siendo «un tapón» para el crecimiento del país

A pesar de que la economía argentina viene mostrando signos de crecimiento durante los últimos meses, la consolidación de esta evolución dependerá en buena medida de la ampliación del crédito al sector privado, advierte un informe elaborado por la organización Invenómica.

En ese sentido, el trabajo – firmado por Pablo Besmedrisnik- resalta que «el stock de préstamos al sector privado no financiero en la Argentina es menor al 14% del PBI, un valor insignificante comparado con el promedio de la OCDE (144%) y Chile (112%), e incluso muy por debajo del promedio de los países de América Latina (49%)».

«Esta escasa profundidad financiera lesiona con fuerza la generación y ampliación de proyectos, siendo un factor central a la hora de explicar el déficit de competitividad de la economía en su totalidad», señala el informe. La Argentina no fue capaz de mejorar su profundidad financiera, que de por sí no era muy interesante antes de la crisis del 2001, agrega.

«En un contexto de creciente liquidez internacional, buenos indicadores macroeconómicos y renovado acceso al crédito externo, América Latina duplicó su profundidad financiera (los créditos al sector privado no financiero pasaron de representar el 23,7% del PBI en 2003 al 49,2% en 2016). No sucedió lo mismo con el sistema financiero argentino: la brecha de financiamiento entre la Argentina y el promedio latinoamericano casi se triplicó entre 2013 y 2016», detalla.

El impacto del escaso desarrollo del sistema financiero sobre la capacidad de expansión de la economía argentina no es sólo una cuestión de cantidad, sino también de precio, advierte Invenómica. «Tan sólo por tomar una referencia, la tasa de interés de un crédito personal en pesos es del 38% y de un documento a sola firma del 21,5% más gastos e impuestos», remarca.

Un análisis apenas más profundo sobre el sector financiero descubre otros lados flacos, tales como la predominancia de plazos cortos y la escasa participación de PyMEs en la cartera de créditos (menos del 25%), afirma el trabajo.

Y explica que esta configuración obedece a varios factores: la larga situación de cesación de pagos y la virtual ausencia por muchísimos años de la Argentina de los mercados financieros internacionales marcó a fuego al sistema financiero argentino. Por otro lado, el déficit de las cuentas públicas y la necesidad de reducir la tasa de inflación, hacen que el Banco Central y otros estamentos públicos se financien a altas tasas desplazando al sector privado como receptor de financiamiento. La inestabilidad macroeconómica, un sector privado con limitaciones o dubitación en su capacidad de pago y las dudas sobre la fuerza de la recuperación económica también son variables explicativas.

«No se puede soslayar que el escaso desarrollo del sistema financiero argentino no es una característica reciente y ni siquiera de los últimos 10 años, sino una realidad con la que viene conviviendo la economía argentina desde hace décadas», concluye el informe.

Fuente:  Ambito Financiero